La prensa se hacía eco esta semana de una curiosa y hasta sorprendente noticia:la prohibición de coger caracoles silvestres sin una normativa explícita o un permiso escrito. Cada vez nos cierran más las puertas al campo. Y quizás tengan razón. Porque se ha pasado de realizar una actividad como algo lúdico y de ocupación del tiempo de ocio: coger rebollones, caracoles, té o poleo, a convertirse en auténticos depredadores de nuestro entorno natural.Comentarios » Ir a formulario
Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/
Blog creado con Blogia.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras