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CHOCOLATE SOLIDARIO

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     Una de las mejores maneras de educar a nuestros niños y adolescentes en la solidaridad es mediante actividades prácticas en las que actúen como protagonistas. Son muchas las actividades que se pueden realizar dentro y fuera de los centros educativos. Una de ellas es la denominada Semana del Comercio Justo. Se acaba de celebrar en el Instituto de Educación Secundaria "Ramón y Cajal" de Zaragoza y ha sido todo un éxito. Los alumnos, profesores, personal no docente y las familias han acudido al vestíbulo del Centro. Allí, durante los dos recreos y por las tardes, se han puesto a la venta productos solidarios, especialmente diversos tipos de chocolate, todos muy ricos.

      Hay que tener en cuenta que actualmente una de las mayores causas de empobrecimiento de los países del Sur es el comercio, que provoca un intecambio desigual entre el Sur y el Norte. Y hay que conocer que el Comercio Justo es un tipo de comercio que surge de una relación libre, directa y honesta entre tres nuevos sujetos económicos: los productores en vías de empobrecimiento, los consumidores solidarios y responsables y los intermediarios sin ánimo de lucro. Por eso, la finalidad del Comercio Justo es liberar a los campesinos y artesanos del Sur, que producen para el Norte, del yugo de la explotación y de la especulación, tejidas por comerciantes locales e internacionales. La solución propuesta es distribuir productos comprados directamente a campesinos y artesanos para que se beneficien de todo el precio que se paga.

Pero el Comercio Justo se basa, además, en otros principios:

      • Los productores forman parte de cooperativas u organizaciones y funcionan democráticamente.
      • El precio que se paga a los productores permite condiciones de vida dignas.
      • Los compradores generalmente pagan por adelantado para evitar que los productores busquen otras formas de financiarse.
      • Se valora la calidad y la producción ecológica.
      • Se busca la manera de evitar intermediarios entre productores y consumidores.
      • Se informa a los consumidores acerca del origen del producto.

     Poco a poco van aumentando los establecimientos que se dedican a vender estos productos solidarios. Lo importante es que los adultos tomemos también conciencia del problema y eduquemos a nuestros hijos en la solidaridad, palabra clave en un mundo cada vez más egoista, autónomo e individualizado.

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