ORO BLANCO
En estos tiempos de sequía y de amenaza de desertización, la nieve caída durante las últimas horas en algunas zonas de la Ibérica, en la provincia de Teruel, se ha convertido en auténtico oro blanco. Hay que reconocer que ya no nieva como antaño. Por eso, ahora, todavía mediado el otoño, es recibida, si cabe, con mayor satisfacción. Nuestros abuelos hablaban de las primeras nevadas para Todos los Santos, o incluso antes. Mi abuelo materno decía que en Aliaga - pueblo situado a 1150 metros de altitud - había visto nevar todos los meses del año. Ahora no sé si es el cambio climático o la locura atmosférica, pero ya no nos acostumbramos a ver la nieve ni siquiera en pleno invierno. Y esa falta de costumbre hace que no estemos preparados para determinadas emergencias en las carreteras o en los caminos.
Estos dos refranes aportan el eco de las primeras nevadas en la sabiduría popular: "Por los Santos, la nieve en los cantos". "Por San Andrés (30 de noviembre), la nieve en los pies".
El día del Pilar en Calanda tiene un sabor especial. Con una lluvia fina, que no ha impedido la celebración de los actos más importantes. Al contrario, ha llevado la alegría a sus vecinos que están ya prácticamente en la campaña de este excelente melocotón tardío que tanto éxito tiene aquí y fuera de nuestras fronteras. Calanda se vistió de gala ayer tarde, como otras localidades turolenses como Libros, Manzanera y Cedrillas. No es que me quiera olvidar de la grandes fiestas de Zaragoza. Lo que ocurre es que estas celebraciones rurales suelen ser eclipsadas por las de la capital de Aragón, que también está recibiendo estos días el tesoro del agua, aunque desluzca muchos actos, como la Ofrenda de Frutos de hoy. Esperemos nos proporcione una tregua esta tarde para poder contemplar el tradicional Rosario de Cristal.
En estos días en que ocupan muchas páginas de los periódicos las avalanchas de inmigrantes africanos a Ceuta o a Melilla, las reflexiones sobre esta situación son muy dispares y, en ocasiones, contradictorias. El problema es que resulta casi imposible poner puertas al mar, puesto que hay un límite muy tenue entre la utilización de la vigilancia y el uso indiscriminado de la violencia. También Marruecos se siente, al parecer, impotente. Y se lava las manos. Y, en este caso, el hambre y la necesidad obliga a todo, hasta a arriesgar la vida. ¿Qué puede hacer el gobierno? ¿Dejarles entrar? ¿Devolverlos a un país que casi nadie declara? ¿Elevar la valla hasta lo inverosímil? La puerta está abierta y es será muy difícil poner un límite. A no ser que la Comunidad Europea se implique en el asunto y asuma parte de su responsabilidad.
El padre Ángel, que preside una conocida ONG, expresaba abiertamente su opínión sobre la situación de Irak después de la invasión del país por tropas americanas en su mayoría. Este religioso, de los pocos españoles que permanecen en ese país, opinaba que la situación es insostenible, mucho más trágica que antes del derrocamiento de Sadam. Lo malo - decía el padre - es que estamos ante un difícil callejón sin salida: "La retirada de los americanos tampoco resolvería el problema, porque dejarían el país oriental hecho una miseria y lo que se necesita son manos, dinero y ganas de restaurar lo que está en ruinas".
Los vecinos de los pueblos del Maestrazgo están precocupados por la propuesta de la DGA, auspiciada especialmente por un partido político minoritario, de crear dos figuras de protección para esta zona: una de reserva de caza y otra de paisaje protegido. Ya ha habido algunas reuniones y contactos e incluso algunos ayuntamientos, como los de Cantavieja y Castellote, han votado esta decisión polémica y sorprendente de la DGA. Es curioso lo que ha ocurrido en Castellote: la mayoría de los vecinos se oponen al proyecto, pero el ayuntamiento, gobernado en mayoría por el PAR, lo ha aprobado haciendo caso omiso de la opinión de sus habitantes. Mal asunto.
A veces me pregunto si la tan promocionada y aplaudida Expo 2008, triunfante el pasado 16 de diciembre como candidatura ejemplar es sólo una realidad virtual. A veces pienso que Expo 2008 no va a llegar nunca, o está demasiado lejos, como un sueño lejano o una utopía. Pero la realidad, la cruda realidad, es muy distinta. Y es que, a pesar de los carteles publicitarios, lemas, consignas,...si visitamos el meandro de Ranillas durante estos primeros días de septiembre, a menos de tres años del evento, nos encontramos con el paisaje de siempre: desolación, riberas en mal estado y alguna huerta improductiva. Dicen que esto va a cambiar en pocos días, que las máquinas están a punto de llegar, que el puente del Tercer Milenio no es sólo una maqueta, dicen que,... Pero dicen tantas cosas que al final nos tememos ocurra lo que ha sucedido con otros proyectos: retrasos, prisas e improvisación. ¿O no recordamos lo de la autovía mudéjar, los desdoblamientos, el tercer y cuarto cinturón...?
Hace ya quince años tuve la oportunidad de viajar durante un mes a los Estados Unidos, concretamente al estado de Washington, para perfeccionar mi inglés y me sorprendieron varios aspectos: En primer lugar, la inmensidad de todo; después, el culto desaforado al dinero por encima de todo y, sobre todo, las contradicciones de una sociedad que permite llevar armas a menores de edad y prohíbe las bebidas alcohólicas a jóvenes de 18 años. Pero las mayores paradojas de este país las he ido descubriendo después de esta breve estancia: La chapuza tercermundista del escrutinio de las elecciones presidenciales; la obsesión imperialista con Afganistán, Irak, Irán,... y, últimamente, la ineficacia de solventar una situación trágica como la ocasionada por el huracán Katrina, que ha sumido en el caos a tres estados y el inefable Bush se ha visto incapaz de socorrer puntualmente a esa población sin pan ni agua. ¿Por qué? Hay varias posibles razones: el dinero está invertido en la guerra contra ese enemigo imaginario que ellos mismos han creado; la mayoría de los soldados están en Irak, prolongando sin motivo una situación insostenible,... Y ha pedido ayuda a Europa. Parece mentira, pero el amo del mundo ha reconocido su ineficacia y paradójicamente su tecnología y su poder económico no han sido capaces de luchar contra los elementos naturales. Casi como en el Tercer Mundo.
Aún no ha comenzado la gran salida de vacaciones de finales de julio y los atascos en las principales vías de comunicación son una fatal realidad. Sobre todo en las entradas a Madrid, con motivo del regreso del puente de Santiago. Hoy proponen las autoridades del sector una solución casi inverosímil: utilizar todos los carriles para salida o regreso, según sea viernes o domingo. Me parece simplemente inaceptable. Porque, ¿por dónde van a circular los que se dirigen a Madrid a pasar el fin de semana o los que regresan a su pueblo el domingo por la tarde? Creo que hay otras soluciones más viables, aunque supongan inversiones, porque tal vez esté ahí la madre del cordero. En un diario nacional se proponían ayer vías alternativas para los que regresan de Valencia y de Castellón hacia la capital de España: volver por Teruel-Cuenca- Madrid, o por Teruel-Monreal-Madrid. Quizás sean algunos kilómetros más, pero no tantos. Y puede ser una buena solución cuando la autovía mudéjar esté acabada y cuando inicien la autovía Teruel-Cuenca y, ¿por qué no? una autovía que enlace Monreal con Madrid. Todo depende de la voluntad política de nuestros mandatarios y de la imaginación. Porque, ¿No será mejor esta solución que la de ampliar la autovía A-3 o construir otra autovía paralela a la de Madrid-Valencia?