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josemarco

EL PASO DEL TIEMPO

EL PASO DEL TIEMPO

     Cuando el otoño va acelerando su paso, cuando las tardes se tornan crepusculares, cuando el final del año 2009 se adivina en el horizonte, hay personas que no sólo saben captar el tenue latido cotidiano del día a día, sino que consiguen comunicarlo a los demás con sencillez, con naturalidad, con depurado estilo literario.

     Cristina Grande, la escritora de Lanaja, de la que ya me hice eco el 2 de abril de 2009 en estas mismas páginas con motivo de su encuentro-coloquio con los alumnos del instituto "Ramón y Cajal" de Zaragoza, aparece semanalmente en la prensa zaragozana con una columna semanal en el Heraldo. Soy un asiduo lector de las columnas de determinados periódicos porque, a diferencia de los editoriales o de los artículos de opinión, estos breves escritos aglutinan vivencias personales, ecos de actualidad y un peculiar e inconfundible estilo.

     La escritora aragonesa logra cada semana atraer mi atención y consigue que, en numerosas ocasiones, me identifique con su manera de pensar y con su modo de redactar. En la columna de hoy - titulada Agendas - Cristina nos ofrece un peculiar punto de vista - acertadísimo - en segunda persona y reflexiona sobre el papel de las agendas, la dificultad de hacer planes a largo plazo - por motivos evidentes - y las "fechas a recordar", que te producen en ocasiones un escalofrío de nostalgia. Nostalgia del futuro y melancolía otoñal. Simplemente genial.

     Cristina Grande nos remite a este cada vez más ancho mundo de los blogs y de los correos electrónicos. Pero, en definitiva, ella se queda con el latido oculto de esa agenda de 2010, todavía virgen, todavía preñada de incertidumbre, de agridulces ilusiones y de una casi secreta esperanza.

 

2 comentarios

IHB -

El paso del tiempo como incertumbre. Bello. La agenda se va escribiendo, al fin y al cabo, con los detalles del pasado. Abrazos.

Cristina -

Muchas gracias por tu comentario. Me ha hecho una ilusión enorme y ha sido una inyección de energía para seguir escribiendo. Un abrazo