ODA AL GATO RURAL

Astuto, libre, audaz,
penetras con tus ojos de misterio
el fondo de los sueños,
el fondo de la noche.
Surcas las avenidas
con la cautela gris
de los susurros,
recorres sin recato
todos los vericuetos
de aldeas solitarias.
de pueblos silenciosos.
Eres el nuevo rey
de tejados rojizos,
de azoteas sombrías,
de oscuros solanares.
Buscas la libertad.
Ese es tu sino
y el de todos los tuyos:
insobornables siempre,
nunca esclavos.
Con el lomo erizado
te rebelas altivo
y huyes de toda mano amenazante.
Sólo aceptas caricias
cuando el hogar cercano
te acoge y te regala
al filo del invierno
el alimento azul en las mañanas
fugaces de la sierra
y un calor infinito.
0 comentarios