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josemarco

LITERATURA

VOLVER A GALDÓS

VOLVER A GALDÓS

     Gracias al club de lectura Garamond voy a tener la oportunidad de releer una de las novelas más emblemáticas del escritor canario Benito Pérez Galdós (1843-1920) Se trata de La desheredada, escrita en 1881. Esta obra ocupa un lugar esencial en su trayectoria narrativa ya que presenta una rica galería de personajes y utiliza una técnica innovadora en el desarrollo de la trama.

      No he podido localizar un trabajo que realicé en mi época de estudiante en la Universidad Central de Barcelona. Se titulaba "Lo cursi en La desheredada". Se centra en la figura de Isidora Rufete, uno de los personajes más peculiares de la novela. Pero lo que más me ha llamado la atención en esta relectura que acabo de comenzar es la dedicatoria del autor. Galdós dedica la obra a los maestros. No es de extrañar en un autor que mostró su inquietud por la educación en numerosas novelas y artículos. Plasmo aquí esta breve dedicatoria como homenaje a los que se dedican a esta labor ardua y meritoria:

          Saliendo a relucir aquí, sin saber cómo ni por qué, algunas dolencias sociales nacidas de la falta de nutrición y del poco uso que se viene haciendo de los beneficios reconstituyentes llamados Aritmética, Lógica, Moral y Sentido común, convendría dedicar estas páginas...,¿a quién? ¿Al infeliz paciente, a los curanderos y droguistas que, llamándose filósofos y políticos, le recetan uno y otro día?...No; las dedico a los que son o deben ser sus verdaderos médicos: a los maestros de escuela.

                                                                                                                                                               (B.P.G., Enero de 1881)

 

NOCHES DE LIBROS ABIERTOS

NOCHES DE LIBROS ABIERTOS

     Como aperitivo del Día del Libro - que en Aragón coincide con la fiesta autonómica - el Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón ha organizado una serie de actos para fomentar la lectura y acercar más los escritores al lector. Desde hace 25 años numerosos escritores nacionales e internacionales se han acercado a los colegios e institutos para dialogar con los alumnos y alumnas. Es una tarea que está dando sus frutos, pero que necesita nuevos impulsos.

      Una de estas inquietudes culturales y literarias comenzó a plasmarse ayer con el programa "Noches de Libros Abiertos". En las principales librerías zaragozanas numerosos escritores se acercarán al lector, firmarán ejemplares y hablarán de sus obras. En la Biblioteca de Aragón organizararán mesas redondas y en el Paraninfo de la Universidad celebrarán unas "rondas nocturnas" al son de la música.

      Ayer tuve la oportunidad de asistir a una mesa redonda en la Biblioteca de Aragón. En ella participaban los escritores Carlos Marzal, Raquel Lanseros, Luis García Jambrina, Amalia Iglesias, Francisco Ferrer Lerín y José María Conget. Manuel Vilas, escritor aragonés que presentaba el acto, les sugirió que expusieran su poética, algo tan personal como difícil de definir. La escritora palentina Amalia Iglesias habló de la escritura como cultivo, como siembra, metáfora que utilizó como descendiente de una familia de labradores. Fue más explícita la poeta gaditana Raquel Lanseros que habló de la poesía como "una herramienta contra el paso del tiempo" y "algo tan necesario como el pan". Raquel - ganadora entre otros premios del Antonio Machado de Baeza - explicó que los versos son traducciones de las distintas almas y que escribiendo "exorcizamos fantasmas y eludimos el vacío". Habló de la poesía como de un milagro o de un puente, citó a Rilke - que hablaba de la infancia como patria del poeta - y de la Odisea - aludiendo a ese tapiz que se teje y desteje a lo largo del tiempo.

      No pude escuchar al resto de los participantes, pero me imagino insistirían en la importancia de la creación literaria en su vida y de la labor de escribir como tarea gratificante y solidaria. Hoy continúan los actos, con dos momentos clave: El encuentro con el escritor Javier Cercas, entrevistado por Julián Casanova en el Paraninfo de la Universidad, y la entrega el Premio de las Letras Aragonesas al cineasta y escritor José Luis Borau.

(La imagen es del blog El Cultural de Nerea)

 

AMOR A PRIMERA VISTA

AMOR A PRIMERA VISTA

     Hasta ese día nunca se había enamorado de ese modo. Fue un flechazo instantáneo, repentino, fulminante. Un amor a primera vista. Desde que lo atisbó a lo lejos, detrás de aquella puerta transparente, no le quitó la vista de encima, a pesar de su supuesta indiferencia y altivez. Pero ella fue constante y actuó con tacto y discreción. Por eso, a los pocos días, fue suyo, exclusivamente suyo. No lo quería perder. De ninguna manera. Y eso supuso desde el primer momento ganárselo a base de mimos, atenciones y trato exquisito. No se separaba de él en todo el día y, por las noches, mientras recuperaba fuerzas para afrontar su trabajo de ejecutiva, soñaba con él e imaginaba con temor una supuesta infidelidad. Pero el amor fue efímero; el idilio, pasajero. Una madrugada desapareció para siempre. Alguien se lo arrebató herido de celos. Buscó y rebuscó por calles y avenidas. Nadie le daba razón. Al final, cansada de indagar, casi desesperada, recibió un mensaje en su móvil que le informaba del paradero de su amado. Reaccionó con angustia e incredulidad ante un final que ya adivinaba. Pero nada pudo hacer por volverlo a la vida, a su vida feliz de compañera inseparable.

     Han pasado diez meses y todavía deposita cada semana un ramo de flores silvestres en la cerca metálica del desguace. Lo que más le duele no es la soledad, que comienza a sobrellevar con resignación, sino la imposibilidad de darle sepultura en el cementerio de la localidad o, al menos, esparcir sus cenizas en el cerro que custodia aquella comarca costera.

* La fotografía pertenece a flickr.com.

EL CERRO DE LOS OLIVOS

EL CERRO DE LOS OLIVOS

     Lo llamaban el Cerro de los Olivos. Pero los más jóvenes no acababan de conocer el porqué. Sólo un ejemplar centenario coronaba la única eminencia que servía de parapeto a la aldea y rompía la monotonía de un paisaje sin ríos, sin montañas, sin valles quebrados. Únicamente los más ancianos del lugar recordaban a duras penas esa hileras casi infinitas de olivares que alcanzaban la cumbre con una geometría perfecta. Un pavoroso incendio asoló hace más de cincuenta años esos árboles añosos que eran la envidia de las poblaciones colindantes.

     Todo ocurrió una tarde de Viernes Santo. Un viento inesperado de poniente comenzó a soplar con violencia bamboleando antenas, derribando postes de electricidad y  azotando los pocos arbustos que habían sobrevivido al voraz incendio. A lo lejos, en lo más alto del cerro, el viejo olivo se mantenía en pie, altivo, enhiesto, como si la violencia del viento no fuera consigo. Algunos vecinos se quedaron sorprendidos al observar ese fenómeno que se solía repetir sólo durante  algunos días de la Semana Santa. Pero este año la imagen que se apreciaba a lo lejos era totalmente distinta: el ulular del viento semejaba el aullido de un lobo y de la rama más recia del olivo pendía una cuerda con la silueta de una persona que se bamboleaba como un espantapájaros. Nadie se atrevió a acercarse aquella tarde. Hasta bien entrada la mañana del sábado, nadie tuvo la osadía de atravesar ese mar de matorrales y averiguar de quién era ese cuerpo inerte, ya cadáver. Hacia el mediodía, un perro salvaje salió despavorido de esa pequeña selva, casi impenetrable. En su boca llevaba un sobre amarronado que dejó abandonado en medio de la plaza. En su interior había un papel con esta escueta leyenda: "He sido un traidor. Perdonadme".

      Todos los habitantes del pueblo, incluso los más escépticos, agacharon la cabeza. A nadie le sorprendió el macabro hallazgo. "Se veía venir", murmuraban algunos en voz baja. Desde entonces, nadie se atreve a ascender a aquel mítico promontorio. Desde entonces, unos lo llaman el Cerro de Judas; otros, el Cerro del Traidor.

ALMUDENA VIDORRETA EN EL INSTITUTO

ALMUDENA VIDORRETA EN EL INSTITUTO

     Almudena Vidorreta, joven poeta zaragozana,  ha mantenido un encuentro esta mañana con los alumnos de 3º y 4º de secundaria del Instituto Ramón y Cajal. Con la frase "La poesía te hace ver la vida de manera distinta", ha intentado expresar el porqué de su vocación poética. Una vocación que comenzó a germinar prácticamente desde su infancia y que, recién licenciada en Filología, ha fructificado ya en varios poemarios.

     Después de una detallada presentación de la escritora por parte de un grupo de alumnos, Almudena nos ha dado las claves de su poesía. Una poesía que se alimenta de la música y el teatro. Una poesía que rezuma vida por todos los poros. Una poesía que intenta aportar su granito de arena para cambiar la sociedad o, al menos, influir en ella.

     Han sido muy diversas las preguntas que le han planteado los adolescentes. Almudena ha respondido a todas ellas con soltura y sinceridad. Ha hablado de la presencia simbólica y ambivalente de la lluvia en sus poemas; ha reconocido la influencia de la Biblia en Algunos hombres insaciables, especialmente del libro del Apocalipsis; ha citado a alguno de sus poetas preferidos - San Juan de la Cruz, Quevedo,  Luis Cernuda, Antonio Gamoneda, Luis Alberto de Cuenca - y a alguna de sus poetas más influyentes - Miriam Reyes, Isabel Bono, Elena Medel y Brenda Ascoz.

     Tengo sobre mi mesa dos poemarios de Almudena y, como reconocimiento a esa labor creativa callada y constante, voy a plasmar algunos de los versos que más me han impactado.

                                                          Soy una mujer polivalente y puedes medirme en letras.

                                                          De cien a doscientos versos de mi carne

                                                          esparcidos en papel cuadriculado a tinta verde. (De Tintación)

 

                                                          Vendrás a besarme la nuca y te clavarás para siempre,

                                                          diré que me venciste por la espalda y que te dejé ganar,

                                                          y cuando explique por qué no puedo pensar en otra cosa

                                       que no sea tu abrazo de amante complaciente

                                       será porque añoro morirme para resucitar en tu verbo. (De Tintación)

 

                                                           Cuando pase la tempestad

                                                           quedarán sedimentos impolutos de tu cuerpo desmigajado,

                                                           yo habré sido huracán después de beber los vientos por ti

                                                           aunque el vómito y la náusea dulce me hayan acomplejado por completo.

                                                                                                                                                   (De Algunos hombres insaciables)

 

                                                           Los hombres insaciables  dejaban el territorio marcado,

                                                           las huellas de su paso por el mundo

                                                           con un par de charcos diminutos de semen sobre el gres  y en mi vientre.

                                                           Tal vez resbalé, caí al suelo.

                                                           Llueve y recuerdo que me ahogaba cuando supe que llegaba el agua,

                                                           y entonces temblé.  (De Algunos hombres insaciables)

 

 

UNA NUEVA CITA CON LA CULTURA

UNA NUEVA CITA CON LA CULTURA

     Como todos los meses, la acogedora librería El Pequeño Teatro de los Libros del zaragozano barrio de Las Fuentes, ha sido el escenario de una nueva sesión de Tardes de Blog. La persona invitada a este coloquio que dirige magistralmente Javier López ha sido la joven Nerea Marco, estudiante de tercer curso de Filología Hispánica en la Universidad de Zaragoza.

     Nerea es una joven polifacética, con inquietudes culturales y con una inusual madurez intelectual. En su blog - http://elculturaldenerea.com - plasma día a día sus plurales vivencias: comentarios de sus lecturas, ecos literarios, el fluir de lo cotidiano, la amistad, el paso del tiempo, la música, el cine, los viajes y otras experiencias.

     Pero el blog de Nerea es sólo la punta del iceberg de otras actividades relacionadas con la literatura. Admiradora de Laura Gallego y de Jordi Sierra i Fabra, se dedica a asesorar a una editorial de libros juveniles. Colabora también en la sección cultural del diario virtual zaragózame, colabora en la revista juvenil El templo de las mil puertas y pertenece al consejo editorial de la revista literaria Narrativas. 

      Durante una hora de coloquio, Javier le ha preguntado a Nerea sobre la importancia de los blogs, el valor de los foros de internet, sus novelas preferidas, sus aficiones musicales y su vida académica. Nerea ha valorado la importancia de la carrera que está cursando, ha hecho referencia a las redes sociales en internet, ha elogiado algunas obras clásicas, especialmente El Quijote, y ha reconocido su precocidad como lectora y escritora.

     He salido de la librería con un buen sabor de boca y, aunque ya conocía a Nerea, he descubierto nuevas facetas de su personalidad. Javier López ha vuelto a demostrar su saber hacer como "maestro de ceremonias" y nos ha regalado una tarde de cultura en un marco cada vez más familiar.

 

 

LLUVIA DE PRIMAVERA

LLUVIA DE PRIMAVERA

                           Una fina lluvia de primavera

                    se desliza fugaz y cantarina

                    por el ocre paisaje de la aldea

                    olvidado de Dios y de los hombres.

                     Cual mano de barniz almibarado

                    acaricia el alféizar

                    y da un beso de luz a los cristales

                    de aquella vieja casa

                    perdida en el ocaso.

                    Desde dentro,

                    sumida en el silencio y el olvido,

                    se adivina el perfil de una silueta

                    que contempla extasiada

                    el fugaz aleteo de las gotas

                    y el anuncio impaciente

                    de la estación de luz y amaneceres.

                     Sólo se advierte entonces

                    el esbozo pueril de una sonrisa

                    henchida de esperanza.

                   

 

UN POETA TUROLENSE DEL NIKÉ

UN POETA TUROLENSE DEL NIKÉ

     Acaba de fallecer en Zaragoza el poeta turolense Benedicto Lorenzo de Blancas, que partició activamente en la tertulia Niké y fue uno de sus fundadores. Como homenaje a este poeta turolense, acaso eclipsado por otros de su generación, transcribo una breve biografía escrita por Luis Negro Marco en el número 26 de la revista Xiloca:

Benedicto Lorenzo de Blancas es uno de los poetas contemporáneos más importantes de Aragón. Turolense, nació en 1920, en la localidad de Blancas, situada en la margen izquierda del río Jiloca, en la comarca de Calamocha. Su amor hacia la poesía, (concebida por el como un arte caracterizado por la cercanía y el compromiso social) hizo de blancas una pieza clave e indiscutible del "grupo de poetas del Niké", un núcleo de intelectuales aragoneses que bajo el liderazgo de Miguel Labordeta, desafiando la censura y la represión franquista es, fue el germen durante la década de los 60, de las inquietudes culturales que en la actualidad están dando como fruto esta edad de oro de la que gozan las letras aragonesas. Además de Benedicto Lorenzo de blancas y Miguel Labordeta, del "Niké" formaron parte de personalidades tan destacadas del panorama cultural aragonés como: Luciano gracia, Guillermo Gúdel, José Antonio Labordeta, José Antonio Rey del Corral, Emilio Gastón, Julio Antonio Gómez, Luesma y Rosendo Tello.

Con la firme voluntad de impulsar la identidad aragonesa, pero a la vez con una fuerte vocación de expansión y conocimiento de la realidad exterior, el "Niké" pronto adquirió proyección internacional, precisamente de la mano del poeta de Blancas, Benedicto Lorenzo, quien, a través de su amistad con la escritora estadounidense Daisy Aldan, impulsó en el seno del "Niké", la OPI (Oficina Poética Internacional), teniendo como corresponsal en Nueva York a dicha escritora, quien ejerciendo fielmente con su cometido, promovió a finales de los 60, un ciclo de conferencias en Los Ángeles, San Francisco y Nueva York sobre poetas hispanos, con especial referencia a los aragoneses del círculo del "Niké".

Por su compromiso con la literatura y la cultura aragonesa en general, la figura poética intelectual de Benedicto Lorenzo de Blancas, se convierten de este modo en una de las más importantes de Aragón, y en destacada del panorama nacional, a pesar de que, de manera incomprensible, el reconocimiento a su labor no haya sido ni mucho menos, el que por méritos propios ha merecido tanto en su tierra como fuera de ella.

      Quiero plasmar también uno de sus poemas más representativos. Pertenece a su libro "Las cuatro estaciones:

Después será la sombra;

un grito fósil en la noche prehistórica

perforando los tímpanos ausentes

del amor congelado;

sólo un nombre en la piedra.

 

Después será el silencio,

tras el largo desierto de las dudas

y la esperanza núbil.

Un temblor de nostalgia

recorrerá las jóvenes riberas.

 

Luego será el olvido.

Una lluvia de siglos de ceniza

sepultará las ruinas arrogantes.

Ganar la eternidad sólo habrá sido

                                        un vano intento de la nada.

UN MUNDO QUE AGONIZA

UN MUNDO QUE AGONIZA

     El reciente fallecimiento del escritor vallisoletano Miguel Delibes coincide con la celebración del Año Internacional de la Biodiversidad y con el trigésimo aniversario de la muerte de Félix Rodríguez de la Fuente. Delibes manifestó en casi todas sus obras su honda preocupación por la Naturaleza y su oposición a los "culatazos" del progreso, al consumismo compulsivo y al desarrollismo irracional.

     He releído durante estos días un breve texto - que oscila entre la novela y el ensayo - que publicó Miguel en 1979, como fruto de su discurso de ingreso en la Real Academia Española de la Lengua. Su título, Un mundo que agoniza, es elocuente y quizás se nos antoje pesimista y hasta catastrofista. El escritor vallisoletano habla en diez sugerentes capítulos de las consecuencias del progreso y la industrialización para el futuro del Planeta. Sus reflexiones son realistas y se basan en su experiencia personal y en las opiniones de numerosos expertos, de las que se hace eco.

     El prefacio de este libro - con el epígrafe Mi credo - sintetiza unas ideas que, treinta años después, son todavía más actuales y reclaman actuaciones más urgentes y contundentes. Espigo algunas de estas reflexiones para compartirlas con aquellos que tenéis inquietudes similares:

     . Llegará un día en que la naturaleza sea sacrificada a la tecnología.

     . El verdadero progresismo no estriba en un desarrollo ilimitado y competitivo, ni en fabricar cada día más cosas, ni en inventar necesidades al hombre, ni en destruir la Naturaleza, ni en sostener a un tercio de la Humanidad en el delirio del despilfarro mientras otros dos tercios se mueren de hambre, sino en racionalizar la utilización de la técnica, facilitar el acceso de toda la comunidad a lo  necesario, revitalizar los valores humanos, hoy en crisis y establecer las relaciones Hombre-Naturaleza en un plano de concordia.

     . El hombre, arrullado en su confortabilidad, apenas se preocupa del entorno. Todo progreso, todo impulso hacia adelante comporta un retroceso, un paso atrás.

     . Al teocentrismo medieval y al antropocentrismo renacentista ha sucedido un objeto-centrismo que, al eliminar todo sentido de elevación en el hombre le ha hecho caer en la abyección y en la egolatría.

APRENDIZ DE POETA

APRENDIZ DE POETA

                              Pensabas que el poema

                          era un acto sublime

                          inalcanzable,

                          un sueño de utopías,

                          un balcón al abismo.

                                           Creías que el poeta

                          era un ser encriptado que vivía

                          en lejano obelisco,

                          dominando orgulloso

                          el fluir silencioso de la vida.

                                           Pero te has dado cuenta

                          - aprendiz de poeta -

                          de que el latido gris de las mañanas

                          alimenta tus versos,

                          de que el aliento azul del mediodía

                          entreteje palabras hilvanadas,

                          de que el tenue fluido cotidiano

                          engrendra de la nada unos vocablos

                          teñidos de pasión y de esperanza.

  

LA ACTUALIDAD DE IBSEN

LA ACTUALIDAD DE IBSEN

     Podemos considerar al autor noruego Henrik Ibsen (1828-1906) como el padre del teatro moderno. En la Europa de finales del siglo XIX, la representación de su mejor obra, Casa de muñecas (1879), no sólo no dejó indiferente a nadie, sino creó un clima de controversia en una sociedad donde la condición de la mujer - especialmente  de la mujer casada - era aplastada por maridos autoritarios e intransigentes.

     Los alumnos de Literatura Universal de segundo de bachillerato están realizando un trabajo sobre la obra y han visto con interés la versión de televisión española del año. El papel de la protagonista, Nora - mujer alegre, amante madre y atenta esposa, pero que esconde una fortaleza  y determinación admirables tras  su carácter inocente e infantil - está representado por la excelente actriz Amparo Larrañaga. Pedro María Sánchez interpreta el papel de Torvald, mario de Nora, dueño y señor del domicilio de los Helmer.Y el veterano Juan Diego encarna al doctor Rank, gran amigo y confidente de Nora, a la que ama en silencio. La obra está ambientada en la época de Navidad, momento en que las relaciones familiares se intensifican y, con frecuencia, suelen surgir los conflictos y desencuentros. El desarrollo de la acción y la exposición de las ideas  se ven apoyados por objetos cargados de simbolismo como el árbol de Navidad, el dinero o el despacho de Helmer, símbolo del poder supremo del hombre en su casa.

      En una época de crisis económica como la actual, en un momento en que la mujer se emancipa cada día más de su pareja para vivir su propia aventura personal, en un ambiente familiar donde abundan los conflictos, los engaños, los silencios y la hipocresía, Casa de muñecas es una invitación a la reflexión sobre los demonios familiares, los conflictos sociales y la lucha por la igualdad entre el hombre y la mujer en todos los ámbitos de la vida. Ibsen nos lo recuerda y, por eso, su obra no ha perdido actualidad después de más de un siglo de su publicación.

DOS EXILIOS PARALELOS

DOS EXILIOS PARALELOS

     Me llega un correo de mi querido amigo Fernando Aínsa para invitarme a la presentación de su último libro Los que han vuelto, en la Casa de Cultura de Andorra (Teruel) mañana, martes, a las 19 horas. Lamento no poder asistir a este acto - tampoco pude hacerlo en Zaragoza - que será presentado por el escritor y periodista Antón Castro.

    De todos modos, quiero hacerme eco de esta novela que tiene evidentes raíces históricas y autobiográficas. El autor nos sitúa en dos momentos de la historia del siglo XX: España, 1936; Uruguay, 1973. En estos dos hitos históricos se escenifican de modo paralelo el heroísmo y la derrota. Un padre y un hijo, víctimas de la Guerra Civil y del golpe de estado, son empujados de un lado a otro del océano en un viaje de ida y vuelta dilatado en el tiempo. Una intensa relación marcada por la admiración y luego el desencanto los une y los separa en la adversidad, para reunirlos finalmente en Zaragoza.

     Fernando Aínsa ha sabido entretejer con maestría estas dos historias que se hacen eco de sus dos patrias o "terruños". El autor, aunque nacido en Mallorca, se considera uruguayo, país en el que permaneció veintidós años y aragonés, ya que ha regresado a Oliete, la tierra de sus antepasados paternos, en cuyo paisaje se ha integrado y ha echado profundas raíces. Afirma Fernando en Fragmentos para una biografía: "En Oliete no sólo he encontrado el ritmo de las plantas y árboles, cuyos secretos he ido descubriendo con asombro y respeto, sino el de sus gentes, su amistad y su sabiduría profundamente enraizada en la tierra.

      En este pueblo turolense escribió su primer poemario Aprendizajes tardíos. Como afirma el autor, un tripe aprendizaje: "el de la poesía, que nunca había practicado más allá de la admirada lectura de los clásicos; el de un sentido de una vida más sosegada y menos ambiciosa; y el descubrimiento de los ciclos de la naturaleza a través de la práctica horaciana de las tareas del campo".

     Hay que recordar que Fernando Aínsa ha escrito numerosas obras críticas y ensayísticas. Sus relatos figuran en varias antologías del cuento hispanoamericano y sus cuentos y artículos han sido traducidos a más de treinta lenguas.

ADIÓS A UN GRAN NOVELISTA

ADIÓS A UN GRAN NOVELISTA

    A primeras horas de la mañana se ha agotado la vida de uno de los novelistas más representativos de la literatura española del siglo XX. Nos ha dejado, acompañado por sus seres queridos, Miguel Delibes, escritor vallisoletano que comenzó su andadura como redactor del periódico "El Norte de Castilla" y culminó su dilatada trayectoria creativa con una de sus mejores novelas, El hereje.

     No es la primera vez que escribo en esta bitácora sobre el autor de Los santos inocentes. (Ya hablé de Miguel el 21 de mayo de 2007 y el 4 de noviembre de 2008). En mis últimos años de Bachillerato y en mi primera etapa de Magisterio descubrí a este escritor que me sedujo de inmediato por su ética y por su estética. Me atrajeron algunas de sus primeras novelas, como La sombra del ciprés es alargada, El camino, Las ratas o Diario de un cazador. Encontraba en su prosa algo distinto. Me identificaba con su valoración del mundo rural y me calaba hondo la caracterización de algunos de sus personajes, en especial los niños o los seres intrahistóricos olvidados en el anonimato. Más tarde continué con la lectura del resto de sus novelas - me quedan pocas por conocer - y me emocioné con Cinco horas con Mario, El disputado voto del señor Cayo, Señora de rojo sobre fondo gris o El hereje.

     Tengo entre mis manos tres de sus primeras novelas. Una de ellas - Las ratas - dedicada por el propio autor en el Paraninfo de la Universidad Central de Barcelona. Con su dedicatoria - "Para José María, con mi afecto" - recuerdo hoy los momentos felices que me ha brindado la lectura de sus novelas, el léxico castizo que he ido asimilando, el talante vital que me ha transmitido, su preocupación por el planeta, su amor a la naturaleza, su concepción realista de la vida. Las novelas de Miguel Delibes son como un espejo que refleja gran parte de la vida española de la segunda mitad del siglo XX. Son un tesoro para los amantes de la buena prosa y para los que se dedican a fomentar la cultura.

     Como homenaje a Miguel, voy a transcribir tres fragmentos de sus primeras novelas. Pueden ser representativos de su prosa ágil, coherente y preñada de honda sensibilidad.

      Fragmento de La sombra del ciprés es alargada (Premio Nadal, 1947):

       Por las contraventanas abiertas penetraba el alba; un alba triste y espantosamente anodina; un amanecer bajo de color, desmejorado, gris... Me poseía la impresión de estar viviendo unas horas ya vividas. Como si no recordase más que estos instantes de otra existencia anterior, diluida ya en la madeja del tiempo. Mis sentimientos estaban como adormilados. Tenía los ojos y el corazón atrozmente secos, como si alguien previamente me los hubiera estrujado hasta sacarles la última gota, de hiel o de sangre.

      Fragmento de El camino (1950):

      Le gustaba al Mochuelo sentir sobre sí la quietud serena y reposada del valle, contemplar el conglomerado de prados, divididos en parcelas, y salpicados de caseríos dispersos. Y, de vez en cuando, las manchas oscuras y espesas de los bosques de castaños o la tonalidad clara y mate de las aglomeraciones de eucaliptos. A lo lejos, por todas partes, las montañas, que, según la estación o el clima alteraban su contextura, pasando de una extraña ingravidez vegetal a una solidez densa, mineral y plomiza en los días oscuros.

     Fragmento de Las ratas (1962):

     Poco después de amanecer, el Nini se asomó a la boca de la cueva y contempló la nube de cuervos reunidos en consejo. Los tres chopos desmochados de la ribera cubiertos de pajarracos, parecían tres paraguas cerrados con las puntas hacia el cielo. Las tierras bajas de don Antero, el Poderoso, negreaban en la distancia como una extensa tizonera.

 

UN VIAJE A LA MEMORIA

UN VIAJE A LA MEMORIA

     Acabo de leer en edición digital la novela El susurro de los árboles. Con ella, la periodista y escritora María Dolores García Pastor ha obtenido en 2009 el primer premio del VII certamen Yo Escribo.com. Tengo que confesar que es la primera obra que leo íntegramente en formato electrónico y que, a pesar de no estar muy habituado, me ha entusiasmado desde el primer momento.

     La escritora catalana, licenciada en Ciencias de la Información, realiza en este conmovedor relato un viaje a la memoria, un viaje al dolor, un viaje al corazón de Chile.

     Son varios los aspectos que quisiera destacar en esta narración: la autora recupera al contador de historias, ese anciano que vive en Arica y que le abre las puertas de la memoria a una inquieta buscadora de historias.  Se podría hablar de una novela dentro de la novela, porque lo que impulsa la trama argumental es el propio proceso creador de la periodista, que aprovecha al cien por cien su viaje al país más largo del mundo. No podemos olvidar cómo va profundizando, con la inestimable ayuda de testigos privilegiados, en los hechos que desencadenaron el golpe militar del general Pinochet aquel fatídico 11 de septiembre de 1973 y la desaparición del líder democrático Salvador Allende.

     "El susurro de los árboles nos librará de la desmemoria". Son las palabras finales de una novela que representan metafóricamente a esos testigos mudos que nos ayudan a recordar una tragedia que nunca se debería repetir. La reaparición de Roberto Rivas, gracias al esfuerzo de la protagonista, es sólo una gota de agua en medio del océano de torturas, secuestros indiscriminados, desapariciones, mentiras e hipocresía.

     La lectura de El susurro de los árboles ha sido un nuevo aldabonazo a mi conciencia y a mi solidaridad con tantas familias de chilenos, que hace más de treinta años quedaron rotas por la tristeza y el dolor. Adela, la protagonista, me ha recordado a otros periodistas y escritores que han arriesgado su vida por la justicia y la verdad. Por la libertad. Los demás personajes representan a un pueblo solidario, hospitalario y casi resignado a convivir con el dolor. También he vuelto a comprobar cómo Pinochet tenía atenazados a los suyos y utilizó el soborno y toda clase de artimañas para convencer al mundo de la necesidad de una asonada que acabó con miles de vidas de jóvenes misteriosamente desaparecidos.

     En la novela, escrita con un estilo ágil y sugerente, también aparece la amistad, la generosidad, el amor, el sacrificio,...Me quedo con esta frase de Víctor Jara: "El amor es un camino que, de repente, aparece". Y, como dice la protagonista, "El amor puebla cada rincón de este mundo y sólo es necesario que sepamos verlo y apreciarlo". Un amor que se debería expandir como ese susurro silencioso de los árboles plantados en el Parque de la Paz, en homenaje a los desaparecidos durante la dictadura de Pinochet.

 

JESUCRISTO SEGÚN SARAMAGO

JESUCRISTO SEGÚN SARAMAGO

     Aunque no es la mejor obra del escritor portugués, El Evangelio según Jesucristo (1991) es una historia novelada de la vida del hombre que nació en Belén hace poco más de dos mil años, es la consagración del humanismo laico de este magistral escritor y es una obra ideológica en la que el autor deja entrever una concepción agnóstica e iconoclasta.

     En el club de lectura Garamond, que modera con carisma Patricia Esteban Erlés, hemos reflexionado esta tarde-noche sobre esta novela. Me hago eco de alguno de los aspectos más relevantes de esta tertulia cultural: José Saramago hace gala de un profundo conocimiento del Nuevo Testamento, aunque centra su atención en personajes secundarios, dando especial relevancia a la figura de José, el padre de Jesús, que muere crucificado a los treinta y tres años y a la de María Magdalena, que comparte parte de su vida con el Joven Jesús de Nazaret.

     La novela ofrece una lectura ágil y dinámica, a pesar de las continuas digresiones y de la desaparición de los párrafos tradicionales. Nos ha llamado la atención la relación entre María y su hijo Jesús, el papel del Diablo que se sitúa a la misma altura que Dios, la mirada amorosa del narrador sobre algunos personajes, la complicidad de Saramago con el lector, el tema de la culpa, la crueldad y el castigo y, sobre todo, la desmitificación de la figura de Jesús, tal como aparece en los cuatro evangelios.

     El Evangelio según Jesucristo presenta otros aspectos que pueden sorprender tanto al creyente como al no creyente. La desmitificación de la figura de Jesús, que llega a poner en tela de juicio su misión en esta tierra, se centra en la personalidad de un hijo rebelde, desarraigado y abierto a las voces discordantes del bien y del mal. Esta idea de un Jesús terrenal va unida a otras reflexiones que anticipan el futuro del fanatismo religioso, de la intolerancia, de la radicalidad de la fe, de la Inquisición y de la ambivalencia de todas las creencias. Así lo plantea el escritor portugués, aunque valdría la pena releer algunos párrafos y conocer más al autor para extraer de esta obra todo el jugo ideológico que contiene.

DONDE SURGEN LAS SOMBRAS

DONDE SURGEN LAS SOMBRAS

    "Uno ignora su propia fuerza interior hasta que la pone a prueba".  Esta es una de las frases que han seleccionado los alumnos de tercero y cuarto de Secundaria del Instituto "Ramón y Cajal" de Zaragoza del libro Donde surgen las sombras, del escritor aragonés David Lozano. Con esta novela obtuvo el premio Gran Angular de la editorial SM en el año 2006.

     David Lozano ha vuelto a nuestro Instituto con el entusiasmo que le caracteriza y con el deseo de compartir una hora larga con un centenar de alumnos de este Centro. El joven novelista, que acaba de publicar Réquiem, el último libro de la trilogía "La puerta oscura" ha explicado a los alumnos y alumnas, al hilo del argumento de su novela, los riesgos evidentes del acceso a internet, si no se hace con la debida precaución y buen criterio. "Mi novela - ha dicho - es una novela de atmósferas tenebrosas, un relato donde triunfa la amistad y donde se entremezclan las emociones y el suspense".

     Como respuesta a las numerosas preguntas que le han planteado los adolescentes, ha reflexionado en voz alta sobre el proceso de escribir: un camino laborioso, como un puzzle o como el que mueve las piezas del ajedrez. Ha insistido en la coherencia del narrador y en la observación de la realidad como fuente de inspiración.  Algunos alumnos le han preguntado si va ha escribir una segunda parte - esta obra ya va por la octava edición -. David ha respondido que, de momento, no lo va a intentar ni se va a dejar llevar por el éxito de su tercera novela. Eso sí, espera que la trilogía "La puerta oscura", consiga la misma respuesta de los lectores que la que ha presentado esta mañana.

AZUL RUSO

AZUL RUSO

     "EMMA ZUNZ FUE CONVIRTIENDO EN GATOS a todos los hombres que cruzaron la puerta del viejo edificio con aires de teatro cerrado donde vivía, en la parte antigua de cierta ciudad de cúpulas afiladas que tenía por costumbre reflejarse a cada paso en charcos y capós mojados de automóvil, como una dama en ruinas que no pudiera terminar de creerse los signos externos de su decadencia"...

     Así comienza uno de los trece relatos que, con este mismo título, acaba de presentar la escritora zaragozana  Patricia Esteban Erlés en la librería "Los portadores de sueños". Acompañada por el editor de Páginas de Espuma Juan Casamayor y por el escritor Manuel Vilas, Patricia no ha dejado en ningún momento de esbozar su enigmática sonrisa y de mostrar un gesto de gratitud hacia todos aquellos que abarrotábamos la acogedora librería.

     Juan Casamayor ha hablado del proceso de elaboración de estos relatos y ha recordado el simbolismo literario y vital del color azul, omnipresente en los cuentos de Patricia, que recoge una rica y plural herencia literaria. Manuel Vilas ha expresado su propia experiencia como lector y ha hecho hincapié en el simbolismo baudeleriano de los gatos, en la influencia de Borges - recordemos a Emma Zunz -, en la brujería que destilan estas páginas, en el terror lírico, en la claustrofobia, en la alquimia, en lo terrible, en lo misterioso, en la omnipresencia de la muerte y en el motivo de las relaciones amorosas rotas. El poeta y novelista aragonés ha elogiado esta prosa esteticista en la que conviven la narración y la descripción, la realidad y la fantasía. Se ha hecho eco, además de esos grandes autores - Poe, Borges, Cortázar, Silvina Ocampo,... - que han convertido al gato en símbolo literario y en testigo silencioso de la andadura inquieta e incierta de los seres humanos.

     La autora ha explicado el por qué de un título que aglutina y sintetiza el mundo de unos animales que le fascinan y le inquietan. Un título que evoca, además, el color azul, tan presente en la literatura  y en la vida. Recuerdo en este momento el libro Azul del poeta nicaraguense Rubén Darío o el Periodo azul en la trayectoria pictórica de Pablo Picasso. El azul nos acerca al mar misterioso, al cielo sublime, a este planeta azul cada vez más convulsionado. Patricia Esteban me ha hecho recordar en esta tarde de febrero el artículo "Una vida en libertad", que escribí en esta bitácora el 16 de julio de 2009. En él recordaba la experiencia vivida en L’Aixavega, a treinta kilómetros de Reus. En una casa solariega más de treinta gatos conviven en armonía y libertad. Recordé también los gatos con los que compartí mi infancia en Aliaga y plasmé el poema "A un gato" del argentino Jorge Luis Borges.

     En mi viaje de regreso en el autobús he leído el cuento "Azul ruso" casi sin parpadear. El ambiente de misterio y fantasía que respira esa casa de la calle Klementina me ha acompañado durante el trayecto. Estaba tan ensimismado en la historia que casi me olvido de la parada. Mañana continuaré con la lectura de estos relatos. Prefiero saborearlos y dejarme hechizar por este estilo cuidado, por esta prosa envolvente, por esos finales que reclaman la complicidad del lector.

HOMENAJE A MIGUEL MENA

HOMENAJE A MIGUEL MENA

    El escritor y periodista Miguel Mena recibió ayer tarde un original homenaje el la librería zaragozana El Pequeño Teatro de los Libros. Esta excelente librería, ubicada en el barrio de Las Fuentes, ha decidido dedicar un estante a los profesionales de la cultura que destaquen por su trayectoria y por su dedicación.

     Miguel Mena (Carabanchel, 1959) vive en Zaragoza desde 1983 y se siente como un aragonés más. Como escritor se dio a conocer con Vinagre en las venas (1992), aunque fue con Paisaje del ciclista (1993) y con Bendita calamidad (1994) con los que reclamó con más fuerza la atención de los lectores y de la crítica. Sus últimas novelas - Días sin tregua (2006) y Piedad lo han consagrado como un escritor con un estilo propio e inconfundible.

     Otra de las facetas de Miguel es su dedicación a las ondas como locutor. Trabaja desde hace años en Radio Zaragoza, Cadena Ser. ¿Qué zaragozano no recuerda el famoso programa "Estudio de Guardia? Ahora realiza el programa de fin de semana "A vivir Aragón" y colabora, además, en la revista "La Magia de Viajar" y en el suplemento "Artes y Letras" de Heraldo de Aragón. Una trayectoria que merece, cómo no, un reconocimiento.

    Precisamente ayer, acompañado de sus amigos y admiradores, descubrió el estante que llevará su nombre. En él aparecían todas sus obras y otras de autores admirados como Verlaine o Rilke. Mena agradeció este homenaje con unas sentidas palabras. Recordó a su padre, que era ebanista, y le regaló en su infancia un estante de cuatro baldas. Esa fue su primera biblioteca y allí comenzó, tal vez, su afición por la lectura. Otra de sus aficiones es el ciclismo. Con su bicicleta ha recorrido casi todo Aragón. Ayer nos habló de sus viajes a pueblos deshabitados de Zaragoza, a pequeños núcleos rurales de Huesca y a aldeas casi deshabitadas de la provincia de Teruel, como Armillas y El Salcedillo.

    Un acto cultural entrañable en un ámbito que cada día conocen más zaragozanos y en el que muchos nos sentimos ya como en nuestra segunda casa. Este hijo adoptivo de la ciudad del Ebro desde 2006 se merece esto y mucho más. De vez en cuando visitaré su estante, colindante con el de Ángel Petisme.

 

UNA OBRA CON RAÍCES HISTÓRICAS

UNA OBRA CON RAÍCES HISTÓRICAS

     Ayer estuvo en el Instituto Ramón y Cajal el escritor Antoni García Llorca (Barcelona, 1971). Su última novela El salvaje ha obtenido el Premio Gran Angular 2009 de narrativa juvenil que convoca cada año la editorial SM. Esta obra está basada en hechos reales, ya que se hace eco de las vivencias en la Sierra Morena cordobesa de un niño de siete años, Marcos Rodríguez Pantoja, que estuvo doce años en el monte compartiendo su vida en soledad con un hurón, un búho real y un lince.

     El escritor catalán supo conectar con facilidad con los alumnos de primero y segundo de ESO y contestó con soltura y franqueza a las numerosas preguntas que le plantearon. Se refirió a sus preferencias como lector e insistió de modo especial en laa importancia de La Odisea como una de sus fuentes de inspiración. También se refirió a escritores como Tolkien o Italo Calvino. Los niños y niñas estuvieron muy receptivos en todo momento y valoraban como muy positiva la lectura de un relato que, a la mayoría les impactó.

     García Llorca se refirió también a la película Entrelobos, que está preparando Gerardo Olivares y que llevará a la pantalla los hechos acaecidos al ya llamado "niño salvaje de Sierra Morena". La realidad se entrecruza de nuevo con la ficción. Y tanto la novela como la película ahondan el en mito del hombre lobo, en el mito de la caverna y en el mito rousseauniano del "buen salvaje".

 

LA ACTUALIDAD DEL ESPERPENTO

LA ACTUALIDAD DEL ESPERPENTO

     He vuelto a disfrutar esta mañana - una vez más - con la representación de Luces de Bohemia en el Teatro Principal de Zaragoza. Los actores del Teatro del Temple han mejorado su puesta en escena y nos han acercado de nuevo a los espejos cóncavos del callejón del Gato. Vuelvo a escribir lo que publiqué hace más de dos años, porque las sensaciones son similares o, tal vez, más positivas:

     El grupo aragonés Teatro del Temple, fundado en 1994 y con una dilatada trayectoria nacional e internacional, ha elaborado un montaje sobrio pero eficaz. Me ha llamado la atención la casi perfecta dicción de los protagonistas y la sencilla puesta en escena de una obra aparentemente complicada. El reparto, aunque desigual, está bastante acertado. Destaca la interpretación del actor Ricardo Joven en el papel de Max Estrella, el protagonista, y la meritoria presencia del veterano y curtido en mil batallas Gabriel Latorre que asume varios papeles secundarios, entre otros el del redactor don Filiberto y el del ministro don Paco.

     A pesar de las veces que he leído la obra, a pesar de que esta es la cuarta o quinta representación a la que asisto, siempre encuentro algo nuevo, algo distinto en el famoso esperpento valleinclanesco. Me he vuelto a dar cuenta esta mañana de la rabiosa actualidad del teatro de don Ramón, casi un siglo después de su primera puesta en escena. Desde el ya lejano 1920 - año de su publicación - Luces de Bohemia ha llegado al espectador en diferentes contextos políticos, sociales y culturales. Pero, desgraciadamente, la sociedad imperfecta que describe es muy similar a la actual. Plantea problemas que todavía están muy presentes en estos inicios del siglo XXI: la injusticia social, el capitalismo, el desprecio de la inteligencia, la marginación, las actitudes inquisitoriales, las algaradas callejeras,... El escritor gallego pone el dedo en la llaga de la España de la época y, al mismo tiempo, crea un nuevo género teatral: el esperpento. La deformación sistemática de la realidad, la animalización, la degradación de los personajes, lo grotesco y lo marginal conforman una estética anticlásica que abrirá los ojos a las generaciones posteriores. Sus raíces estéticas se remontan al gran pintor aragonés Francisco de Goya.

     Está claro, por tanto, que los clásicos nunca mueren. Y don Ramón del Valle-Inclán es uno de ellos. El Teatro del Temple nos ha vuelto a recordar esa España paradójica y contradictoria, tan lejana y tan cercana al mismo tiempo. Además, han programado sesiones para estudiantes de Bachillerato, a un precio bastante asequible. Es de esperar que otras compañías sigan en esta línea e intenten salvar al teatro de un aparente declive. Hoy creo que lo han conseguido.