Facebook Twitter Google +1     Admin

josemarco


Contador de visitas

Temas

Enlaces

Archivos

 

VIAJE HACIA LA VIDA

20150113193533-atomic-pink.png

     ¿Os imagináis el viaje de Ulises hacia Itaca como un periplo de resurrección? ¿Os imagináis a Penélope contemplando desolada del cadáver de Ulises y comprobando después que ha vuelto a la vida? Este es el entramado narrativo del último poemario de la poeta soriana Maribel Hernández. que presentó el pasado día 7 en la librería zaragozana La pantera rosa.

     Maribel es una gran poeta. Sus poemas rezuman magia y destilan sencillez a raudales. Este tercer poemario, titulado Atomic Pink, continúa la línea ascendente de sus dos antologías anteriores - Sonora (2010) y Extraños con paraguas (2011). Pero en este último libro Maribel se mira al espejo de los sueños y contempla desde el tren cotidiano - como metáfora de la vida - ese paisaje que inunda su interior y se transfigura en vida, soledad, silencio y nostalgia.

     La originalidad de Atomic Pink reside además en su identidad marcadamente teatral, que recuerda en cierto modo la estructura de un libreto de ópera. La poeta soriana, que reside actualmente en Alemania, nos contagia con un entramado narrativo, de un paisaje otoñal, de unos sentimientos de nostalgia y de una profunda introspección en las galerías del propio yo. Unas galerías que evocan a Antonio Machado, de quien Maribel se muestra una gran admiradora.

     En este viaje de la noche al día, del crepúsculo al alba encontramos diversos motivos, entre los que destacan esos labios pintados de rosa que sirven de hechizo, de herida interior y de comunión con el paisaje. He seleccionado un breve poema otoñal que quiero compartirlo con vosotros. En él se advierte un trasfondo surrealista plasmado en audaces y originales metáforas plásticas.

                                          En una lágrima de alquitrán

                                          marcando de norte a sur

                                          mi mejilla derecha,

                                          pasaron algunas migajas del otoño.

                                          Un otoño poderoso. Irrecuperable.

                                          Aunque algunas tardes aún

                                          vuelva, y las horas caigan como antes,

                                          con su mismo vértigo de suicida,

                                          desde el mirador.

                               

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario



No será mostrado.





Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/

Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris