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josemarco

PARAJES SOLITARIOS

PARAJES SOLITARIOS

     Me gusta conducir por carreteras secundarias. Me gusta contemplar parajes, agrestes, solitarios, casi abandonados. Me gusta observar las siluetas de esos pequeños pueblos que intentan a duras penas renacer del duro invierno y olvidar la cruda realidad de soledad y aislamiento.

     La ruta elegida para viajar a Aliaga desde Belchite no es en esta ocasión la habitual. A veces es bueno dejar los caminos trillados y buscar veredas imprevistas - como diría en el siglo XIX el escritor e historiador romántico José María Quadrado -. A veces conviene volver a itinerarios casi olvidados y acercarse a Maicas - ese pueblo encantador que vemos en la fotografía - y recordar momentos felices vividos en su recoleta plaza. Y evocar momentos de tristeza, de ausencia de un amigo que se nos fue para siempre.

     La carretera serpentea entre pequeñas colinas sembradas de carrascas. Lo primero que se contempla en lontananza son los Baños de Segura un antiguo balneario que funcionó como centro de aguas termales desde el siglo XIX hasta 1986, y que tuvo momentos de apogeo hasta que quedó casi asolado después de las guerras carlistas. Se advierte desde lo alto una futura restauración del edificio antiguo. Poco después, aparece el pequeño pueblo de Segura de Baños, después de una curva que bordea las casas arracimadas en torno a una iglesia sin campanario, entre dos cerros, y cortejadas por sendas torres semiderruidas de antiguos castillos que sufrieron las consecuencias de las guerras carlistas. Toda esta zona de la comarca turolense de las Cuencas Mineras ha sufrido, como tantas otras, el éxodo casi masivo de sus habitantes hacia lugares más prósperos y con mejores servicios. En Maicas me comentan que sólo hay cuatro o cinco casas abiertas en invierno, habitadas por jubilados. En Segura de Baños ocurre algo similar. Hasta que salimos a una carretera más acorde con el siglo XXI, en Vivel del Río, cruce de caminos y entrada al valle del río Martín que se encamina rumoroso hacia Martín del Río y Montalbán.

      Me comenta un vecino de Segura que están preparando una romería para el próximo fin de semana. Que muchos vecinos se van a reunir en la ermita  de la Virgen del Pilar después de recorrer unos seis kilómetros, que es una fiesta muy tradicional y un inicio lejano del verano. Aunque este año no parece que el tiempo sea ni siquiera primaveral. Me cuenta también que esta zona atrae cada fin de semana muchos cazadores y que el turismo es el único reclamo - si se puede llamar así - para este recodo olvidado de la provincia de Teruel.

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