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Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2013.

NUEVOS HORIZONTES

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Es mejor
que entierres tu nostalgia
en la cuneta gris
de los deseos.
No rebusques ansioso
las huellas aceradas
del pasado
en el contenedor estéril y
efímero.
Deja caer la lluvia
cual lágrima de luz
acariciante
preñada de esperanza.
Y deja que estos días
invernales
siembren en tus pupilas
la escarcha plateada
de los sueños.

SOL CREPUSCULAR

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      Un sol crepuscular, dorado e invernal me acompaña durante la hora y media de regreso a la ciudad del cierzo y de la niebla. A mi vera, pueblos dormidos, vacíos, irremediablemente condenados al olvido. A ambos lados de la carretera, montañas grisáceas, rocas machadianas y valles recoletos.

     Casi todas las fachadas encaladas están orientadas hacia el sur. De este modo, se convierten en mudos espejos de otro día que camina hacia el ocaso. En torno de los caseríos apiñados y presididos por esbeltas torres, las huertas amarronadas o yermas, los pinares solitarios y el río que murmura quedamente la eterna melodía del desamparo y la fugacidad.

     Desde la lejanía, se divisa la franja cárdena de niebla del valle del Ebro y, a lo lejos, los picos nevados de los Pirineos. Pero mucho más cerca, observo la central de Escucha, definitivamente clausurada, cual fantasma de cemento y escoria. Mientras tanto, en la radio recuerdan el setenta y cinco aniversario de la batalla de Teruel, que dejó la ciudad casi totalmente en ruinas. Hablan también de la marea blanca, del tirón de las rebajas y del final de un ciclo festivo.

     Mañana vuelta a la normalidad, a la bendita rutina, al fragor de la gran ciudad, a los atascos, a las prisas, a los reencuentros, al trabajo - para los afortunados que aún lo tenemos. Atrás quedan dos semanas de alegrías, de tristezas, de nostalgia, de charlas con los amigos, de melancolía, de soledad.

(Fotografía: Río Guadalope a su paso por Aliaga)

07/01/2013 18:59 josemarco Enlace permanente. IMPRESIONES No hay comentarios. Comentar.

VERSOS DEL ALMA Y DE LA TIERRA

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    Tengo entre mis manos el primer poemario de la poeta aragonesa Marta Domínguez (Zaragoza, 1981). La autora compagina su labor docente en Sevilla con su colaboración den revistas y en diversos medios de comunicación. Forma parte de la antología de poetas aragoneses en 2005 y mantiene un blog de poesía y de prosa poética www.laflordegnido.blogspot.com

     Historia transida y poesía renovada (Ediciones en Huida, Sevilla, 2012) reúne veinticuatro poemas preñados de lirismo, emoción y compromiso. Tal como afirma en el prólogo Jesús Soria, nos encontramos ante un "yo" lírico, "que se está reconociendo en su auténtica identidad de muerto en vida".

     Marta bucea desde el principio en las contradicciones de un mundo caótico e incierto y camina como un funambulista por la cuerda floja del destino. Son veredas de sueños, travesías oscuras y desasosiegos cotidianos: Por evitar salir del paréntesis entre dos nadas / avanzo cada día diez nudos a mi muerte. Es un yo íntimo que queda atrapado por una engañosa tela de araña o aparece envuelto en una fría mortaja. Mediante un acertado e iconoclasta lenguaje surrealista, se identifica don una amapola mutilada, reflexiona sobre su labor creativa - Llega el baile de letras deslizantes / en la estrofa, / y reclamos extasiados / al final de la cesura - y se refugia en una misteriosa cotidianeidad - Y mientras, en mi Comala, / cotidiana dejadez consentida / veo desde el andén irse trenes / cargados de palabras / por el túnel de un metro / cálido y frío.

    No olvida la poeta los ecos machadianos, ni los ecos oscuros de su ciudad natal - La ciudad que duerme y despierta / sorprendida por las cimas del Moncayo. También le desasosiegan las huellas de la guerra civil - La guerra nos cambió, trazó fronteras infranqueables / mientras los niños eternos de la canción no querían reírse - con un guiño al gran Miguel Labordeta. La vida, la muerte, la luna, la noche, el más allá...Todo ello aderezado de imágenes sorprendentes y de sensaciones oníricas dalinianas y buñuelescas.

    De este jugoso ramillete de poemas, selecciono uno de los primeros que compuso Marta y que destaca por su sugerencia y sencillez.

                                          Cae la lluvia

                                          con su necesaria verticalidad

                                          que azota

                                          detrás de mi ventana.

                                          Llueve, llueve...

                                          Sobre el farol todo es mar

                                          que cae en gotas

                                          hasta el fango y cubre el suelo

                                          donde se hunde el alma

                                          en su oleaje.

10/01/2013 20:07 josemarco Enlace permanente. sin tema Hay 1 comentario.

EN VILLAMAYOR

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     A unos quince kilómetros de Zaragoza se encuentra el municipio de Villamayor - barrio de la capital hasta hace pocos años -. Hoy nos esperaba el equipo de fútbol local para disputar el primer partido de la segunda vuelta de juveniles. El San José, en el que milita Javier desde hace 9 años, se ha impuesto con autoridad por cuatro goles a uno. Ha sido un partido disputado, entretenido y competido, a pesar de la diferencia en el marcador. Javier llevaba el brazalete de capitán y, desde el principio, ha intentado animar, motivar y dar algún pequeño consejo. Todo el equipo ha brillado a buen nivel, especialmente Alex, portero del San José, que ha realizado tres paradas providenciales. Lástima que el viento y el estado del terreno de juego hayan deslucido el espectáculo.

    Desde el recinto deportivo, se veía la cumbre nevada del Moncayo - esa espalda machadiana - y un poco más cerca, se divisaba la torre mudéjar de este municipio, enhiesta, altiva, contundente. Mientras los jugadores preparaban el encuentro, me ha acercado hasta la base de esta torre y he hecho esta foto desde una perspectiva cercana y desafiante. La calles de la parte antigua todavía guardan un encanto de otros siglos y la amplia plaza aparece desierta en esta mañana no tan desapacible ni invernal como pronosticaban nuestros hombres y mujeres del tiempo.

    Mañana deportiva, recreativa, lúdica e invernal. Mañana dominical algo desapacible, pero con un cielo claro u límpido. Eso sí, la papelera de Montañana continuaba humeando y llegaban hasta este lugar elevado los efluvios tan conocidos y, al parecer, inevitables en la comarca.

    

13/01/2013 17:59 josemarco Enlace permanente. PUEBLOS No hay comentarios. Comentar.

TRENES

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     Hay trenes legendarios, trenes históricos, trenes literarios y trenes cinematográficos. Todos ellos tienen un denominador común: simbolizan el progreso, la huida del presente, la evasión, la mirada fugaz y el fragor de su maquinaria más o menos obsoleta.

     Los literatos siempre se han hecho eco del rugido más o menos quejumbroso del tren. Y muchos de ellos - como Leopoldo Alas Clarín - en su excelente cuento Adiós Cordera a finales del siglo XIX, presentan este nuevo símbolo del progreso como una amenaza contra el apacible e idílico medio natural del norte de España. Ya en el siglo XX, hasta el propio Antonio Machado poetiza sobre este medio de locomoción que le acerca desde Soria o Andalucía a la capital de España.

    En la obra El tragaluz, de Antonio Buero Vallejo, aparecen diversas alusiones a un tren que, recién acabada la guerra civil, se alejó definitivamente de las aspiraciones de muchos españoles. Perdieron el tren del progreso, el tren de la esperanza, el tren de una vida más o menos acomodada. El traqueteo del tren se repite cada vez que  el padre de estos dos hermanos antagónicos, se asoma al tragaluz del semisótano en el que vive y evoca derrotas, fracasos, una dolorosa depuración y la trágica muerte de su hija pequeña.

    La obra se representó con éxito en 1967. Ahora está casi olvidada, como tantas creaciones de Buero Vallejo. Tres años antes, me subí por primera vez a un tren, desde Caspe a Barcelona. Lo llamábamos la cafetera, por el humo que despedía la chimenea de la locomotora y que entraba por las ventanillas en cada uno de los túneles. Eran trenes de posguerra, de miseria, de supervivencia.  Hoy se habla mucho de los AVE, esos trenes de alta velocidad que han eclipsado los trenes tradicionales y están dejando morir lentamente líneas tan antiguas como la de Canfrac. La Diputación General de Aragón acaba de comprar una estación abandonada desde hace años. Va a intentar reflotarla y convertirla en un lugar turístico. No sé si lo logrará. Pero lo que está claro a día de hoy es que la línea desde Huesca hasta la población pirenaica está tan abandonada que sólo nos sugiere nostalgia y una notas de romanticismo. Una vuelta hacia el siglo XIX de Clarín, un duro castigo del progreso que prefiere alternativas más rentables y políticamente correctas.

19/01/2013 16:59 josemarco Enlace permanente. sin tema No hay comentarios. Comentar.

VIAJES

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     Viajar es abandonar por unas horas lo cotidiano, es iniciar una nueva aventura, es una oportunidad de disfrutar del paisaje, de embeberse de nuevas perspectivas, de intentar tocar el techo de los sueños.

     Hoy nos hemos acercado a uno de los valles más agrestes, solitarios y encantadores del Pirineo aragonés: al valle de Zuriza. Eso sí, después de una visita obligada a Ansó - todo historia y arte - y al imponente monasterio de Nuestra Señora de Siresa. La sinuosa carretera que surca el valle de Zuriza, dejando a la izquierda el río Veral, estaba flanqueada por gran cantidad de nieve. Su espesor iba en aumento a medida que nos adentrábamos en el valle. Tanto es así que hemos tenido que regresar antes de lo previsto. Hemos regresado inundados del blanco de la nieve, de la altivez de las hayas desnudas, del verde infinito de pinos enhiestos y desafiantes, de la sublime severidad de las rocas, del murmullo cantarín de un río que  promete una fecunda primavera.

     Porque, como decía Antonio Machado, hay de disfrutar del recorrido, mirar hacia el horizonte de los sueños, atisbar la luz crepuscular, embeberse del cielo azul y de la tierra amarronada. Por eso hemos hecho una parada en la histórica Ayerbe, con su espectacular torre del reloj y su recoleta plaza dedicada a Ramón y Cajal. Y hemos dejado a la izquierda los imponentes mallos de Riglos, esas eminencias ocres que tanto sedujeron a los viajeros románticos José María Quadrado y Francisco Javier Parcerisa.

     Viajar, surcar el paisaje, adentrarse en caminos sinuosos y poco transitados, contemplar la franja de los Pirineos, borracha de nieve, ascender y descender por los puertos olvidados, evocar otros viajes, otras rutas, otros encuentros. Y soñar con la cercana primavera, cuando las cascadas canten al unísono y reviva la vida aún adormecida.

    (FOTOGRAFÍA: Entrada de las escuelas de Ansó) 

 

29/01/2013 18:04 josemarco Enlace permanente. VIAJES No hay comentarios. Comentar.


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