Blogia
josemarco

SOCIEDAD

EL PODER DE LA PUBLICIDAD

EL PODER DE LA PUBLICIDAD

     El poder de la publicidad es tal, que ya lo tenemos asumido en nuestra vida cotidiana y lo toleramos como un huésped cada vez más familiar y menos inoportuno. Los programas de Lengua Castellana de Secundaria y de Bachillerato dedican algún tema a los mensajes publicitarios. Lo plantean, lógicamente, desde un punto de vista objetivo y desde una perspectiva de comunicación lingüística y audiovisual. Es un planteamiento correcto. Porque hay que transmitir a nuestros niños y adolescentes qué pretenden los anuncios publicitarios, cómo presentan el mensaje y cuál es su intencionalidad implícita. Una vez comprendan estos presupuestos más o menos teóricos, podrán elegir entre unos productos u otros. Lo importante es que vayan adquiriendo espíritu crítico para no dejarse llevar por tanta publicidad engañosa, por tantos cantos de sirena, por tanta basura diseminada entre lo útil, lo necesario, lo válido o lo duradero.

     Porque, debajo del mensaje publicitario, subyacen connotaciones de todo tipo: el prestigio, el placer, lo natural, la juventud, lo light... Y ya sabemos que la finalidad esencial de la publicidad es vender el producto a costa. En ocasiones, a cualquier precio. Los más influenciables son, lógicamente, los niños. Solicitan y desean poseer lo que ven en la televisión o en las vallas publicitarias. Pero para eso están los padres: para educarlos en el consumo responsable y alejarlos del consumo compulsivo. Los adolescentes sufren también esta fiebre consumista. En este caso, la moda, el mimetismo, el qué dirán, el ser como los demás... alimentan su afán de consumir. Les obsesionan determinadas marcas y se dejan llevar por el brillo, el colorido o la parafernalia. Pero todos sabemos que no es oro todo lo que reluce. Y que la mejor publicidad es, casi siempre, el boca a boca; es decir, la propia experiencia del consumidor. Hay que reconocer, sin embargo, que la publicidad aglutina originalidad, arte y creatividad. Pero de ahí a que nos avasalle y subyugue hay un largo camino. 

EL FANTASMA DE LA ABSTENCIÓN

EL FANTASMA DE LA ABSTENCIÓN

     Hace dos días, cuando aún estaban calientes los rescoldos electorales y los pactos comenzaban a ser un oscuro objeto del deseo de los políticos, los medios de comunicación de la capital aragonesa hablaban de unas cifras sorprendentes: más de 202.000 zaragozanos no habían acudido el domingo a las urnas, 30.000 más que en las autonómicas y municipales de 2003. Es una cifra que llama todavía más la atención si se compara con los electores que votaron al partido ganador, 115.723 votantes. Ya lo decían los líderes políticos en los diversos actos de la campaña electoral: "Id a votar". "Vuestro voto es importante". "No os quedéis en casa".

     La realidad fue, lamentablemente, muy distinta a lo que muchos esperábamos: casi un cuarenta por ciento de potenciales votantes se quedaron en casa, se fueron de fin de semana o se dedicaron a otros menesteres. Habría que buscar las razones de esta alta cota de abstencionistas y plantearse algunas cuestiones: ¿Estuvieron motivadas por la decepción o el escepticismo? ¿A qué franjas de edad o capas sociales afectó más la abstención? ¿Qué partidos sufrieron directamente esta ausencia de votos? Podríamos seguir con las preguntas y tal vez nos acercaríamos a alguna de las claves. De todos modos, es un problema difícil de diagnosticar.

     No sé lo que ocurrirá en las próximas elecciones generales de 2008. Tal vez los políticos tengan que cambiar de táctica para motivar más y mejor al electorado. Y acercarse más a los jóvenes. Y a los inmigrantes. Y a los que afirman estar ya de vuelta de la política. Porque, cuando se tomen decisiones importantes en un ayuntamiento, en una comunidad autónoma o en el estado español, los votos serán un respaldo, una garantía y un silencioso soporte. Los que no han votado, tal vez acaten en silencio una u otra propuesta. Está claro que no tendrán derecho a protestar, ni a pegar pegatinas a favor de la disidencia. Antes que nada, deberían haber hablado en las urnas y no lo hicieron.

¿DÓNDE ESTÁ LA AUTOCRÍTICA?

¿DÓNDE ESTÁ LA AUTOCRÍTICA?

     Después de varios meses de precampaña y de dos semanas de campaña electoral, nuestros representantes políticos se tomaron un merecido día de descanso, y los votantes una teórica jornada de reflexión. Pero no todo acababa ayer. Ni mucho menos. A partir de hoy, todos los políticos electos - y los que se han quedado fuera de las autonomías o de los ayuntamientos - deben ponerse a trabajar y, sobre todo a reflexionar. Y la reflexión supone autocrítica. Es un ejercicio muy saludable y que todos los demócratas deberíamos practicar a menudo.

   Ayer noche, mientras seguía por las distintas cadenas la evolución de los resultados electorales, pude observar muchas caras de satisfacción, bastante autobombo, alguna sonrisa a medias y casi ninguna autocrítica. Algunos dirán que era demasiado pronto; otros, que los trapos sucios hay que lavarlos en casa. Pero lo que está claro es que a los votantes, a los que apoyan y van a seguir apoyando a una determinada manera de pensar o de actuar, hay que hablarles claro, hay que comentarles el porqué de un descenso de escaños o de unos objetivos no alcanzados. Lo demás es tirar balones fuera o caer en tópicos. Y es un tópico echar las culpas a la abstención, o al desgaste de los años de gobierno. ¿Es que los demás no tienen desgaste? Hay que ser claros y mostrar las cartas boca arriba. La autocrítica es buena. Si la utilizáramos con más frecuencia, todo funcionaría un poco mejor.

 

ACTORES CONSUMADOS

ACTORES CONSUMADOS

     Los políticos se transforman durante estos días de campaña electoral en auténticos actores. Basta asistir a cualquiera de los mítines que se celebran por toda la geografía española para comprobar cómo una de las armas de la persuasión es actuar lo más brillantemente posible en un escenario, con su correspondiente parafernalia, cámaras por doquier, música de fondo más o menos estridente y un público entregado ondeando banderas o coreando lemas.

     Si cerráramos momentáneamente los ojos, el ambiente de un mitin puede semejarse al de un gran concierto e incluso al de un espectáculo deportivo. Hay, sin embargo, bastantes diferencias. El político de turno tiene que ingeniárselas para persuadir no a los que asisten al acto - que normalmente ya están convencidos - sino a los que no están presentes. El político tiene que ser realista y debe evitar caer en ciertos tópicos que todos conocemos.

     De todos modos, no está mal esta escenificación momentánea. De lo contrario, la política sería muy aburrida y monótona. Tal vez eso es lo que opina el ciudadano de a pie.

OTRO TEMPLO DEL CONSUMO

OTRO TEMPLO DEL CONSUMO

   Hoy ha abierto sus puertas en Zaragoza la multinacional sueca de muebles Ikea. Dicen que es bueno para la capital aragonesa este nuevo templo del consumo, enclavado en medio de los desolados montes de Torrero. Pero los pequeños y medianos fabricantes y distribuidores de muebles quizás no opinen lo mismo. El tiempo lo dirá.

    Ikea desembarca en la capital aragonesa a bombo y platillo, cual si fuera un milagro del consumo y del marketing. Porque esta empresa nórdica arrasa allí donde va. ¿Cuáles son los motivos? Algún secreto tendrán sus directivos y ejecutivos para que el reclamo sea de tal magnitud, para que la gente se acerque en masa desde el primer día, para que algunos compren, incluso, lo que no necesitan.

    Todo son facilidades en estos primeros días para los potenciales consumidores: transporte gratuito en autobús, recintos de ocio para los más pequeños... Todo menos los accesos por el tercer y cuarto cinturón, que están todavía sin terminar. Como casi todas las grandes inauguraciones, siempre surgen las prisas e improvisaciones el día anterior. De momento, el cartel inconfundible y el reclamo azul se divisa desde lejos en medio de un paisaje agreste y casi yermo. 

¿CAMPAÑA CENTRALIZADA?

¿CAMPAÑA CENTRALIZADA?

     Tengo un amigo en el barrio zaragozano de Las Fuentes que se preocupa por el entorno en el que vive, por el bienestar de sus vecinos y por el futuro de sus hijos. Cada vez que me encuentro con él, me comenta algún problema o compartimos alguna inquietud. Ayer salió en nuestra conversación el tema de las elecciones municipales y autonómicas, y coincidimos en lo mismo: desde su inicio, hace casi una semana, en este barrio la campaña está pasando inadvertida. Si uno no lee la prensa, escucha la radio o ve la televisión, se diría que la campaña electoral no existe en esta zona del sureste de Zaragoza.

    Pero él iba incluso un poco más lejos: "Parece que se olvidan de los barrios periféricos o piensan que tienen el voto ya asegurado. No saben que existe el absentismo y que hay que mentalizar al ciudadano para que el día 27 vaya a las urnas". Y tiene gran parte de razón: ni siquiera una calle importante como Salvador Minguijón tiene carteles publicitarios. Eso sí, vas al centro y te inundan de consignas, músicas archiconocidas y discursos rutinarios. Y en Las Fuentes, como en otros barrios periféricos, hay grandes obras pendientes y muchas promesas por cumplir. ¿Lo saben los futuros ediles? Casi lo llego a dudar. ¿Conocen las carencias en equipamientos, en transporte colectivo, en zonas verdes, en centros culturales, en calles adecentadas o en accesos más racionales? Me imagino que sí. Pero el centro tiene otros reclamos y otros escaparates más llamativos. Mi amigo, de todos modos, tiene mucha razón.

DOS SEMANAS CONTRA RELOJ

DOS SEMANAS CONTRA RELOJ

    Los líderes políticos autonómicos y municipales comenzaron anoche una intensa campaña para convencer a los indecisos y arañar algún voto donde sea y como sea. Ese es su trabajo durante estos quince días: mítines, entrevistas, encuentros con organismos, encuentros con el ciudadano de a pie, cenas de trabajo, debates... Todo en un clima que, por unos días, va a dejar de lado la crispación y va a teñirse de color verde, el verde de la esperanza, el verde de las promesas, el verde de esta primavera pre-veraniega.

    Me pregunto si aún quedan indecisos. Me pregunto si las encuestas son fiables. Me pregunto si vale la pena tanto gasto en una campaña que se me antoja larga y repetitiva. También me pregunto si el ciudadano va a votar a las personas, a las ideas o a los proyectos. Los candidatos, en principio, aparecen con abiertas sonrisas y con piel de cordero. Las ideas difícilmente van a cambiar en dos semanas de campaña. Los proyectos son similares en la mayoría de los casos.

    Tarea difícil para el líder político: convencer al que ya está convencido, proponer planes creíbles y fiables, ofrecer algo realista y asequible, huir de los triunfalismos, pisar más la calle, acercarse más al más reacio... De todos modos, la campaña auténtica ya empezó hace cuatro años. Y la próxima comenzará el 28 de mayo, un día después de las elecciones.

LA INCERTIDUMBRE DE LA INDUSTRIA

LA INCERTIDUMBRE DE LA INDUSTRIA

     Un día como el Primero de Mayo se presenta normalmente con tinte reivindicativo, con manifestaciones de todo tipo y, sobre todo, con la reclamación de un derecho elemental para los trabajadores: empleo digno, salario justo y puesto de trabajo estable y de calidad. Sin embargo, la realidad es con frecuencia muy distinta: hay empleo precario, hay cierre de empresas, hay prejubilaciones obligatorias, hay expedientes de regulación de empleo,...

     En Aragón, el tejido industrial se concentra sobre todo en Zaragoza y en sus alrededores. La industria es un motor económico importante en el valle del Ebro. La factoría de la Opel en Figueruelas es un ejemplo palpable. Pero hay un lado oscuro en las multinacionales que deciden asentarse en España y, en concreto, en Aragón: la deslocalización. Suele llegar el momento en el que los empresarios consideren que sus empresas no son rentables o ya han cumplido su papel en un determinado lugar. Y esto es lo que está afectando durante las últimas fechas a algunas empresas de Huesca y de su provincia.

     Primero fue Harinas Porta - a causa de un trágico accidente -, luego le llegó el turno a Moulinex, después a Meflur. Y ahora la crisis afecta de lleno a la pastelera Mildred de la capital oscense y a la factoría que Ercros tiene en Monzón. Decenas de trabajadores y trabajadoras se pueden quedar en la calle; otros se verán abocados a una prejubilación forzosa, y sólo unos pocos recuperarán su actividad laboral. Es un problema de todos y que afecta también a otros sectores, especialmente al de transportes y servicios. Por eso la intervención de las autoridades se hace más que necesaria. Hay que agotar todos los plazos y todas las posibilidades. Es de esperar que no se vuelva a repetir la lamentable historia de Primayor.

      De todos modos, es bueno que haya industrias y que no se concentren todas en la capital del Ebro. En Huesca el tejido industrial está creciendo poco a poco. En Teruel los empresarios no acaban de verlo claro. Hay polígonos industriales casi vacíos y proyectos de futuro. Pero es deseable que no sólo se concentren en la capital. Las comarcas turolenses se están quedando vacías, sin medios, sin recursos y sin un futuro industrial a corto plazo.

AGUA DE BORRAJAS

AGUA DE BORRAJAS

     Me ha venido a la mente esta expresión popular - y otras que no vienen al caso - después de asistir durante más de dos horas a las preguntas que un grupo de ciudadanos de diversas edades y condición han planteado al líder de la oposición. No sé lo que opinará mañana la prensa. Pero, en mi modesta opinión, este veterano político gallego se ha vestido de piel de cordero, se ha disfrazado de liberal y ha echado balones fuera continuamente.

     La idea del programa es positiva. El planteamiento es correcto. Pero lo más sorprendente es que el ciudadano o ciudadana que han preparado sus preguntas con gran interés no reciban una respuesta franca, valiente, decidida, sin rodeos, a sus diversas inquietudes. Se ha hablado de todo y no se ha aclarado casi nada. Eso sí, ahora resulta que este señor de la oposición es el más liberal de todos, el más demócrata de todos, el más clarividente de todos y el más tolerante de todos. ¡Ver para creer!

     ¿Para cuándo ha dejado la autocrítica? ¿Cuándo va a reconocer algún error? ¿Cuándo va a dejar su papel de víctima y de incomprendido? ¿Cuándo va a dejar de ser el buen disidente de turno? Las urnas lo dirán. De momento, todo ha quedado en agua de borrajas. Es mi modesta opinión, por supuesto.

PEATONES INDEFENSOS

PEATONES INDEFENSOS

     La cadena siempre se rompe por la parte más débil. Esto se puede aplicar perfectamente a los accidentes de tráfico en los que son víctimas los viandantes o peatones, sobre todo en las grandes ciudades. Es verdad que hay peatones imprudentes. Es verdad que hay peatones temerarios. Pero también es cierto que muchas personas van caminando tranquilamente por la acera y se ven arrollados por un vehículo cuyo conductor - irresponsable y casi siempre ebrio - se sale de la calzada y embiste a personas que están esperando tranquilamente a que el semáforo se ponga verde.

     En las grandes ciudades cada día hay accidentes de este tipo. El más reciente ha ocurrido en Zaragoza, de madrugada, en una calle peatonal. Tres militares inconscientes volvían de fiesta por la céntrica calle Alfonso y se llevaron por delante a una joven zaragozana de 29 años. Lo peor de todo es que huyeron y sólo se presentaron a la policía cuando comprobaron la gravedad de los hechos. Habría que consultar las hemerotecas para comprobar un accidente similar en la capital del Ebro. ¿Cómo irían esos jóvenes? ¿qué ingrediente circulaba por sus venas? ¿qué discurría en esos momentos por su mente? Todo menos sensatez y sentido común. Después vendrán las lamentaciones, búsqueda de soluciones o adopción de medidas más drásticas.

     Lo que está claro es que el ciudadano de a pie está cada vez más indefenso: vehículos que se saltan semáforos en rojo, coches que hacen caso omiso del paso de cebra, coches que invaden las aceras, bicicletas que circulan por las aceras,... Esta mañana han enterrado en Torrero a la joven Begoña García. ¿Será la última víctima de esta ruleta macabra?

UNA NOTA DISCORDANTE

UNA NOTA DISCORDANTE

     Mientras la tarde se viste de primavera y se desliza suavemente por el centro de la ciudad, ahí están. Son apenas dos decenas. Encerrados en su empecinamiento y en su espejo cóncavo. No buscan la verdad. Buscan "su" verdad.

     Mientras la ciudad se despereza a ritmo de crepúsculo y los ciudadanos regresan presurosos de su trabajo, ahí están. Son apenas veinte personas. Critican la mentira y la manipulación. Quizás deberían mirarse en su propio espejo.

     Mientras la sensatez y el sentido común reinan en los viandantes, ahí están. Son unos pocos contra el mundo. Contra la justicia. Contra la verdad. Su ritual fúnebre parece esperpéntico y surrealista.

     Una nota discordante en la tarde zaragozana. ¿Hasta cuándo?

PRECAMPAÑA

PRECAMPAÑA

     Uno regresa a Zaragoza después de unos días de descanso y se encuentra una ciudad relativamente tranquila. La mayoría han reanudado su trabajo cotidiano, las calles guardan aún los ecos de los tambores procesionales y  el Ebro va volviendo poco a poco a recuperar su cauce habitual. Pero los que no han descansado durante estos días han sido los que preparan la campaña electoral. Porque en las principales calles y plazas de la ciudad ya lucen llamativos carteles de precampaña. 

    En esta ocasión los líderes políticos aparecen sonrientes, serenos y con un aspecto notablemente mejorado. Son los milagros del marketing. Junto a estos rostros tan conocidos, un mensaje escueto y lacónico. Unos plasman el nombre del candidato - como si no lo conocieran los potenciales votantes -, otros añaden un verbo en presente para manifestar su eficacia y otros han optado por un sustantivo abstracto para despertar interés por el partido al que el candidato representa. Al parecer, esto es la punta del iceberg. Un iceberg que estará formado por mítines, más carteles, mensajes verbales y presencia física entre los ciudadanos. Entonces se dejará de lado la imagen sin  palabras para optar por mensajes enrevesados, retóricos, con más o menos demagogia. Y la fuerza de la palabra volverá a los auditorios y polideportivos. Que se cumplan o no las promesas, es harina de otro costal. La mayoría de los electores ya lo saben. Y las imágenes les dejan casi indiferentes. Porque prefieren la eficacia del día a día. Y eso no se logra en mes y medio de precampaña. Aunque todo vale para convencer a los indecisos. Eso sí con honradez y respeto al que piensa de modo distinto. 

 

¿ESPECTÁCULO O RELIGIOSIDAD?

¿ESPECTÁCULO O RELIGIOSIDAD?

     Nunca me hubiera imaginado hace unos años que las procesiones de Semana Santa pudieran tener tanto éxito a principios del siglo XXI. Pensaba – quizás con demasiada ingenuidad – que estas manifestaciones religiosas tradicionales quedarían reservadas al ámbito eclesiástico. Pero, al parecer, no ha sido así. Y los pasos de Jesús el Nazareno o de la Virgen de los Dolores siguen recorriendo nuestras calles y plazas para regocijo de los creyentes y admiración de los turistas.

     La cuestión que nos podemos plantear es la siguiente: las procesiones de Semana Santa, ¿se han convertido en un espectáculo o siguen manteniendo intacto su trasfondo religioso? Tal vez sea una mezcla de ambos. De todos modos, me parece excesiva tanta parafernalia propagandística y tanta exhibición de imágenes sagradas para atracción del turismo. Los auténticos creyentes no necesitan una excesiva exteriorización de sus sentimientos. Y las imágenes se pueden admirar durante todo el año.

     No sé si a Jesús de Nazaret le hubieran gustado este tipo de manifestaciones. Y todos conocemos su reacción cuando se utilizaban los lugares sagrados para otros fines distintos a los exclusivamente religiosos.

UNA DE ROMANOS

UNA DE ROMANOS

     De pequeño, siempre me entusiasmaron las películas de romanos. Nos las proyectaban en el internado durante estas fechas de Semana Santa, cuando esta semana se asociaba a lo lúgubre, a lo morado y a la tristeza por decreto. Eso sí, siempre las veíamos en pantalla grande, aunque fuera una lona blanca o una sábana improvisada. Recuerdo el estreno de "Los Diez Mandamientos" y el eco de otras películas como "Ben Hur", "¿Quo Vadis?" o "Los Diez Gladiadores". Y, aunque ahora me parece mentira, disfrutaba con esos enfrentamientos entre buenos y malos, entre poderosos y débiles, entre verdugos y víctimas. Eso sí, casi siempre ganaban los mejores.
     Han pasado ya bastantes años y ahora estas películas me suenan a algo caduco, trasnochado, pasado de moda. Y eso que algunas son recientes. Pero no puedo evitar asociarlas a aquellas fechas y a aquel ambiente de Semana Santa. De todos modos, si las programan por algo será. ¿O es que la televisión ha perdido su capacidad de convocatoria? ¿No hay otros programas más interesantes para estos días de vacación? Al parecer, prefieren que disfrutemos del aire libre, a pesar de este tiempo algo desapacible. He elegido esta opción. Y no me arrepiento. Y por la noche, un buen libro: novela, ensayo o poesía. Eso sí, intentaré no elegir uno de romanos.

CARRETERAS SECUNDARIAS

CARRETERAS SECUNDARIAS

     Siempre me ha gustado circular por carreteras secundarias, sean locales o autonómicas. Hay unas mejores que otras. Aunque hay que reconocer que en la provincia de Teruel todavía quedan tramos dejados de la mano de las autoridades. Precisamente ayer me desplacé de Zaragoza a Teruel por la comarca de las Cuencas Mineras y pude comprobar la mejoría notable en unos tramos - especialmente el que comunica Muniesa con el cruce de Montalbán - y las deficiencias en otros, como el que enlaza este cruce con la localidad de Utrillas. ¿Tanto cuesta acondicionar estos cuatro o cinco kilómetros? ¿Hay problemas de trazado, de expropiación o ecológicos? Otro asunto muy distinto es la sinuosidad de los trazados y las curvas innecesarias. Pero eso es harina de otro costal.

     No sé si será mucho o poco lo que ha invertido el gobierno aragonés en la mejora de las carreteras en la provincia de Teruel - 136 millones de euros desde 1999 -. Lo que resulta evidente es que hay zonas del Maestrazgo o de las Cuencas Mineras que necesitan actuaciones más que urgentes. Y ahí es donde durante estos días de vacaciones aumentan considerablemente los accidentes de tráfico. ¿Justifica la lamentable situación de algunos tramos secundarios la poca frecuencia de tráfico? Quizás sea el pez que se muerde la cola. Es decir, si estuvieran mejor acondicionadas, habría más tráfico y, por qué no, algunas empresas decidirían instalarse en esas zonas cada vez más olvidadas.

CONDUCTORES RELAJADOS

CONDUCTORES RELAJADOS

     No sé si existe el tipo de conductor relajado. El Director General de Tráfico habla de estos conductores en vísperas de la ya tradicional salida de vacaciones de Semana Santa. Habría que preguntarse, de todos modos, si el problema no es más profundo. La relajación puede ser evidente en muchos casos. Sobre todo, teniendo en cuenta que las sanciones no son inmediatas y que la pérdida de los famosos puntos se difiere casi indefinidamente. Si el conductor llevara una tarjeta con sus doce puntos y se le anulara alguno nada más cometer la infracción, quizás estaríamos hablando de conductores menos relajados y más irresponsables. Porque el mal conductor difícilmente cambiará, a pesar de las duras sanciones. Y el conductor responsable seguirá con su misma actitud haya o no haya policía, haya o no haya rádares.

     Algo positivo he advertido en las declaraciones del señor Pere Navarro. Al menos, reconoce que muchos tramos de nuestras carreteras no están en las debidas condiciones y que en estas fechas la aglomeración de tráfico es un factor a tener en cuenta a la hora de sancionar. Me sigue sorprendiendo de todos modos esa "caza oculta" del infractor y esa desmesura en algunas sanciones. Porque es una pena se mida por el mismo rasero al que va a más de doscientos por hora que al que sobrepasa en once kilómetros el límite de velocidad. Habría que ser más serios, más eficaces y más equitativos.

 

OTRA ASIGNATURA PENDIENTE

OTRA ASIGNATURA PENDIENTE

     En Aragón siempre hemos ido a la zaga en el tema de las comunicaciones, tanto por carretera, por ferrocarril o por el aire. Es verdad que hay intentos, esbozos de acuerdos, afán negociador y una aparente buena voluntad. Pero, en el fondo, siempre se vuelve a lo mismo: tenemos unas vías de comunicación obsoletas y vamos a remolque respecto a otras autonomías limítrofes.

    Aun dejando de lado, de momento, las comunicaciones internas de nuestra Comunidad, la asignatura pendiente es, hoy por hoy, la de las redes transpirenaicas, esa Travesía Central  de la que tanto se está hablando durante estos días. Y es que las autoridades francesas siguen sin dar su brazo a torcer en el espinoso tema del Canfranc. No se acaba de desbloquear el asunto. Porque es muy fácil argumentar que para desplazarse a Francia desde Aragón y desde otras zonas de España se ahorra tiempo y dinero atravesando la frontera de Irún o de de la Junquera. Porque, al parecer, el Pirineo Central no existe. Sólo tenemos un paso decente por la frontera española por carretera - el túnel de Somport - y dos pasos que están en una situación lamentable: el de Bielsa y el del Portalet.

    Mientras tanto, siguen las negociaciones, los olvidos y las sospechosas omisiones. Parece ser que lo impontante es dar largas al asunto y seguir la política del avestruz. Esa es, al menos la impresión. Y quizás la triste realidad.  

CHAPUZAS

CHAPUZAS

     Todos hemos utilizado alguna vez el término chapuza para aludir a algo que ha sido realizado con prisas, de mala gana o con un excesivo afán improvisador. El vocablo se usa con mucha frecuencia en el ámbito escolar o administraticvo cuando se entregan trabajos hechos de prisa y corriendo para cumplir el expediente. También se puede referir en el ámbito familiar a un acontecimiento o celebración preprarados sin ningún interés ni sentido común. Pero cuando la chapuza traspasa determinados ámbitos y afecta a una gran ciudad, a una comunidad autónoma o a un país se convierte en algo mucho más preocupante y difícil de solucionar.

     En Zaragoza tenemos varios ejemplos de chapuzas que podríamos denominar institucionales. El más clamoroso es el de la nueva Estación Intermodal de Delicias, inaugurada de prisa y corriendo hace cuatro años, unos días antes de las elecciones autonómicas de 2003. Desde esa fecha, lo que tendría que ser un escaparate de la Zaragoza del siglo XXI, se ha convertido en una sucesión de despropósitos: deficiente climatización - frío intenso en invierno y calor abrasador en verano -, fisuras en su estructura de hormigón, filtraciones de agua, espacio inhóspito, incompleta señalización, dificultades de aparcamiento,... ¿Cuál es la solución? ¿A quién hay que reclamar? ¿Qué organismo se va a hacer cargo de estos desperfectos?

     Es verdad que lo que se hace mal desde el principio, difícilmente se modifica o mejora. Algo similar al problema de la Intermodal sucede con el campo de la Romareda. Todos somos conscientes - políticos y ciudadanos - de que el campo de fútbol inaugurado en 1957 ha llegado ya a su fecha de caducidad. Todos somos conscientes de que la solución ideal no es restaurar el estadio actual, sino reemplazarlo por otro nuevo. Pero los fallos judiciales, alentados por algunos partidos políticos, el afán de protagonismo y la ausencia de un proyecto consensuado, al margen de ideologías, han llevado a una situación de estancamiento, a un callejón sin salida. ¿Qué va a suceder a partir del mes de junio? ¿Se van a poner, por fin de acuerdo? ¿Van a respetar la actual ubicación, como quieren la mayoría de socios y aficionados? ¿Van a construir un nuevo estadio en un lugar más lejano e inhóspito? Habrá que esperar. Lo malo es que, mientras tanto, seguimos acudiendo a un estadio de tercera a animar y aupar a un equipo de primera. Es de esperar que las obras aceleradas del meandro de Ranillas no se conviertan en una nueva chapuza en el 2008. Ello supondría tropezar de nuevo en la misma piedra.

TOLERANCIA E INTEGRACIÓN

TOLERANCIA E INTEGRACIÓN

    Hoy se ha celebrado el Día de la Eliminación de la Discriminación Racial. Ni me gusta la etiqueta para este día, ni me gusta que se creen jornadas para recordarnos tal o cual iniciativa. En algunos ámbitos educativos hemos recordado a los alumnos la importancia de cultivar valores como la tolerancia y la integración. La mayoría han confesado que no se consideran racistas. Sin embargo, la realidad va por otro camino: insultos, desprecios, marginación, segregación,...

     Podemos plantearnos, de todos modos, algunas cuestiones: ¿Somos conscientes de la realidad multicultural de la España actual? ¿Qué ocurriría si los inmigrantes se declararan en huelga durante una semana? ¿Quién realizaría los trabajos más duros y más ingratos? ¿Quién cuidaría a nuestros ancianos? Si no hubiera alumnos de otros países en los centros educativos, ¿cuántos de ellos tendrían que cerrar?

     Esta es la realidad de la sociedad española actual: la cifra de inmigrantes se acerca ya a los diez millones. La mayoría ya no regresarán a su país. Sus hijos nacerán y crecerán aquí. Y su cultura se buscará un hueco entre la nuestra. La historia se repite, es cíclica. Y hay que recordar que los españoles también fuimos emigrantes durante el siglo XX.

     Afirma al respecto Umberto Eco en su última obra A paso de cangrejo: "La educación de los niños en las escuelas del futuro no debe basarse en la ocultación de las diferencias, sino en técnicas pedagógicas que induzcan a comprender y a aceptar la diferencia". Todo un reto para nuestros educadores y para nuestros niños y jóvenes del siglo XXI.

CUATRO AÑOS DE TERROR

CUATRO AÑOS  DE TERROR

     Las consecuencias de la guerra de Irak - ilícita e injusta - son cada día más trágicas e imprevisibles. Hoy se cumplen cuatro años de aquella equivocada decisión. La sangría cotidiana de vidas humanas inocentes es inconcebible. Pero algunos dirigentes y ex-dirigentes políticos - en un gesto egocéntrico de "yo contra el resto del mundo" -  se empeñan en seguir luchando contra corriente, con la sinrazón por bandera y la cerrazón mental como arma arrojadiza.

     Lo que más sorprende es que el trío de las Azores se siga manteniendo en sus trece. Lo que más llama la atención es que no hayan reconocido públicamente su error y no den su brazo a torcer. ¿Es que no saben que rectificar es de sabios? Al parecer, prefieren mirar para otro lado. España fue uno de los países que apoyó en su día esta invasión. Afortunadamente, el actual presidente cumplió sus promesas electorales y retiró inmediatamente las tropas de Irak. Pero los que perdieron las elecciones del 14 de marzo de 2004 siguen en sus trece y hablan de maniobra electoral, contubernio, acoso... Todo menos reconocer simple y llanamente que perdieron los comicios por su participación en una guerra injusta y arbitraria.