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LITERATURA

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ             Vuelve a nuestros quioscos y a nuestras librerías la Biblioteca de Gabriel García Márquez. Excelente ocasión para adquirir a un precio asequible alguna de las obras maestras del escritor colombiano. Siempre me ha encantado la prosa de García Márquez, por sus sinuosidades, recovecos y, sobre todo, por su hondo aliento poético. No fue precisamente la novela Cien años de soledad  la que me acercó al escritor de Aracataca. Fue una obra más modesta, más sencilla, más elemental: La hojarasca. El tratamiento que hace el autor del tiempo, las descripciones acertadas y el clima de sobrecogimiento me atrajeron desde el principio. Después fui leyendo casi todas sus obras y que quedé también con la excelente Crónica de una muerte anunciada. Este año he aprovechado para releer otra obra excepcional de García Márquez: El amor en los tiempos del cólera. La historia de amor entre Fermina Daza y Florentino Ariza nos acerca de nuevo al mundo del Caribe y nos ofrece una singular mezcla de mito, leyenda y realidad. La trabajaremos en clase con mis alumnos de Literatura Universal y espero conozcan a este escritor y les despierte el interés por la buena literatura.

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

He tenido en mis manos durante estos días una edición ilustrada de Platero y yo, una de las obras que llevó a Juan Ramón Jiménez a obtener el Premio Nobel de Literatura en 1956, hace ya cincuenta años. Esta cuidada edición de la editorial Óptima, con ilustraciones  de Fernando Marco, va a formar parte de la biblioteca personal de Javier, que ha cumplido ya once años. No sé si a su edad será capaz de profundizar en la hondura poética de estos breves capítulos. No sé si podrá captar la profundidad evocadora de esta "elegía andaluza". Sí podrá, sin embargo, alimentar su imaginación, saborear las descripciones del paisaje onubense y ensanchar su corazón de ternura al recrear de Platero y de los habitantes de ese rincón de la campiña andaluza.

Nunca me ha entusiasmado Juan Ramón, aunque reconozco que impulsó el modernismo en España y fue el maestro de muchos jóvenes poetas. Admiro más su poesía que su prosa, aunque ese tono melancólico y ese progresivo ensimismamiento lo alejaran de la realidad de su época y viviera en una especie de torre de marfil. De todos modos, el poeta de Moguer merece el reconocimiento de los lectores en este cincuentenario.

LA AVENTURA DE LEER

LA AVENTURA DE LEER

Recibo el último número de la revista Anaquel, que publica el Instituto Pedro de Luna de Zaragoza. Me recreo en su lectura, especialmente en un acertado "Rincón Literario" y en la página editorial, que no tiene desperdicio. Siguiendo los ecos del centenario del Quijote nos ofrece una original reflexión sobre la apasionante aventura de leer, que puede servir tanto a los amantes de la lectura como a los que todavía dudan si elegir esta actividad para llenar sus horas de ocio. Plasmo unas líneas de este editorial:

¿Tiene sentido leer? ¿Es útil? ¿Es necesario leer cuando hoy vivimos inmersos en la cultura de la imagen, pegados a las pantallas, rodeados de tecnología? Sin los libros, sin la lectura, sin la reflexión, la tecnología tan presente en esta sociedad de la información se convierte en pura carcasa y en envoltorio de la ignorancia...Porque si no leemos, es como si no quisiéramos ver más el sol que aparece cada mañana en el horizonte. Como si no quisiéramos mirar más por la ventana. Como si renunciáramos a salir a la calle y a conocer lo que ocurre más allá de los muros de nuestra casa. No leer es conformarnos, viajar con los ojos cerrados, pasear sólo por una calle y renunciar a todas las calles del mundo, a todas las ciudades, a todos los paisajes que sabemos que existen, a todas las fantasías. 

ÁNGEL GONZÁLEZ

ÁNGEL GONZÁLEZ

El poeta ovetense, que tiene una excelente página en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, es noticia estos días porque, a sus ochenta años, hace un balance de su dilatada vida en una entrevista concedida al Periódico de Aragón de este domingo. A este representante del grupo poético de los cincuenta, machadiano y juanramoniano, le preocupa la vida y le obsesiona la muerte. Es un tópico de sus libros de poemas, desde el inicial Áspero mundo (1956), hasta el más reciente Otoños y otras luces (2001). La muerte visitó a su familia en los primeros días de la guerra civil (incivil) y la muerte merodea en este invierno nebuloso. Ángel es consciente de su edad y de sus condiciones, y se rebela contra este imparable paso del tiempo con un aliento y un afán por vivir. "Ahora sólo me importa vivir", confiesa el poeta. No le interesa nada más.

Adjunto un breve poema - "Ya nada ahora" - de su libro Deixis en fantasma (1992) en el que refleja el tópico quevedesco del "amor constante más allá de la muerte" y que encaja perfectamente en estos nebulosos días invernales de enero:

Largo es el arte; la vida en cambio

corta

como un cuchillo.

Pero nada ya ahora

- ni siquiera la muerte, por su parte

inmensa -

podrá evitarlo: exento, libre,

como la niebla que al romper el día

los hondos valles del invierno exhalan,

creciente en un espacio sin fronteras,

este amor ya sin mí te amará

siempre.

CINCUENTA AÑOS DE POESÍA

CINCUENTA AÑOS DE POESÍA

Ayer fue un día importante para las letras aragonesas y, en especial, para la creación poética en esta tierra. En el siglo XX destacó sobre todo la figura de Miguel Labordeta, desaparecido prematuramente, pero hubo otros poetas que siguieron su estela e impulsaron la creación poética durante los duros años del franquismo. De entre ellos destaca con luz  propia el escritor de Letux Rosendo Tello, al que ayer se le concedió el Premio de las Letras Aragonesas 2005.

Es un motivo de alegría para los que amamos la buena literatura y para los que todavía nos deleitamos con la lectura de un buen poema. Y Rosendo es un buen poeta. Un poeta de la tierra, telúrico, con guiños al surrealismo y con una profunda veta existencial. Plasmo aquí un poema de su libro Meditaciones de medianoche (1982):

 

Vengo desde una tierra de palomas

violentas y de espejos hechizados
por cielos minerales. Soplo un polvo
de abrasadas miradas de interiores
con puentes de caliza, tasco un hielo
de niebla y cal con labios descarnados.

 

Vengo desde mi tierra, manos toscas
forjan el alma y me agarrota un cuerpo
de huesos deslumbrantes, soy un árbol
en mar de magra de esculturas,
crezco en la adolescencia de la piedra
y el vacío con dientes del espanto.

 

Vengo desde mi tierra, al desvarío
de pájaros lunáticos en dólmenes
de fraguas saturnales que me empujan
a abrir la boca, entrecerrar los párpados,
crispar las manos, doblegar las piernas
en un bloque de sol de ojos vacíos.

 

 

 

 

JOSÉ MANUEL CABALLERO BONALD

JOSÉ MANUEL CABALLERO BONALD

El escritor jerezano ha obtenio el Premio Nacional de las Letras Españolas como galardón a su larga y fructífera trayectoria literaria. Es una ocasión para releer al autor de "Dos días de septiembre" y para sumergirnos en su poesía social comprometida y un poco a contracorriente.

Me ha llamado la atención la frase que ha pronunciado después de conocer el premio: "Para mí el estilo es fundamental". Toda una propuesta estética para los jóvenes escritores.

* En el Blog de Antón Castro (http://antoncastro.blogia.com/) hay una entrevista muy completa a José Manuel Caballero Bonald.

 

LEOPOLDO DE LUIS

LEOPOLDO DE LUIS

Aunque lo conozco más como crítico literario que como poeta, estos días he tenido oportunidad de leer y releer alguno de sus versos y he comprobado la profundidad, sinceridad y aliento vital de sus poemas. Quizás no ha sido reconocido lo suficiente en vida. Plasmo una de sus elegías como homenaje y recuerdo a este poeta cordobés:

ELEGÍA
Con sus alas de plomo va la tarde;
pasa en la piel ceniza de los campos.
Difusamente cunde la penumbra,
vellón de sucia lana en el ocaso.

Tú eras también de luna y de paisaje...
Se ha oscurecido el mundo entre tus manos.
Se ha detenido el tiempo, río sordo.
La luz ya es sólo sombra de tus párpados.

Se siente caminar lejanamente.
Alguien cruza en la sombra hacia el pasado.
Nada delante. Olvido. Dios en sueños
aún alienta en el alma su amor manso.

Se retorna al recuerdo cual las olas,
una vez y otra vez, con lento paso.
Duele el amor, duele la certidumbre
de saberse de amor y odio poblados.

¿Ves? Somos cual la encina, aquí en la sombra.
Honda raíz, enfurecidos brazos.
Ferviente savia oculta nos abrasa.
La libertad nos nace por el llanto.

Como la luz, aquí también morimos,
en el hermoso otoño del ocaso.
Un ascua fugitiva hacia la sombra.
El amor anochece en nuestros labios.

 

LAS LEYENDAS DE BÉCQUER

LAS LEYENDAS DE BÉCQUER

Recibo un correo de Esther Ortas en el que me comunica la próxima aparición en la editorial Castalia de una edición didáctica de once Leyendas de Bécquer, preparada meticulosamente por esta joven investigadora aragonesa.

Esther Ortas imparte clases en la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas del campus de Teruel. Su trayectoria profesional y como investigadora es encomiable. Publicó su Tesis de Licenciatura sobre "Viajeros ante el paisaje aragonés", editada como libro en 1999 por la Institución Fernando el Católico. Ha sido colaboradora activa de la revista "El Gnomo", dirigida por Jesús Rubio, Catedrático de la Universidad de Zaragoza. Y está preparando con mimo su Tesis Doctoral.

Os adjunto su página web con interesantes enlaces sobre literatura, en particular sobre el tema de los Libros de Viajes:http://www.gocities.com/estherortas

VISIÓN POÉTICA DE LA REALIDAD

VISIÓN POÉTICA DE LA REALIDAD

Ayer tarde tuve la oportunidad de conocer personalmente a Julio LLamazares en el acto de presentación de la nueva novela de Ramón Acín, "Siempre quedará París", que habla del fenómeno del makis en la comarca del Sobrarbe. Descubrí la narrativa del escritor leonés con la lectura de "La lluvia amarilla". Fue el descubrimiento de una creación en prosa poética, que destaca por su exquisitez, sensibilidad y profundidad temática. A partir de ahí he leído y releído otras obras y artículos del autor. Recuerdo de modo especial "Luna de lobos", que plantea también el tema de estos guerrilleros antifranquistas y que nos ofrece una realidad descarnada y, en ocasiones, cruel. Y no olvido la profundidad de "El río del olvido"

Me hubiera gustado hablar durante unos minutos con Julio. No pudo ser. Espero nos encontremos en otro momento. En su breve intervención habló de la creación literaria, de la memoria, de los recuerdos de la infancia como magma de la imaginación, de los cambios sociales en España y del olvido de tantos y tantos que se han quedado en la cuneta.

En "La lluvia amarilla" pone estas palabras en boca del protagonista: "Fue el principio del fin, la iniciación del largo e interminable adiós en que a partir de entonces, se convirtió mi vida. Como la luz del sol, cuando se abre una ventana después de muchos años, rasga la oscuridad y desentierra bajo el polvo objetos y pasiones ya olvidados, la soledad entró en mi corazón e iluminó con fuerza cada rincón y cada cavidad de mi memoria." Toda una visión poética de la realidad.


 
 

"SIEMPRE QUEDARÁ PARÍS"

"SIEMPRE QUEDARÁ PARÍS"

Este es el título de la nueva novela del escritor, profesor y periodista Ramón Acín, que será presentada esta tarde a las 19,30 horas en el Ámbito Cultural de "El Corte Inglés", con la presencia del escritor Julio Llamazares. Es una buena noticia para la cultura y para las letras aragonesas que este oscense vuelva otra vez a la palestra literaria y a la creación. No conozco el contenido de la obra, pero seguro que será densa, profunda y laberíntica como sus anteriores creaciones. De entre ellas, me quedaría con "La Marea". De todos modos, prefiero al Ramón crítico y al Ramón periodista. En sus artículos es donde demuestra su agudeza y finura para valorar y calibrar la realidad literaria del momento.

 Siempre me he preguntado, y se lo he preguntado a Ramón, de dónde saca el tiempo para tanta actividad creativa y crítica. Me imagino que exprime al cien por cien las veinticuatro horas del día. Su actividad literaria es el complemento de una labor encomiable que realiza en la Consejería de Educación de la DGA: coordina desde 1985 (con  un pequeño paréntesis) la actividad "Invitación a la Lectura", en lq que han participado más de doscientos escritores, tanto españoles como extranjeros. Gracias a este programa, nuestros alumnos de Secundaria pueden conocer directamente a los autores de las obras que leen y trabajan en clase. La motivación de los alumnos aumenta y su actitud ante los libros es muy distinta.

Rencuentro con Ramón esta tarde y con una nueva obra. Además, durante este curso, estará con los alumnos de 3º y 4º de ESO del Instituto "Ramón y Cajal". Es una suerte tenerlo entre nosotros.

REENCUENTRO CON LA VIDA

REENCUENTRO CON LA VIDA

Ayer, día de difuntos, recibí una grata noticia vía correo electrónico. Mi amigo y maestro en la labor crítica Fernando Aínsa me comunicaba la alegre noticia de su reencuentro con la vida después de un año largo de pruebas, tratamiento e incertidumbre. Y es que, en ocasiones, la ilusión, la esperanza y las ganas de vivir logran vencer el dífícil pulso de la dama del alba, en expresión de Alejandro Casona. Y Fernando, al que conocí por Víctor Pardo como colaborador de la revista Trébede, a pesar de haber nacido en Uruguay, se siente español y desde hace unos años comparte residencia entre Zaragoza y Oliete. En este pueblo turolense tiene una casa encantadora que invita al solaz y a la inspiración literaria. Su biblioteca rezuma humanismo y su trato cordial fomenta la amistad. Fernando ha trabajado en la Unesco y ha investigado sobre la utopía y sobre la identidad iberoamericana en la narrativa. Sus artículos y reseñas denotan el carácter humanista del autor y su profundo bagaje cultural. Su ilusión sigue en pie y prepara nuevas creaciones. Es una buena noticia para los que queremos a Fernando y valoramos su labor.

¿ES ÚTIL LA LITERATURA?

¿ES ÚTIL LA LITERATURA?

El escritor Manuel Vilas reflexiona en su columna semanal del Heraldo, con el título "Ladrillos caravista", sobre la utilidad o inutilidad de las artes, en especial de la literatura. Es un debate ya muy manido y que no tiene fácil respuesta. Desde el punto de vista de lo útil o necesario como "modus vivendi" está claro que el ladrillo (sinécdoque en cierto modo de la arquitectura) es algo a lo que hoy por hoy no podemos renunciar. Como tampoco podemos renunciar (o no queremos) a tantas comodidades que nos va aportando este dudoso y a veces paradójico progreso: lavadora, frigorífico, automóvil,... La cuestión hay que plantearla por otros derroteros: ¿Puede hacernos felices la literatura? ¿Puede un buen poemario, una buena novela o un excelente ensayo llenar nuestro cada vez más amplio tiempo de ocio? Vilas es muy realista y tal vez se resigna a esta inutilidad. De todos modos, nuestra misión como profesores de Literatura es inculcar a los niños y jóvenes la peculiar utilidad de esta disciplina. Aunque sólo sea para encontrar un remanso de felicidad en medio de tanta invasión tecnológica y de tanta fiebre economicista.

UN PLANETA POLÉMICO

No es la primera vez que ocurre. Ya sucedió en el año 1994 cuando, de modo arbitrario e injusto, se premió con el Planeta a Camilo José Cela - que siempre había denostado estos certámenes - con una novela supuestamente plagiada, "La cruz de San Andrés", y que resultó un fracaso editorial, en detrimento de la joven periodista asturiana Ángeles caso con su relato "El peso de las sombras", mucho mejor que el del escritor gallego.
Este año la polémica ha seguido otros derroteros. No sé si tendrán razón Juan Marsé y Rosa Regás al hablar de la baja calidad de las más de cuatrocientas obras presentadas. Resulta evidente, sin embargo, que el jurado del Planeta tuvo serias dificultades para seleccionar la obra ganadora: "Pasiones romanas" de la escritora mallorquina María de la Pau Janer. De todos modos, habrá que leerse la novela para comprobar esa baja calidad y esa ausencia de literatura en beneficio de la vida literaria. Ya ocurrió algo parecido el año pasado con Lucía Etxebarría que recibió, cuando obtuvo el premio con "El secreto a gritos", un comentario despectivo de Juan Marsé.
Las cuestiones que se plantean son evidentes: ¿Es que el jurado está trasnochado? ¿Han cambiado los gustos? ¿La literatura se ha vuelto más superficial? ¿Hay mercadotecnia en los premios literarios? ¿Predomina lo comercial y económico sobre lo estético y lo literario?
Al final, uno acaba siendo escéptico ante estas decisiones. Eso sí, con alguna excepción. Me quedo con "El jinete polaco" de Antonio Muñoz Molina. Una gran novela. Sin polémica. Una joya literaria.

UN NOBEL DESCONOCIDO

UN NOBEL DESCONOCIDO De nuevo la Academia Sueca nos sorprende con un Nobel prácticamente desconocido. No es la primera vez que esto ocurre. Quizás así leamos más sus obras o, en este caso, disfrutemos de algunas de sus representaciones. Es un luchador por los derechos humanos y un pionero del antibelicismo. Harold Pinter es un personaje controvertido y acaso polémico. Quizás su obra ayude a despertar más las conciencias en esta sociedad actual gregaria y despersonalizada. Adjunto aquí una síntesis de su vida y obra:
El dramaturgo, que nació en un barrio trabajador del este de Londres, ha dejado también su marca indeleble fuera de las páginas de la literatura por sus críticas feroces a las políticas belicistas de George W. Bush y Tony Blair, a quienes ha calificado de “criminales de guerra”.

Perteneciente, junto con Tom Stoppard, a la generación de los “jóvenes airados” británicos (Angry young men) que irrumpió a finales de los '50 y en los años 60 en el teatro británico, Pinter es un hombre secreto y apartado, que no da entrevistas y a quien rara vez se le ve en público.

Sin embargo, en la mayor manifestación jamás celebrada en la historia, que reunió a un millón y medio de personas en Londres en febrero del 2003, tomó la palabra para denunciar la guerra en Irak.

Estados Unidos es un país “dirigido por una pandilla de delincuentes”, afirmó en esa ocasión, vaticinando que una “invasión ilegal” del país árabe dejaría decenas de miles de muertos y que los abusos de los derechos humanos serían inconmensurables.

El compromiso de Pinter con los derechos humanos es tan fuerte que el escritor anunció hace unos meses que había decidido abandonar el teatro para consagrarse, a tiempo completo, a la lucha por los derechos humanos y la denuncia de la guerra.

El crítico teatral Michael Billington, quien escribió una biografía del dramaturgo, afirmó: “Pinter puede vanagloriarse de haber sido un fastidio permanente, impugnando las verdades aceptadas, tanto en la vida como en el arte. En realidad, ambos mundos se cruzan”.

Hijo de un sastre de origen judío, la infancia y adolescencia de Pinter estuvieron marcadas por la guerra.

Tenía nueve años cuando estalló la Segunda Guerra Mundial y el niño fue evacuado, regresando a Londres cuando tenía 14 años.

Su odio a la guerra lo llevó a declararse objetor de conciencia, pese a que podría haber ido a la cárcel.

En 1949 fue multado por un juez por haber rehusado cumplir su servicio militar. “Pude haber ido a la cárcel - fui al tribunal llevando mi cepillo de dientes - pero el juez se compadeció, así que sólo me multó con 30 libras.

Quizá voy a volver a ser llamado para la próxima guerra, pero no voy a ir” , escribió Pinter.

También ha contado que el golpe de Estado que en 1973 derrocó a Salvador Allende en Chile hizo crecer su indignación contra los abusos de los derechos humanos y las políticas de Estados Unidos.

Entre sus obras destacan El Dormitorio, con la que debutó, y Fiesta de cumpleaños, ambas de 1957, que fue en un comienzo un fracaso pero luego se convirtió en una de sus obras más representadas en el mundo entero, así como El portero (1959), La colección (1962), El amante (1963) y Regreso a casa (1965) .

En la década del '90 publicó Luz de Luna (1994), Cenizas sobre Cenizas (1996) y Celebración (1999) .

Escribió además numerosos guiones para el cine, entre ellos El sirviente y El mensajero, dirigidos por el fallecido director Joseph Losey, y una novela, Los enanos.

En febrero de 2002 reveló que estaba siguiendo un tratamiento contra el cáncer.

Durante 24 años estuvo casado con la actriz Vivien Merchant, de la que se divorció. En 1980 se casó con la escritora e historiadora Lady Antonia Fraser. -AP/ AFP/EFE

En breve: Su trayectoria

Harold Pinter (East End, Londres, 1930).

1970. Recibe el premio Shakespeare alemán

1995. Premio de literatura David Cohen.

1996. Rechaza un título de caballero que le ofrece el primer ministro conservador británico, John Major.

1997. Le conceden en la capital francesa un premio honorífico Moliere.

2001. Premio S.T. Dupong Golden por “toda una vida de servicio distinguido a la literatura”

2003. Premio Wilfred Owern por su poesía contra la invasión a Irak por Estados Unidos y Gran Bretaña.

2005. Se le concede el 13 de octubre el Premio Nobel de Literatura.

ILUSTRACIONES DE "EL QUIJOTE"

ILUSTRACIONES DE "EL QUIJOTE" Ayer por la tarde, Javier y yo tuvimos la oportunidad de asistir en el Centro de Historia de Zaragoza a la presentación de una nueva edición ilustrada del Quijote y a la inauguración de una exposición con 50 ilustraciones de Jordi Vila Declòs, de las 82 que ha plasmado en esta excelente obra editada por el valenciano Vicente Muñoz Puelles y a cargo de la editorial Anaya.
Son muchos los artistas que han ilustrado la obra de Cervantes a lo largo de la historia, empezando por Goya y acabando por Salvador Dalí, sin olvidar a Gustavo Doré, Picasso o el mismo Mingote, en clave de humor.Jordi Vila reconoce implícitamente la influencia del francés Gustavo Doré, aunque imprime en cada dibujo su sello personal y se considera satisfecho de un trabajo que le ha supuesto un gran esfuerzo pero que ha sido un reto que ha logrado superar con creces. Hay que decir, además, que la edición de Anaya es como un "Libro regalo" que resulta atractivo para el lector y facilita su lectura tanto por su enfoque didáctico como por sus acertadas notas léxicas y críticas.
Javier hojeó los dos volúmenes de la obra con la ilusión de un principiante. Esa misma ilusión tuve yo cuando, a su misma edad, conocí un Quijote casi deteriorado con ilustracìones de Gustavo Doré. Y es que las ilustraciones complementan la lectura de la obra y otorgan plasticidad y realismo al relato. O impulsan la imaginación hasta límites insospechados.

"EL NOMBRE DE LA ROSA"

"EL NOMBRE DE LA ROSA" Estoy releyendo la novela de Umberto Eco para trabajarla en Literatura Universal con mis alumnos, y cada vez me convenzo más de la importancia de esta obra para comprender mejor la Baja Edad Media europea y la filosofía vital de aquella época. El siglo XIV es uno de los períodos medievales más controvertidos e interesantes. Por eso, el autor, utilizando el supuesto manuscrito de Adso de Melk, nos introduce con un talante investigador en un monasterio de la época para conocer y comprender cómo vivían entonces los benedictinos como pioneros de la intelectualidad.
Es extraordinario el pasaje en el que Guillermo y Adso consiguen entrar en el laberinto de la biblioteca. Sus descripciones son irrepetibles.
En realidad toda la novela es un compendio de arte, filosofía y literatura. Sin descuidar el aspecto social, tan deprimente. Vale la pena volver a leerla y, si es posible, volver a ver la película de 1986. Aunque la novela supera con creces a las imágenes. Una obra que, aunque a mis alumnos de 2º de Bachillerato les resulta un poco pesada, enseña más que muchas enciclopedias sobre el medievo.

LEÓN FELIPE

Organizando y catalogando los libros de mi biblioteca, con la ayuda de Javier, he topado con una Antología Poética del poeta León Felipe, editada en 1981 por Alianza Editorial. He vuelto a releer alguno de los mejores versos de este poeta rebelde, inconformista y quijotesco y he vuelto a sentir las mismas sensaciones que la primera vez que lo conocí como estudiante en la Universidad. Quiero plasmar unos versos como homenaje a Cervantes y al Quijote en este cuarto centenario. Corresponden al poema: "VENCIDOS":
"Por la manchega llanura/se vuelve a ver la figura/ de Don Quijote pasar./ Va cargado de amargura,/ va,vencido, el caballero, de retorno a su lugar.
¡Cuántas veces, Don Quijote, por esta misma llanura / en horas de desaliento así te miro pasar!/ ¡Y cuántas veces te grito: Hazme un sitio en tu montura/ y llévame a tu lugar;/ hazme un sitio en tu montura,/caballero derrotado,/hazme un sitio en tu montura,/que yo también voy cargado/ de amargura/ y no puedo batallar!"

ANTONIO FERNÁNDEZ MOLINA

Después de no haber podido acceder a mi blog por problemas técnicos, aprovecho para rendir un modesto homenaje al poeta-pintor, novelista y ensayista manchego, afincado en Zaragoza, Antonio Fernández-Molina, a quien tuve la suerte de conocer hace unos cinco años y que nos dejó casi de puntillas hace seis meses. Aunque ya lo conocía indirectamente y había leído alguna de sus novelas como "Solo de trompeta", mi lazo de unión con el escritor alcazareño fue la revista Trébede, lamentablemente desaparecida hace más de dos años. Precisamente esta revista le rindió un homenaje en el número 73 de marzo de 2003, uno de sus últimos números, con la portada diseñada por Antonio: "Ramón Acín en Nueva York" y un gran número de acertados artículos. Pero Antonio, desde su humildad, recordará en la otra orilla que no fue valorado justamente en vida a pesar de su larga y profunda trayectoria literaria y artística. Sí que le han llegado, en cambio, algunos homenajes a título póstumo.
Mi homenaje de hoy - también a destiempo - es publicar una reseña inédita de su obra poética: "Fragmentos de una elegía permanente" publicada en 2002 por la editorial zaragozana "Libros del Innombrable" y dedicada a la memoria de Alicia Vidal de Biel, fallecida trágica y prematuramente. La reseña estaba preparada para Trébede, pero tras su inesperado y sorprendente cierre se la envié a Antonio en el verano de 2003. Él mismo me comunicó la noticia de la desaparición de Trébede en una calle céntrica de Zaragoza con estas palabras: "Creo que se va a tomar unas pequeñas vacaciones", que lamentablemente iban a ser definitivas.
Ahí va, pues mi homenaje a Antonio. Espero no se os haga pesada la lectura de esta reseña y os animéis a leer y conocer a este gran escritor, artista y, sobre todo, una admirable persona.

POEMAS DE LA ESPERANZA A GOLPES DE CORAZÓN
Antonio Fernández-Molina, "Fragmentos de una elegía permanente", Zaragoza, Libros del Innombrable, 2002, 70 páginas.

Cuando los sentimientos fluyen desde lo más profundo del corazón, cuando una sólida amistad entrelaza anhelos e inquietudes, cuando la presencia de la muerte se torna más cruel e inesperada, la poesía se transforma en una elegía permanente y vuela más allá de nuestros estrechos horizontes para encumbrarnos hacia las estrellas en busca de esperanza y serenidad con el fin de afrontar la cada día más difícil vereda de la existencia. Estas impresiones se desprenden de la lectura del breve poemario del novelista, poeta, dramaturgo y crítico de arte Antonio Fernández-Molina, publicado recientemente por la editorial zaragozana “Libros del Innombrable”. Fragmentos de una elegía permanente está dedicado a la memoria de Alicia Vidal de Biel, fallecida prematura e inesperadamente en septiembre de 2001. Su labor humanitaria en la India, compartida con su marido Emilio, y su talante optimista y vital han dejado, tras su ausencia, una estela agridulce de dolor, ausencia y soledad. Estas veinte composiciones, nacidas de la amistad del poeta con esta familia, no sólo son un homenaje y un recuerdo a Alicia. Cada uno de sus versos nos acerca de nuevo a un gran artista y a un excelente poeta que durante su larga trayectoria creadora ha plasmado con originalidad sus sentimientos en obras como “Platos de amargo alpiste” o “Sonetos crudos”.
La lectura sosegada y reflexiva de estos poemas nos acerca a la cruda realidad de la muerte que cual una sombra, un cataclismo, una noche oscura o un otoño permanente viene a alterar las sonrisas del amanecer, la placidez del paraíso, los estíos fugaces o el perfume de las margaritas estrelladas. El poeta manchego utiliza una serie de imágenes de herencia surrealista para sumergirnos en un clima de desasosiego no exento de momentos de lucidez y de suave melancolía. Desde la primera composición, el autor se rinde a los imperativos del destino y del azar, proclamando su insolencia: “No busques las respuestas en los bosques / con las preguntas, no busques los tesoros / acepta ya los frutos del azar / misericordioso e insolente”. El destino se erige en protagonista y se lleva a los elegidos a un ámbito incoherente y aparentemente absurdo: “Las alas del azar te han elevado / por encima de las nubes / algodonosas de la incoherencia”.
Alicia, desde el otro lado del espejo, se convierte en receptora privilegiada de los lamentos y reflexiones del poeta. Con ella participamos en esta lucha eterna entre el amor y la muerte y nos elevamos a un mundo de ensoñación y misterio: “Llevada por las alas del amor, / te vi en un vuelo inesperado / con la gracia de una / caudalosa catarata”. Al final, como en el famoso soneto de Quevedo, el amor traspasa las fronteras del más allá y triunfa decididamente de la muerte. Antonio Fernández-Molina, muestra una vez más su maestría en el manejo del endecasílabo: “Amor mueve la Tierra y las estrellas, / triunfa de las desgracias y la muerte, / construye con arena un muro fuerte, / adversas circunstancias torna bellas”. Sin embargo, la ausencia del ser querido deja un profundo vacío y la pena es como un río que crece y se agiganta: “El río de la angustia siempre / profundiza su tránsito, / crecen en el subterráneo de la pena / las hermosas raíces / de los abrazos y las lágrimas”.
La ausencia es recuerdo, inquietud y desasosiego. Una inquietud que se transforma en angustia y en vacío existencial cuando las preguntas del poeta – que son nuestras propias preguntas – no obtienen respuesta convincente. Este estado de ánimo surca con acertadas e inesperadas metáforas el ritmo cadencioso de los versos: la espina, el clavo, las cenizas, las tinieblas, la nieve dura, los relojes blandos,... conforman una escenografía desolada en medio de la cual la vida se esfuma como un miércoles efímero. El poeta retoma a los clásicos para confirmar esta verdad universal; glosa a Santa Teresa con estos versos: “Siempre es viuda la vida, / siempre es una muy mala noche en una / mala posada, Teresa lo decía”. Hay también un recuerdo del Garcilaso más solitario e incomprendido: “A los espíritus / nobles nadie puede quitarles / el dolorido sentir / ni aunque el sentido les quitaren”. Y hallamos también un poema que glosa el famoso verso de Bécquer: “Los suspiros son aire y van al cielo”.
Este poemario elegíaco se cierra con un soneto que deja abierta de par en par la puerta a la esperanza. Sólo desde la amistad, sólo desde el amor tiene sentido este fututo incierto e incoherente: “A todos en su día el amor grande / les llevará cogidos de su mano”. Es el colofón reflexivo a estos poemas que, como es frecuente en otras obras de Fernández-Molina, vienen acompañados por originales ilustraciones que muestran plásticamente el dolor – la luna que llora -, el amor – dos árboles entrelazados – o fluir inapreciable del tiempo – reloj coronando un campanario.

José María Ariño Colás

LA VIDA EFÍMERA DEL LIBRO

LA VIDA EFÍMERA DEL LIBRO El escritor madrileño Luis Antonio de Villena reflexionaba el domingo en un acertado artículo en El Periódico de Aragón, sobre la vida efímera de los libros y sobre la falta de apoyo cultural e institucional a las obras de calidad. Se lamenta el poeta de la vida efímera de muchas obras, que pasan inadvertidas para los potenciales lectores por falta de una información previa, ausencia de una adecuada publicidad y, sobre todo, por un escaso fundamento cultural. Con el título "El libro débil", Villena comenta cómo, paradójicamente, sólo los "best-sellers" logran una cierta pervivencia, aunque la mayoría no son obras de especial calidad literaria.
Los datos son elocuentes: muchas ediciones no sobrepasan los 100 ejemplares, las nuevas editoriales se hacen cargo, a veces, de los gastos de edición, y los organismos oficiales intentan subvencionar algunas obras y regalarlas luego a críticos o a centros culturales.
Podemos hacer nuestras algunas de las preguntas que plantea Luis Antonio de Villena sobre el presente y el futuro del libro: "¿Por qué muere tan rápidamente un bien no perecedero como el libro? En esta tan efímera vida del libro actual, ¿no tienen ninguna culpa los medios de comunicación o los propios periodistas? ¿Cómo comprar o buscar lo que no se conoce, lo que no se publicita, lo que no se ve?"
Y termina con esta afirmación sentenciosa que nos puede hacer reflexionar a educadores, padres y personas con inquietudes culturales: "Es que el libro sigue siendo el fundamento de toda y de cualquier cultura".

Colección LARUMBE

Colección LARUMBE El verano nos brinda una ocasión inmejorable para sumergirnos en la lectura de obras que nos han estado esperando durante meses en las estanterías de las bibliotecas o en los departamentos de las librerías. Dos de estas obras con las que he podido disfrutar durante este mes de agosto que hoy se esfuma pertenecen a la Colección Larumbe de Clásicos Aragoneses, que publica Prensas Universitarias de Zaragoza y que dirigen magistralmente Antonio Pérez Lasheras, Fermín Gil Encabo y Ángel San Vicente. Las novelas que he leído son "El país de García" de José Vicente Torrente y "¡Arre, Moisés!" de Eduardo Valdivia. La primera es un recorrido por la provincia de Huesca plagado de anécdotas, reflexiones, aforismos y otras aventuras. La segunda es una visión irónica y desmitificadora de la guerra civil a través de la mente de un sacerdote, condenado a muerte por deserción. Pero no sólo son valiosas estas narraciones de la segunda mitad del siglo XX. Hay que destacar también las introduccíones y cuidadas ediciones de Javier Barreiro y de Jesús Rubio respectivamente. Por no hablar también de la encuadernación en tapa dura y de la presentación y bibliografía. Todo un lujo para nuestro tiempo de ocio.