CORAZÓN SIN ARRUGAS

Cuando despunta el alba,
caminas por las calles solitarias
de tu querido pueblo
y adensas los recuerdos,
los posos del pasado,
las vivencias lejanas
con una dulce y gris
melancolía.
Tienes la mente clara
y tus ojos despiden
un halo de nostalgia
surcada por los años
y por las estaciones sin retorno.
Tienes el alma joven
y un corazón alegre,
sin arrugas.
A pesar de los años,
a pesar de los ecos solitarios
de un pasado lejano,
aderezas las horas
con tu eterna sonrisa
y el brillo juvenil
en tus pupilas.
Corazón sin arrugas,
desafías el ritmo acelerado
del tiempo que se esfuma
desde el alba al ocaso
por las veredas grises y empinadas
caminas por las calles solitarias
de tu querido pueblo
y adensas los recuerdos,
los posos del pasado,
las vivencias lejanas
con una dulce y gris
melancolía.
Tienes la mente clara
y tus ojos despiden
un halo de nostalgia
surcada por los años
y por las estaciones sin retorno.
Tienes el alma joven
y un corazón alegre,
sin arrugas.
A pesar de los años,
a pesar de los ecos solitarios
de un pasado lejano,
aderezas las horas
con tu eterna sonrisa
y el brillo juvenil
en tus pupilas.
Corazón sin arrugas,
desafías el ritmo acelerado
del tiempo que se esfuma
desde el alba al ocaso
por las veredas grises y empinadas
de este pueblo vacío.
(FOTOGRAFÍA: Del blog de Jesús García Peón, Diversidad funcional)
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