POEMA DE AMOR
El día 22 de diciembre, cuando Nieves llevaba ya una semana ingresada y cuando la esperanza todavía se mantenía como una luz intermitente, le dediqué este poema a mi esposa. Ese mismo día, el día de la Lotería de Navidad, nos habíamos conocido en una fiesta de despedida del trimestre, en un piso de la zaragozana calle Arias. Habían pasado 18 años.
Con el poema, le regalé una orquídea, símbolo de la inmortalidad y la pervivencia. La tengo en mi despacho y la cuido con mimo cada día. Lo escribí en la calle, de prisa, con el corazón.
Amor desde el silencio,
amor profundo,
amor a contratiempo.
Amor de corazón
y de esperanza
con un sabor eterno.
Amor en la ilusión
y el sufrimiento,
amor en la alegría
y la nostalgia.
Amor que vence al tiempo
cual rescoldo infinito,
desde dentro.
1 comentario
Narcis -