MARIANO CARDERERA
Me encanta pasear por Zaragoza y observar con detención los rótulos de las calles. Me fijo de modo especial en aquéllos que representan a personajes famosos de la cultura. Hoy mismo me ha sorprendido gratamente encontrar en el barrio de Delicias una bocacalle de la avenida de Madrid dedicada a Mariano Carderera, gran pedagogo aragonés del siglo XIX. Por razones académicas, conocía más a Valentín Carderera, con el cual quizás guardaba Mariano algún parentesco - ¿cuál? -. Pero el rótulo de una modesta calle zaragozana me ha abierto los ojos y he comprobado en la Gran Enciclopedia Aragonesa que don Mariano escribió en numerosos libros de pedagogía como la Guía del maestro de primera enseñanza (1852). Fue un incansable impulsor de la divulgación de la enseñanza en España y fue el fundador de la Escuela normal de Huesca. Como docente, me ha alegrado conocer algo de este pionero en la pedagogía al que los manuales suelen olvidar y al que podríamos acudir a menudo para renovarnos en la difícil tarea de enseñar.
"El mejor regalo es estar viva". Estas son algunas de las palabras que sorprenden gratamente a los lectores de los medios de comunicación y, especialmente, a los amantes de la buena literatura. Así se siente la escritora catalana a sus 80 años: "más feliz que nunca". Admiro su vitalidad y su actividad literaria, viajando desde Santander a Huelva para impartir conferencias en las universidades de verano.
Creo que todos conocéis a José Iranzo, que a sus 90 años muy bien llevados, acaba de grabar una recopilación de sus jotas más valiosas e importantes para que queden para la posteridad. Este andorrano, que compagina todavía su actividad jotera con el cuidado de sus mil ovejas, destaca por su carácter sencillo y campechano. Es una persona disciplinada, austera, a la que no se le ha subido la fama a la cabeza.