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LITERATURA

EDUARDO MENDOZA, UN EXCELENTE FABULADOR

EDUARDO MENDOZA, UN EXCELENTE FABULADOR

    En poco más de dos semanas, han sido galardonados con tres merecidos reconocimientos los escritores Mario Vargas Llosa, premio Nobel; Javier Cercas, premio Nacional de Narrativa y Eduardo Mendoza, premio Planeta. En mi modesta opinión son tres escritores de primera fila, tres narradores densos, profundos, tres literatos que se convertirán en clásicos de las letras castellanas.

    ¿Qué voy a decir de Eduardo Mendoza que no hayan publicado durante las últimas horas los distintos medios de comunicación? En su página web podemos encontrar toda la información relativa a este escritor barcelonés que ha elevado la narrativa de las últimas décadas a la categoría de lo exquisito.

    Voy a hablar brevemente de ese autor que descubrí con la lectura de su novela La verdad sobre el caso Savolta (1975), que marcó un antes y un después en la narrativa española. El autor se vio obligado por la censura - todavía vivía Franco - a cambiar su título original Los soldados de Cataluña. Vendrían después una serie de novelas detectivescas plasmadas en una trilogía encabezada por El misterio de la cripta embrujada (1979). Pero momento culminante de su trayectoria literaria le llegó con la publicación en 1986 de su obra maestra - injustamente valorada por algunos medios - La ciudad de los prodigios (1986). Luego vendrían obras "menores" como Sin noticias de Gurb (1991), El año del diluvio (1992) o Una comedia ligera (1996). Pero la novela en la que se muestra la evolución social y humana de Barcelona entre las dos exposiciones universales de 1888 y 1929 merece un capítulo especial. La he leído y releído, la he trabajado con alumnos de bachillerato. Y nunca, nunca me ha decepcionado. Si tuviera que ponerla entre las diez mejores novelas en lengua castellana del siglo XX, allí estaría, sin lugar a dudas.

    No sé cómo será su última novela, Riña de gatos. Madrid 1936. Creo que no me decepcionará. Eduardo Mendoza se mueve como un pez en el agua en los terrenos de la historia y las convulsiones sociales. Y la obtención de este merecido premio dará a conocer el resto de sus obras. Una buena noticia para Eduardo; una buena noticia para la editorial Planeta.

JAVIER CERCAS, NARRADOR Y ENSAYISTA

JAVIER CERCAS, NARRADOR Y ENSAYISTA

     No es la primera vez que dedico unas líneas a este escritor extremeño (Ibahernando, Cáceres, 1962), afincado en Barcelona. Conozco sus cuentos, he leído sus novelas y me acerco con frecuencia a sus artículos sobre la actualidad.

     Me fascinó su novela Soldados de Salamina (2001), adaptada al cine de manera magistral por David Trueba dos años después, y me gustó su última novela Anatomía de un instante (2009), una crónica novelada del intento de golpe de estado del 23 de febrero de 1981 y un acercamiento lúcido, profundo y muy bien documentado a tres figuras clave de la transición a la democracia: Adolfo Suárez, Santiago Carrillo y Gutiérrez Mellado.

     No me sedujo tanto esta novela como Soldados de Salamina, pero me atrajo esa mezcla de crónica, ensayo y ficción. Es una novela híbrida, una narración de ideas y una apuesta por un modo distinto de escribir y relatar.

     Tengo que reconocer que me costó meterme en la trama. Esperaba un relato de ficción y me encontré con lo que sugiere el título. Eso sí, me abrió los ojos a una nueva visión de la transición y a una nueva e inquietante interpretación de la historia reciente de nuestro país. En mi post del 6 de febrero de 2010 hablaba de la soledad de  Adolfo Suárez y la comparaba con la soledad de José Luis Rodríguez Zapatero. Son situaciones difíciles, a veces paradójicas, del que está en el poder. Es la intrahistoria de España a través de los ojos clarividentes de este narrador que, en mi modesta opinión, se defiende mejor en las distancias cortas.

VARGAS LLOSA, UN NOVELISTA INNOVADOR

VARGAS LLOSA, UN NOVELISTA INNOVADOR

    Me acabo de enterar que han concedido el Premio Nobel de Literatura 2010 al escritor peruano Mario Vargas Llosa. Dejando de lado los dimes y diretes y las polémicas gratuitas que despierta año tras año la concesión de este prestigioso galardón, hay que reconocer que el autor de obras como La ciudad y los perros (1963), La guerra del fin del mundo (1981) o La fiesta del chivo (2001) merece con creces este reconocimiento mundial.

    Este premio es también un reconocimiento para las letras españolas que no eran reconocidas por la Academia Sueca desde hace nada más ni nada menos que 20 años, cuano lo recibió el poeta y ensayista Mexicano Octavio Paz.

     Siempre he leído con interés las novelas de Vargas Llosa. Desde el primer relato, Los jefes (1959) hasta sus últimas narraciones, he seguido con interés los escritos de este peruano que recaló en España a principios de los años sesenta y, gracias al apoyo de la agente literaria Carmen Balcells, comenzó a darse a conocer junto con Gabriel García Márquez y otros jóvenes creadores que formaron el llamado "boom" de la novela hispanoamericana.

     Mi mejor homenaje a Mario es releerme una de sus novelas. He elegido Los cachorros (1967). Mis alumnos de segundo de Bachillerato la tienen que leer este año para preparar la prueba de selectividad. Ahora quizás lo hagan con más interés. Y con más motivación.

* La fotografía es del diario digital EL PAÍS

JAVIER RUESCAS EN ZARAGOZA

JAVIER RUESCAS EN ZARAGOZA

     Los lectores de las obras del joven escritor madrileño Javier Ruescas van a poder conversar con el autor de los dos volúmenes de Cuentos de Bereth y de Tempus fugit, su última novela.

     El primer acto de esta visita de Javier Ruescas a Zaragoza - motivada por el interesante proyecto Vía Libre a la Lectura - ha tenido lugar en la acogedora librería zaragozana "El Pequeño Teatro de los Libros", situada en el barrio de Las Fuentes. Javier ha sido entrevistado por Nerea Marco, una de las organizadoras de estas jornadas de literatura juvenil y redactora de la revista "El templo de las Mil Puertas". El coloquio ha sido fluido y todos los asistentes - especialmente jóvenes admiradoras - han intervenido con preguntas al autor sobre su último libro y sobre la tercera parte de Cuentos de Bereth, cuya aparición está prevista para marzo de 2011.

     Javier ha hablado de su temprana vocación como escritor, de lector infantil de los cuentos de hadas, de admirador de las películas de Disney y de seguidor de Harry Potter. Nerea le ha preguntado sobre el futuro distópico e inquietante que se perfila en Tempus fugit, y el joven autor ha dicho que preferiría no se cumplieran determinadas premoniciones, todavía en la ficción-

     Los tres libros que ha publicado hasta el momento Javier Ruescas están teniendo un gran éxito, tanto para lectores adolescentes como para adultos. Durante este fin de semana va a conocer a los lectores de la capital del Ebro y va a compartir inquietudes literarias con la escritora Susana Vallejo.

POEMAS OTOÑALES DE LABORDETA

POEMAS OTOÑALES DE LABORDETA

     Busco en mis estanterías algún libro de José Antonio Labordeta para una exposición de la biblioteca del instituto Ramón y Cajal y me encuentro entre otros una joya poética de este aragonés universal recientemente fallecido. El libro se titula Jardín de la memoria y su primera edición es de octubre de 1985.

     Me ha colmado de ilusión la dedicatoria personal del autor, escrita con trazo firme y seguro: "Para José María, con un fuerte abrazo y mi amistad. Por el recuerdo de los veranos en Jorcas". Todo ello acompañado de su firma inconfundible. Quiero añadir también unos versos de su hermano Miguel, que sirven de pórtico a una de las mejores antologías del autor zaragozano: Huérfano de mi alrededor / y ojo de extrañeza eterna / inmensos cielos como mi corazón secreto / urden el día y el ansia de la noche.

     No sé qué poemas elegir para compartir con los que me siguen a menudo. Pero, después de hojear el libro y releer sus profundos versos, he seleccionado tres poemas de José Antonio que hablan del otoño, una de sus estaciones preferidas.

                                        ESPERAD EN LA ORILLA

                                        los instantes precisos de tu voz

                                        llamándose como se llaman

                                        los amantes y no olvidarte nunca

                                        a pesar del silencio,

                                        la ciudad infinita y el camino.

                                        Dejar sobre su rostro

                                        el delicado beso de la aurora

                                        y partir. Amor mío, amor mío:

                                        qué lejanos ahora aquellos largos besos

                                        clandestinos y qué próxima, en cambio,

                                        la quietud del otoño

                                        en nuestros ojos.

 

                                        TE VI EN EL JARDÍN DE LA MEMORIA

                                        llamándome como cuando de niños

                                        íbamos hasta el río a merendar.

                                             Te vi oculta en los trigales

                                        secos y duros de mi tierra

                                        abandonando tus lágrimas de adiós

                                        eternamente. Te vi.

                                        Te veo a cotidiano modo

                                        llamándome como nunca lo hiciste

                                        cuando estuviste aquí junto a nosotros.

                                                              Luego todo se pierde

                                         y la voz de los amantes vecinos

                                         me derrumban tu imagen

                                         perdida en el otoño.

 

                                                SE HACE TARDE

                                           Se hace tarde ahora en el otoño

                                        cuando navegan nubes hacia el mar

                                        y los ojos se estremecen de luces

                                        infinitas. Se hace tarde

                                        al tiempo que en corazón de una adolescente

                                        crece el ímpetu febril

                                        de sus amores. Se hace tarde

                                        en las calles que pueblan los olvidos,

                                        en los pequeños gestos del silencio

                                        y en la lejana magnitud

                                        del viento.

                                                                                                                             

EL RESPLANDOR DE LA LÁGRIMA

EL RESPLANDOR DE LA LÁGRIMA

     Ha llegado a mis manos uno de los libros de poemas de la poeta sevillana Belén Núñez. Su título, El resplandor de la lágrima, anticipa unos versos de huella surrealista, salpicados de imágenes inquietantes y con un profundo aliento lírico.

     Porque la poesía de Belén Núñez, que comenzó con La música del sol (1996) y ha culminado, de momento con Letras habladas (Feria del Libro de Sevilla, 2010) se caracteriza por una cercanía a lo cotidiano y, al mismo tiempo, por una fusión entre la memoria y las sensaciones tangibles.

     El poema que voy a plasmar refleja lo otoñal como motivo, como vivencia y como sensación. Las metáforas alimentan la sugerencia y dotan de aliento mágico a cada uno de los versos. Un poema para leer y releer con calma en estas tardes otoñales.

La pizarra de las pitas enardeciendo la tarde,
el otoño,
los ítems de los árboles besando el río,
llorones,
las serpientes de plata que ondean el agua,
el mar acerado del aire
y besos a punto de nacer, sensibles.
Las pestañas salpicadas de gotas de luz
vuelven a crepitar,
mientras un aleteo imperceptible e invisible
me calienta los labios.

IMAGEN, IMAGINACIÓN Y TEXTO

IMAGEN, IMAGINACIÓN Y TEXTO

    La biblioteca municipal de Aliaga lleva ya diez años organizando unas actividades culturales y literarias durante la segunda quincena de agosto. Niños, jóvenes y adultos participan activamente en diversos talleres, charlas o conferencias de todo tipo.

     Una de las actividades programadas es un taller de creación literaria que coordina año tras año la poeta Rosa María Ayora. Este año se trataba de escribir en poesía o en prosa a partir de la contemplación de una fotografía o un dibujo. Todos los participantes tuvimos en cuenta la importancia de la imaginación para transformar la imagen en algo sugerente y creativo. En mi fotografía aparecía una visión crepuscular del Monasterio de Rueda (Zaragoza) con su torre erguida y solitaria. A raíz de su contemplación escribí estos versos:

                                              Erguida y empujada por los siglos

                                             surges desde el silencio aureolado

                                             por una soledad suave y fecunda

                                             al filo del ocaso.

     A continuación trabajamos en grupos de tres personas e intentamos crear un camino inverso: del texto a la imagen. A pesar de no ser buenos dibujantes, logramos plasmar en un pequeño dibujo lo que nos sugería este hermoso poema:

                                                            ALAS

                                                Déjame ignorada

                                                como a la amapola,

                                                como al pajarillo,

                                                como a la crisálida.

                                            Hasta que me convierta

                                                en luciérnaga y sean

                                                alas mis palabras.

ESPIDO FREIRE EN TERUEL

ESPIDO FREIRE EN TERUEL

     Ayer hicimos las maletas y regresamos cada uno a nuestra ciudad, pueblo o lugar de vacación. Y lo hicimos después de compartir cinco días con la escritora Espido Freire y su hermana Mila. El curso Cómo acercar la Literatura a los jóvenes nos ha abierto a todos los participantes - universitarios y docentes - un camino lleno de posibilidades didácticas y comunicativas.

     No conocía personalmente a Espido. Había leído gran parte de sus obras, columnas y artículos. Pero no la conocía como comunicadora, como persona que motiva, aglutina y siembra inquietudes. Porque Espido Freire ha sido el alma de un curso en el que hemos ampliado nuestros conocimientos literarios, hemos trabajado en equipo, hemos presentado proyectos didácticos, hemos explotado el valor de los símbolos, hemos redescubierto a los clásicos y hemos intercambiado experiencias docentes.

    Durante la tarde del jueves la actriz montisonense Inma Isla impartió un taller práctico de expresión corporal - como se muestra en la fotografía adjunta. Durante cuatro horas aprendimos a compartir el espacio, a expresarnos con el cuerpo, a teatralizar situaciones reales y a conocernos mejor. La experiencia ha sido altamente positiva.

     Hemos dejado la Ciudad de los Amantes con la maleta llena de ilusiones y proyectos. Habrá que poner en práctica en el aula tantas y tantas ideas nuevas o, al menos, planteadas de una manera distinta. Hemos conocido a personas inquietas, preocupadas por la educación, enamoradas de la Literatura. Y hemos quedado muy satisfechos de la atención de todas las personas de la Universidad de Teruel.

UN POEMA DE RAQUEL LANSEROS

UN POEMA DE RAQUEL LANSEROS

     La poeta gaditana Raquel Lanseros está abriendo día a día nuevos caminos con unas composiciones frescas, audaces, sólidas y penetrantes. En un gran gesto de generosidad, me ha enviado dedicados tres de sus libros de poemas más representativos: Diario de un destello (Colección Adonais, 2006), Los ojos de la niebla (Colección Visor, 2008) y Croniria (Hiperión, 2009), con el que obtuvo en diciembre de ese año el XIII Premio Internacional "Antonio Machado en Baeza".

    Todos y cada uno de los poemas de esta última antología de Raquel Lanseros tienen un sabor especial, un aliento personal propio. Pero hoy, en esta tarde de bochorno veraniego, en este día teñido de un azul intenso, quiero compartir con los que os acercáis a menudo a estas páginas un poema de Raquel dedicado precisamente al gran poeta Antonio Machado que tanto disfrutó de la naturaleza, de los días azules y de las tardes dilatadas del verano castellano o andaluz.

                                           22 DE FEBRERO

                                                   "Estos días azules y este sol de la infancia".

                                                                    (Antonio Machado)

                                La poesía es azul

                                              aunque a veces la vistan de luto.

                                Viento del sur escultor de cipreses

                                ahoga la tierra honda de dolor y de rabia.

                                Abel Martín, conciencia en desbandada

                                pájaro entre dos astros

                                nombrador primigenio de las cosas.

                                Juan de Mairena íntegro

                                espejo limpio donde se refleja

                                                       el rostro que tenemos de verdad.

 

                                Nos dejaste la vida

                                la palabra fecunda

                                la desnudez, la brisa.

                                Nos dejaste las hojas y el rocío

                                el mar

                                las instrucciones

                                             para aprender a andar sobre las aguas.

 

                                Y después te marchaste.

                                Mejor dicho: te echaron a empujones.

                                Siempre molestan los ángeles perdidos.

                                Dicen que desde entonces en Collioure

                                   no ha dejado jamás de ser invierno.

SOL ACÍN, UNA POETA ARAGONESA

     Gracias al escritor Javier Barreiro, los lectores de la revista cultural TURIA podemos leer cuatro poemas olvidados de la oscense Sol Acín (1925-1998), hija menor de Ramón Acín y Concha Monrás.

      Estas cuatro composiciones aparecieron originalmente en la revista "Verde Viento", en 1948. Los títulos de los poemas eran los siguientes: "Pan", "Canción", "Poema" y "Creación total". De entre ellos me quedo con el primero, por su aliento vital expresado mediante reiteradas interrogaciones retóricas, por su original tejido metafórico, por su sustrato existencialista y por su desolación juvenil.

                                               PAN

                ¿Dónde nacieron las amarillas flores,

               las tristes y enconadas perspectivas del vino reluciente?

                ¿Dónde nacieron tus corales pardos, oh delirios de vida

                                                   y de furiosa trabazón sin mando?]

                ¡Qué reflejos de sol han goteado sobre los huecos suaves de las piedras

                y qué quieren los gritos, atesorados y perdidos siempre bajo el

                                                         misterio mudo de las hojas]

                y en el sereno musgo de cortezas protegidas del tronco por las

                                                                          dormidas sombras?]

                 ¿Por dónde es cierto que se entrega el viento

                a los tornados ojos del infinito mármol indolente

                y a las agudas llamas subterráneas de su congoja muda?

                 ¿Qué remeros de Dios van escalando

                la más inverosímil cortadura de una frente tallada,

                y qué cadencia en desamor gozoso es la que cubre el corazón del valle,

                la que despierta introduciendo ritmos en llanuras sin mancha,

                en terrones de tierra humedecida?

                 ¿Quién ha mecido el día para entregar orillas de sonrisas

                y ha doblado contornos con la caricia de cortados gestos,

                con el amor rasgado de resonancias libres?

                 ¿Quién ha tendido los resortes puros para después doblarlos y recibir

                su vida, o introducir sin miedo en cada tiempo su nítida presencia?

                 ¿Quién ha visto el silencio y lo ha mordido

                y ha rociado los filos de la noche donde reposa el hombre y

                                                           desampara sus dormidas manos?]

                ¿Quién ha entregado el centro de las cosas a la despierta boca de

                                                                                       los hombres?]

                y ha besado su sangre?

                 ¿Quién ha visto la vida?

EL REGRESO DE ROBERT FROST

     Una de mis lecturas preferidas de cada verano es el número correspondiente de la revista cultural TURIA. En su entrega 95, esta excelente publicación periódica dedica uno de sus artículos al poeta americano Robert Frost. Martín Merino Ruiz-Funes analiza con detención la trayectoria poética de este creador,  enamorado de los bosques de Nueva Inglaterra. A pesar de la fama que tuvo durante su dilatada vida (San Francisco, 1874 - Boston, 1963), sorprende - como dice el articulista - que, a fecha de hoy, no haya ningún libro ni antología de Frost traducidos al español.

    La lectura de estas líneas ha supuesto para mí el descubrimiento de un gran poeta - admirado por W.H. Auden, Ezra Pound y Juan Ramón Jiménez - que utiliza magistralmente la alegoría en sus versos y que deja siempre un aliento filosófico y existencial en cada uno de sus poemas. Plasmo unos versos de su poema Abedules, traducido poar Agustí Bartra. Frost parte de una imagen de su infancia - los árboles como gigantescos columpios - y expresa su cansancio y desorientación en medio del bosque como metáfora de la vida.

                            Yo fui también, antaño, un columpiador de árboles,

                            y muy a menudo sueño que volveré a serlo;

                            cuando me hallo cansado de mis meditaciones

                            y la vida parece un bosque sin caminos

                            donde, al vagar por él, sentimos en la cara

                            ardiente el cosquilleo de rotas telarañas,

                            y un ojo lagrimea a causa de una brizna,

                            y quisiera alejarme de la tierra algún tiempo,

                            para luego volver y empezar otra vez.

                            Que jamás el destino, comprendiéndome mal,

                            me otorgue la mitad de lo que anhelo

                            y me niegue el regreso. Nada hay, para el amor,

                            como la tierra: ignoro si existe mejor sitio.

                            Quisiera encaramarme a un abedul, trepar

                            por las ramas oscuras del blanquecino tronco,

                            y subir hacia el cielo, hasta que el abedul,

                            doblándose vencido, me devolviese a la tierra.

                            Subir y regresar sería muy hermoso,

                            pues hay cosas peores en la vida que ser

                            un columpiador de árboles.

UN INTELECTUAL CLARIVIDENTE

UN INTELECTUAL CLARIVIDENTE

    He leído casi todas las obras de Antonio Muñoz Molina, he seguido de cerca casi todos sus ensayos y artículos, pero no me imaginaba hace veinticuatro horas que, en mi primer día de estancia en El Escorial con motivo del curso de verano para profesores "Leer para aprender en Educación Secundaria", iba a tener la oportunidad de asistir a la inauguración oficial de los cursos de verano de la Universidad Complutense y a oír una de las conferencias más brillantes y coherentes de los últimos años.

    El autor de El jinete polaco (1991) ha realizado un elogio del conocimiento en estos momentos en "los que se valora tan poco la democracia y en los que se concede tan poco prestigio al saber".  El escritor jienense (Úbeda, 1956) ha elogiado desde el principio el instinto de aprender de los niños y ha hecho hincapié en la importancia de la educación, en la democratización de la enseñanza y en el espíritu crítico, que tanto se echa en falta en las nuevas generaciones.

     Muñoz Molina no ha dejado de lado la real¡dad actual de la sociedad española, después de volver la vista atrás y recordar - como en muchas de sus novelas - los duros años de posguerra de la generación de sus padres, los últimos coletazos del franquismo y la fragilidad de la incipiente democracia.  Ha afirmado al respecto: "Por muy defectuosa que sea la democracia, nunca es lícito renegar de ella". Ha insistido en lo poco que valoran los más jóvenes esa conquista del estatus de ciudadanos libres - nunca súbditos - y ha recordado con nostalgia el legado de saberes populares que heredamos de nuestros padres como esa gran cultura universal de los pobres que a veces ignoramos y menospreciamos.

     En un discurso lleno de sentido común, se ha quejado de la baja calidad de la enseñanza en España y de la desolación que experimentan tantos profesores al comprobar el desinterés de los alumnos y la poca inquietud por la cultura. Ha aludido, por úlimio, a los cambios vertiginosos en el mundo actual y a la incertidumbre ante el futuro

PATRICIA ESTEBAN, PREMIADA POR LA REVISTA EÑE

PATRICIA ESTEBAN, PREMIADA POR LA REVISTA EÑE

     Ha sido una grata sorpresa para mí la noticia de la obtención del primer premio del concurso de micro relatos, organizado por la Revista Eñe de Literatura Móvil, por la escritora y profesora zaragozana Patricia Esteban Erlés.

     Conocía a Patricia hace unos meses con motivo de la presentación de su tercer libro de relatos, Azul ruso (Páginas de Espuma), en la librería Los Portadores de Sueños. Sin embargo, la tenía enlazada en este blog desde hace unos tres años y consultaba con frecuencia unos escritos breves, intensos, originales y muy sugerentes. En su blog - http://toditoslosdias.blogspot.com - Patricia desgrana día tras día sus vivencias y comparte su maestría por el relato corto.

    Este acierto narrativo, que ha demostrado también en Manderley en venta (Tropo Editores) y Abierto para fantoches (Diputación Provincial de Zaragoza), ha culminado con la obtención de este galardón que ha sido el mejor, a juicio del jurado, entre más de doce mil micro relatos. La obra, compuesta de apenas 18 palabras es ésta: "Tienes las manos pequeñas, le dijo ella, con un deje de decepción en la voz, a su asesino".

     La autora habla de que su relato tiene tintes policíacos y que estaba pensando en un crimen y en las palabras que podrían cruzar una víctima y su asesino. Andrés Neuman, uno de los miembros del jurado, destacó "la potente capacidad de inquietud en un mínimo espacio y la brutal eficacia con que abre y cierra una historia en una misma frase sintáctica".

     Todo un regalo para los amantes de la lectura y para los que disfrutamos con la literatura de vuelos cortos pero profundos como puñales hendidos en la tierra.


ADIÓS A JOSÉ SARAMAGO

ADIÓS A JOSÉ SARAMAGO

     A primeros de marzo escribí en este mismo blog un pequeño artículo titulado "El  Evangelio según Saramago". No sabía que el autor de El evangelio según Jesucristo se encontraba tan mal. A pesar de su avanzada edad, en mi fuero interno, deseaba que no se muriera nunca, porque con su ausencia se perdería una voz personal, insustituible, crítica y comprometida.

     Precisamente tengo preparada como lectura para este verano la última obra del nobel portugués. Se titula Caín y es una original interpretación del malo del Antiguo Testamento muy distinta a la que hemos aprendido de las Escrituras. Algo similar a lo que hizo con la figura de Jesucristo en esa novela, que en 1991 despertó tanta polémica. Porque la vida cambia, los tiempos evolucionan y, paradójicamente, este eximio escritor autodesterrado en Lanzarote en momentos más difíciles va a recibir mañana en su país los máximos honores. Se lo merece. Aunque sea a título póstumo.

     Quiero rendir mi modesto homenaje a este novelista - también poeta - plasmando un fragmento de su blog, que está extraido de una entrevista de la revista Expresso, en octubre de 2008. Creo que resume con buen tino la filosofía y el talante de este escritor que dotó a la narrativa de un tono reflexivo y de unas inquietudes muy cercanas a la sociedad que le tocó vivir:

     Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar, necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte.

 

 

 

POÉTICA DE LO BREVE

POÉTICA DE LO BREVE

     Hay que volver de nuevo al aforismo gracianesco para poder valorar adecuadamente el último libro de relatos publicado por la escritora monegrina Cristina Grande y presentado recientemente en la Feria del Libro de Huesca.

     Y es que Lo breve es un libro peculiar que recoge parte de la obra dispersa de esta gran novelista, articulista y maestra el relato corto. Cristina Grande desgrana en 53 textos retazos de du propia biografía, bucea con nostalgia y con excelente sentido del humor en el baúl de los recuerdos familiar y evoca vivencias imborrables de su infancia y juventud trufadas de viajes al Pirineo, de horas en la rebotica de la farmacia familiar, de evocación del paisaje humanizado de Los Monegros y de paseos cotidianos por las calles de su querida Zaragoza.

     La escritora de Lanaja evoca en estas pequeñas píldoras literarias el recuerdo familiar de las pajaritas de Ramón Acín, la magia del Pirineo, el encanto de los otoños dulces del valle del Ebro, loa inicios de año con los consabidos buenos propósitos, el bloqueo de la devolución de los bienes al museo de Barbastro, los fastos de la Exposición de Zaragoza en el verano de 2008, el Museo Pedagógico de Huesca, los viajes culturales, los encuentros literarios y la vida que fluye paulatina dejando surcos agridulces en la memoria.

    En Lo breve juegan también un papel esencial los silencios, las elipsis. Es un libro lleno de sugerencias, tocado por la magia de lo cotidiano, teñido de emociones y nostalgias. Cristina Grande, que acaba de cerrar el cuento en cadena "Silla para alguien" para el suplemento Babelia de El País, nos regala en este libro de bolsillo esos "trozos de realidad" que pueden llevarnos a un sitio verdadero, esos "pequeños relámpagos - afirma la autora - que por un momento te permiten ver más allá". Todo un regalo de primavera para los que disfrutamos a menudo de sus columnas en prensa, textos que perviven más allá del destino efímero de la más rabiosa actualidad.

 

 

UN PREMIO A LA TOLERANCIA

UN PREMIO A LA TOLERANCIA

     Ha sido para mí una grata sorpresa la concesión del Premio Príncipe de Asturias de las Letras al escritor libanés Amin Maalouf. Este maestro del ensayo, nacido en Beirut en 1949 y afincado en Francia desde hace décadas, está dotado de una imaginación sin límites y de una rigurosidad histórica libre de interpretaciones antojadizas. Maalouf representa la tolerancia entre las culturas, el diálogo entre opuestos y una visión de la historia despojada de prejuicios.

    La escritora Maruja Torres, gran conocedora del Líbano, afirma hoy en su columna de El País: "Este escritor de ética global y estética mestiza no se desentiende nunca del ser humano ni de los conflictos que larvan sus discordias".

    A raíz de la publicación de su última obra, el clarividente ensayo El desajuste del mundo, escribí un pequeño artículo del que voy a extraer dos fragmentos. Quiero que sirvan de modesto homenaje a este escritor comprometido con el mundo que le rodea:

"El autor de novelas como León el africano, Samarcanda o La roca de Tanios reflexiona en este jugoso ensayo sobre algunos aspectos que ya había esbozado en libros anteriores: la intolerancia religiosa, en Los jardines de la luz, o los nacionalismos exacerbados, en Identidades asesinas. Pero ahora va mucho más allá. En una breve presentación, hace partícipe al anónimo lector de la difícil y confusa andadura de este siglo que acaba de comenzar: “Hemos entrado en este siglo nuevo sin brújula”. Una brújula que está condicionada por varios desajustes: intelectual, financiero, climático, geopolítico y ético. Con un lenguaje metafórico, Maalouf habla de turbulencias, de vuelcos o de callejones sin salida. Y se lamenta de este estado de inconsciencia en el que han desembocado las actuales generaciones: “Y volvemos a preguntarnos si nuestra especie no ha llegado al umbral de la incompetencia ética, si no acaba quizá de iniciar una regresión que pone en entredicho lo que tantas generaciones sucesivas se habían esforzado por edificar”.

El ensayista libanés, afincado en Francia desde 1975, se declara desde el principio un adepto de la Ilustración, un apasionado de la libertad y un enamorado de la vida. Este talante abierto y optimista no le impide reconocer que el desajuste del mundo está en fase avanzada y que será difícil dar marcha atrás. La primera parte del libro – con el epígrafe “La victorias engañosas” – centra su interés en un momento histórico importante no sólo en Europa sino a nivel mundial: la caída del muro de Berlín, en 1989. Maalouf no olvida la importancia de este evento, pero reconoce – y el tiempo le está dando la razón – que el final de la guerra fría fue un acontecimiento engañoso. Se basa para ello en hechos incontestables: la escalada continua de conflictos de identidades, el aumento del radicalismo religioso en el área de la cultura árabe-musulmana y los enfrentamientos entre la civilización árabe y la occidental. Todo ello ha convertido al siglo XX en una etapa de contradicciones: el progreso y el totalitarismo se dan la mano y la rápida evolución material contrasta con la lenta evolución moral."

*La imagen procede de www.linternaute.com

 

ANTÓN CHÉJOV, MAESTRO DEL CUENTO

ANTÓN CHÉJOV, MAESTRO DEL CUENTO

     Estoy releyendo durante estos días una antología de cuentos del escritor ruso Antón Chéjov, editada por Alba editorial y traducida por Víctor Gallego. Es el mejor homenaje que podemos hacer los amantes de la buena literatura a este autor realista, nacido en Taganrog, al sur de Rusia, en 1860, hace ciento cincuenta años.

     Siempre se ha conocido más a Chéjov como dramaturgo y quizás sea el momento de redescubrirlo como un maestro del relato breve, en la línea de Edgar Allan Poe y admirado por grandes narradores como Katharine Mansfield y Raymond Carver.

     El autor de excelentes obras de teatro como Ivanov, La gaviota, El tío Vania, Tres hermanas o El jardín de los cerezos, aunque cursó Medicina, se enamoró pronto de la Literatura. Esta antología, que reúne sesenta de sus cuentos más representativos, ofrece una panorámica amplia, desde las implacables piezas humorísticas de sus primeros años hasta sus complejas composiciones de su última época. Relatos como La cerilla sueca, Las ostras, Cirugía o Noche de Pascua, nos acercan con un estilo preciso y sencillo a unos personajes entrañables, lastrados por el peso de lo cotidiano, aguijoneados por la soledad y aplastados por la incertidumbre. Porque Chéjov buscaba transmitir, reproducir la fluidez acaso sin rumbo de la vida, no sólo pintando estados de ánimo, sino siendo capaz de crearlos en el lector.

    Nabokov, uno de sus admiradores, definía al héroe chejoviano como "un hombre bueno, incapaz de hacer el bien", que "combina la más profunda decencia de que es capaz el ser humano con una incapacidad casi ridícula para poner en práctica sus ideas y principios". A pesar de su muerte prematura a los 44 años, Chéjov ha dejado unos relatos que reflejan la vida de una sociedad estamental, con prejuicios e ideas tradicionales. Su crítica es acerada, inteligente y sutil. Sabe extraer de lo cotidiano la magia del relato y el hechizo de los personajes.

LITERATURA E INTERNET

LITERATURA E INTERNET

     Mientras la tarde avanza en Zaragoza bajo un bochorno preveraniego, en la carpa de la Feria del Libro, un grupo de escritores, ilustradores y libreros reflexiona en voz alta sobre el papel de la red de redes como nuevo vehículo literario. Todos sabemos que internet no es la panacea. Pero los protagonistas de este coloquio encuentro titulado Quiero leer y quiero escribir han intentado exponer los aspectos positivos de las páginas de internet, de los blogs y de las redes sociales para acercar los libros a los lectores y para hacer de la red un medio de comunicación entre el editor, el autor y el lector.

     Las moderadoras de este encuentro cultural - la joven escritora Nerea Marco y la profesora y autora de cuentos Patricia Esteban - han insistido en la importancia de internet para que los jóvenes se acerquen al mundo de la creación literaria y adquieran el hábito de la lectura. Nerea - coordinadora de la revista juvenil El Templo de las Mil Puertas y autora de un excelente blog literario - ha echado de menos la presencia de algunas grandes editoriales en los foros de internet y Patricia - alumna y profesora de talleres literarios y creadora en su blog personal - ha insistido en que no existe una fórmula mágica para escribir y en que no hay que obsesionarse con la publicación de la obra.

     La escritora Sandra Andrés Berenguer, que acaba de publicar El violín negro, ha valorado el papel de internet para comunicarse con sus lectores y ha reconocido el aspecto positivo de la red como vehículo de comentarios o interpretaciones diversas de las creaciones literarias. El periodista Sergio del Molino - que tiene también una excelente página en internet - ha insistido en separar con nitidez el periodismo de la literatura. Se trata, según él, de dos ámbitos creativos distintos.

     Los ilustradores Juan Bauty y Blanca BK han expresado su deseo de ser reconocidos como autores y han hecho especial hincapié en la coordinación entre el autor literario y el ilustrador. Para ellos internet es un excelente medio, aunque tiene también riesgos evidentes. El librero Ciro Soriano - co-responsable de la innovadora librería zaragozana El Pequeño Teatro de los Libros - ha hablado desde su propia experiencia de la importancia de orientar bien a los jóvenes lectores y de crear una ambiente fluido entre editores, libreros y lectores.

     Al filo de las siete y media de la tarde, abandonaba la carpa y me acercaba a las casetas de la feria. Estaban casi vacías. Un librero se quejaba de la poca afluencia durante los días laborables. Otro le animaba diciéndole que ya estaba aquí el fin de semana. Todos confían en estos tres últimos días.  De todos modos, la Feria del Libro de Zaragoza, aunque va creciendo poco a poco, no acaba de cuajar como cita cultural a nivel nacional. Habrá que dar tiempo al tiempo y avivar un poco más la imaginación.

* La fotografía es del blog del ilustrador JUAN BAUTY.

 

HOMBRES Y MUJERES DE PAPEL

HOMBRES Y MUJERES DE PAPEL

     Una nueva sesión dedicada a los personajes de las novelas más representativas de la literatura aragonesa ha tenido lugar esta tarde en el FNAC de Zaragoza. Mónica Goremberg, que representa a la Asociación Aragonesa de Escritores, dirige un ciclo que intenta acercar al lector las novelas más relevantes de cada escritor y pretende un estudio de los distintos personajes desde varios puntos de vista, especialmente desde la óptica del autor o autora.

     Esta tarde estaba con Mónica la escritora Ana Alcolea (Zaragoza, 1962) que, después de dedicarse a la literatura juvenil, se consagró como novelista para adultos - si se puede llamar así - con la novela veneciana Bajo el león de San Marcos. Ana nos ha hablado de su primera novela El medallón perdido como una novela iniciática, como un viaje hacia el conocimiento y hacia la maduración personal. El diálogo entre Mónica y Ana ha sido enriquecedor para los que conocemos estas dos novelas ya que nos ha abierto los ojos a una realidad que a veces dejamos de lado: los personajes. Porque cada personaje representa un mundo interior, una aventura peculiar, un latido profundo.

     Y Ana Alcolea logra en todas sus novelas que buceemos en el interior de los personajes y que nos acerquemos al Benjamín de El medallón perdido o al Roberto de Bajo el león de San Marcos. Los personajes marcan la pauta del relato, representan lo más humano de la realidad o de la ficción y, en ocasiones, abandonan el papel y se entrecruzan con nuestra realidad cotidiana. Ana Alcolea lo ha logrado en todas sus novelas.

     El coloquio de esta tarde me ha ayudado a reflexionar sobre el papel de los personajes en las novelas y sobre la importancia de crear un carácter que, como un espejo, refleja muchos aspectos de la realidad.

 

ROBERTO MALO EN TARDES DE BLOG

ROBERTO MALO EN TARDES DE BLOG

     Esta tarde-noche tormentosa del último día de abril ha visitado El Pequeño Teatro de los Libros - la flamante librería del zaragozano barrio de Las Fuentes - el escritor Roberto Malo para participar en una nueva edición de Tardes de Blog. Javier López Clemente ha vuelto a ejercer de maestro de ceremonias y durante una hora ha dialogado con Roberto, una persona polifacética.

     Porque el blog de Roberto Malo - http://robertomalo.blogspot.com - es una bitacora de escritor, de creador literario en el sentido más amplio de la palabra. Aunque Roberto se dedica sobre todo a la animación sociocultural para personas de todas las edades y en los más diversos ámbitos, también encuentra tiempo para escribir novelas y, sobre todo, relatos cortos. Roberto ha publicado entre otras obras Malos sueños (Certeza, 2006), Maldita novela (Mira, 2007), La luz del diablo (Mira, 2008) y Los guionistas (Eclipsados, 2009). También ha hecho incursiones en la literatura infantil - ha publicado con gran éxito el libro Tanga y el gran leopardo (Comanegra, 2009) y se dedica con asiduidad a la actividad de Cuentacuentos.

     El blog de Roberto nos acerca a un escritor amante del cine, gran admirador del cantautor español Javier Krahe, inclinado a aderezar con un humor peculiar muchos de sus textos y cultivador de relatos de terror siguiendo el camino iniciado por el gran Edgar Allan Poe. En sus páginas virtuales encontramos pequeños microrrelatos, algún poema - aunque confiesa que para él son "Sueños", es decir, relatos con estructura poética - y fotografías propias del propio escritor.

    De este blog tan rico y variopinto, voy a extraer uno de esos "Sueños" como homenaje a este animador cultural, amante de la literatura e impenitente cinéfilo:

                                             En mi sueño
                                           tengo que entrar
                                           en una casa siniestra,
                                           no sé por qué,
                                           pero tengo que hacerlo

                                            tengo miedo,
                                           mucho miedo,
                                           pero en mi fuero interno
                                           sé que tengo que hacerlo,
                                           que tengo que entrar

                                            subo por un largo tablón de madera,
                                           inclinado contra
                                           la casa de mis horrores:
                                           es una casa deshabitada,
                                           medio derruida;
                                           el extremo del tablón
                                           da a una ventana abierta
                                           de la vieja casa

                                            la ventana se me antoja
                                           como una boca,
                                           una boca negra;
                                           no se ve nada a través de ella,
                                           sólo la más infinita negrura,
                                           y sé que tengo que entrar por ella,
                                           y tengo miedo,
                                           y no sé lo que me puedo encontrar
                                           en el amenazante interior;
                                           nada bueno, me digo

                                            subo despacio, poco a poco,
                                           con sigilo, con miedo,
                                           y la ventana negra
                                           se acerca a mí,
                                           cada vez más,
                                           rodeándome con su misterio

                                            cuando ya estoy
                                           en la ventana,
                                           siento que algo corre detrás de mí,
                                           que algo sube como una bala por el tablón,
                                           y una mano viscosa
                                           me agarra con fuerza
                                           por la espalda

                                            grito aterrado,
                                          una, dos veces,
                                          y mi segundo grito
                                          me lleva al despertar