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Se muestran los artículos pertenecientes al tema PERSONAJES ILUSTRES.

CARLOS BOUSOÑO

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     Acaba de fallecer en Madrid el gran poeta asturiano Carlos Bousoño. Perteneciente a la generación de posguerra junto con José Hierro y Vicente Gaos, destacó además como investigador, docente y crítico literario. A él debemos los estudios sobre nuestro premio Nobel Vicente Aleixandre y el excelente libro Teoría de la expresión poética.

     Durante su dilatada vida obtuvo varios galardones. Sólo le faltó el premio Cervantes. Pero, gracias a sus poemas y a sus ensayos literarios, se ha hecho merecedor de todos los elogios de la crítica y de los lectores. Además, fue profesor de alumnos de la talla de Mario Vargas Llosa, Claudio Rodríguez y Francisco Brines.

    Como homenaje a este poeta, al que siempre he admirado, plasmo aquí un soneto en el que reflexiona con nostalgia del inevitable y universal tópico del paso del tiempo. (Tempus fugit)

                                          DESDE LEJOS

                           Pasa la juventud, pasa la vida,

                           pasa el amor, la muerte también pasa

                           el viento, la amargura que traspasa

                           la patria densa, inmóvil y dormida.

 

                           Dormida en sueño para siempre, olvida.

                           Muertos y vivos en la misma masa

                           duermen común destino y dicha escasa.

                           Patria, profundidad, tierra perdida.

                           

                           Piedra perdida, hundida, vivos, muertos,

                           España entera duerme ya su historia.

                           Los campos tristes y los cielos yertos.

 

                           Sobre el papeel escita está su gloria:

                           querer edificar en los desiertos;

                           aspirar a la luz más ilusoria.

                           

25/10/2015 17:15 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

CIEN AÑOS DE JOTA

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     Hoy es un día grande para los amantes de la jota aragonesa, para los turolenses y para los andorranos. Uno de los mitos de la jota durante el siglo XX, José Iranzo, el Pastor de Andorra, cumple cien años. Un siglo de vida dura, difícil, apasionante. Después de perder a su padre y dos hermanos en la gripe de 1918, con tan solo dos años de edad, a los ocho ya estaba en el monte con un pequeño hatajo de ovejas. Así hasta que fue a la mili, sobrevivió a la guerra y se casó, hace nada más y nada menos 76 años, con Pascuala Balaguer, también centenaria.

    Ha sido una vida dedicada a la jota. Eso sí, sin abandonar sus ovejas y manteniendo una sosegada vida familiar. Ha viajado por muchos países, ha cantado en cientos de escenarios y ha ido perfeccionando su excelente voz a medida que los años le caían encima. Ahora disfruta de los recuerdos, saborea los buenos momentos vividos y descansa en su vivienda de Andorra.

    Tuve la suerte de conocerlo personalmente un 15 de agosto en Jorcas. Cantó la famosa palomica y otras jotas de su repertorio en una iglesia abarrotada, ya que no pudo actuar en la plaza debido a una tormenta. Me sorprendió su carácter afable, su sencillez, su naturalidad. Esa forma de ser sin enfados ni alteraciones que le ha llevado a alcanzar una edad a la que muy pocos llegan en aceptables condiciones.

    En la fotografía lo podemos ver con mi amigo de Aliaga Enrique Suco. Su mujer, Trini Loscos es también una de las mejores joteras de Aliaga y de esta provincia turolense, cantera de joteros y de cantautores. Mi enhorabuena al Pastor y mi agradecimiento a Enrique por compartir esta foto en facebook.



RECORDANDO A LABORDETA

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     "¡Qué queda de ti,... qué queda de ti!" Mientras visito la recién inaugurada Fundación José Antonio Labordeta en la zaragozana calle Mariano Barbasán, van sonando claras y contundentes algunas de las canciones inolvidables del cantautor aragonés. Porque visitar la Fundación es sumergirse en un halo de melancolía, en un mundo de recuerdos y vivencias. Al acercarme a una de las dos salas de este acogedor recinto, la dedicada a la biografía de José Antonio, me doy cuenta de lo efímero de la vida, del rodillo implacable del paso del tiempo y de la huella imborrable que nos ha dejado Labordeta, hace casi cinco años. Porque queda mucho de ti, José Antonio. Esto lo comprobamos al visitar emocionados la sala dedicada a su trayectoria profesional. Nos quedan tus canciones, tus poemas, tus artículos, tus impresiones como viajero, tus participaciones en tertulias radiofónicas, tu labor docente, tus dos legislaturas como diputado nacional.

    Pero como trasfondo de tus más de cuarenta años de cantautor, poeta y creador literario nos queda tu inmensa solidaridad, tu lucha por la libertad, tu compromiso político y social. Y nos queda, sobre todo, tu amor por Aragón, por esa tierra que te vio nacer en la gris Zaragoza de posguerra, por ese Teruel en el que viviste tus mejores años como profesor de Enseñanzas Medias, por esa geografía aragonesa que recorriste de norte a sur, en tiempos del franquismo, en la difícil etapa de la transición y en plena democracia. Y nos queda tu personalidad, con esa espontaneidad tan aragonesa, con ese humor somarda, con esa sabiduría innata, con esa capacidad para escuchar, dialogar y rebatir.

     Conocí a José Antonio en uno de los quinces de agosto que visitó y actuó en el pequeño pueblo turolense de Jorcas. Acudía por amistad con mi llorado primo Luis Vicente, catedrático de Historia como él, y se alojaba en casa de mis tíos. Recuerdo las veladas en las que compartíamos un café. De su boca salían anéctotas curiosísimas y todo lo expresaba con franqueza y cercanía. Desde entonces lo he seguido en toda su trayectoria musical y literaria. Tengo en mi casa de Aliaga todos sus discos de vinilo, desde el austero "Cantar y Callar", hasta el excelente "Cantata para un país". Sus canciones me han hechizado, porque la mayoría rezuman poesía y llegan a lo más hondo de los que nos sentimos aragoneses y aspiramos a un futuro mejor para esta tierra. Por eso la visita de ayer a la Fundación acentuó mi cariño hacia Labordeta y desenterró nostalgias y recuerdos.

EL GENIO DE ARACATACA

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     Hace poco más de un mes nos dejó el escritor y periodista colombiano Gabriel García Márquez en Ciudad de México. El genial novelista, nacido en Aracataca en 1927 fue capaz de crear excelentes historias de ficción, que permanecerán en la memoria para las futuras generaciones. Desde Cien años de soledad hasta Crónica de una muerte anunciada, nos ha dejado novelas, relatos breves, ensayos, memorias y artículos periodísticos.

     Fue junto con Mario Vargas Llosa, Ernesto Sábato y Julio Cortázar uno de los impulsores del boom de la novela hispanoamericana y uno de los renovadores de la narrativa en lengua castellana. En la década de los sesenta llegaron aires nuevos para nuestras obras de ficción que empezaban a cansarse de un excesivo realismo. Y ahí apareció el joven escritor colombiano que con su realismo mágico y con ese Macondo inolvidable llenó de magia las creaciones literarias de la época.

     Una de las novelas que leo y releo con asiduidad es Crónica de una muerte anunciada. Precisamente hoy vamos a comenzar una actividad con los alumnos para acercarnos a esta joya de la ficción. Iremos poco a poco embebiéndonos del clima caribeño, de sus habitantes, de las pasiones, envidias, venganzas y efemérides. Y nos contagiaremos de un lenguaje distinto: más pulcro y más sugerente. A partir de ahí nos acercaremos a otras obras del premio Nobel de 1982. Va a ser un homenaje a este genio de Aracataca que, paradójicamente, y por diversos motivos, acabó sus días fuera de la tierra que le vio nacer.

      Nos queda su prosa, sus ideas sobre la novela, su actitud ante la vida, sus vivencias, sus impresiones, sus personajes, su memoria.

19/05/2014 13:25 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

ANTONIO MACHADO

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     Hace setenta y cinco años fallecía en Colliure, un pueblecito del sur de Francia el gran poeta sevillano Antonio Machado. Como como profesor, como literato, como aprendiz de poeta, quiero recordar a este escritor comprometido, cercano a la pueblo, solitario, reflexivo, solidario y sin demasiadas pretensiones ni protagonismos.

    La trayectoria literaria de Machado camina paralela a su itinerario vital. Una andadura difícil y cercana a la aventura. De Sevilla se traslada a Madrid. Recala durante unos meses en París. Comienza su labor docente en Soria, de la que guarda un recuerdo agridulce. Se traslada a Baeza, regresando a su Andalucía natal. Ejerce su magisterio en Segovia y acaba en la capital de España donde le sorprende el inicio de la guerra civil. Desde allí es evacuado a Valencia, permanece unos meses en Barcelona y cruza la frontera con su madre y miles de republicanos, enfermo y angustiado, para emprender el viaje definitivo pocos días después.

    Se ha escrito mucho de Machado. Ahora tenemos la suerte de recrearnos con la lectura de sus poemas. Pero durante los años de la época franquista estuvo silenciado como tantos otros, entre ellos nuestro paisano Sender. De machado no sólo nos quedan sus poemas y sus obras de teatro. Podemos disfrutar también de sus consejos, sentencias y donaires, en boca de su alter ego Juan de Mairena y de su maestro Abel Martín. Son diálogos profundos, ingeniosos y sugerentes.

     Como homenaje a este gran poeta y pensados, plasmo algunas sentencias de este libro que convendría leyeran de vez en cuando nuestros dirigentes políticos y los multimillonarios que manejan el mundo:

     Decía mi maestro que deseaba morir sin llamar la atención de nadie; que su muerte pasase completamente inadvertida. Un mutis bien hecho - añadía aquel buen farsante - no debe hacerse aplaudir.

    Cuando los hombres acuden a las armas, la retórica ha terminado su misión. Porque ya no se trata de convencer, sino de vencer y abatir al adversario. Sin embargo, no hay guerra sin retórica. Y lo característico de la retórica guerrera consiste en ser ella misma para los dos beligerantes, como si ambos comulgasen con las mismas razones y hubiesen llegado a un previo acuerdo sobre las mismas verdades. De aquí deducía mi maestro la irracionalidad de la guerra por un lado y de la retórica por otro.

     "Fugit irreparabile tempus". He aquí un latín que siempre me ha preocupado hondamente. Pero mucho más este dicho español: "Dar tiempo al tiempo". Meditad sobre lo que esto puede querer decir.

     Sólo en el silencio, que es, como decía mi maestro, el aspecto sonoro de la nada, puede el poeta gozar plenamente del gran regalo que le hizo la divinidad para que fuese cantor, descubridor de un mundo de armonías. Por eso el poeta huye de todo guirigay y aborrece esas máquinas parlantes con que se pretende embargarnos el poco silencio de que aún pudiéramos disponer.

    




22/02/2014 13:17 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

BUÑUEL

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       Tal día como ayer, hace treinta años, el director de cine aragonés Luis Buñuel nos dejó en en México, país donde permaneció gran parte de su vida y al que amó profundamente. Había nacido en la localidad turolense de Calanda, al inicio del siglo XX, pero su niñez y parte de su juventud la pasó en Zaragoza. Eso sí, cuando podía acudía a su pueblo natal, especialmente en Semana Santa. Durante esos días participaba activamente en la rompida de la hora y en el recorrido por las calles tocando los tambores.

       Al releer su biografía, me han sorprendido varios aspectos: su precocidad intelectual, su temprana afición al séptimo arte, sus encuentros y desencuentros con Salvador Dalí, su vida bohemia durante su juventud en Madrid, su amistad y sus visitas a tertulias vanguardistas del café Pombo con Ramón Gómez de la Serna y su carácter rebelde, tenaz e inconformista.

       Ahora le llueven los homenajes, tanto en España como en México, pero durante su vida sufrió la incomprención de los suyos, tuvo que exiliarse a Francia y luego a Estados Unidos y muy pocos supieron valorar películas innovadoras y rupturistas como Un perro andaluz o La Edad de Oro.

       He visto casi todas las películas de Buñuel y muchas de ellas me han resultado difíciles de entender. El surrealismo surca sus primeras producciones y el anticlericalismo y el sexo están presentes en casi todas sus cintas. Por eso en España no fue reconocido en vida y sólo en el país vecino y en México pudo ganarse fama internacional con filmes como Los Olvidados o El discreto encanto de la burguesía, película con la que obtuvo el óscar en 1972.

      Como homenaje a este turolense y aragonés universal, quiero plasmar algún fragmeno de su autobiografía. En Mi último suspiro nos abre su corazón y nos deja retazos de humanidad. La obra está dedicada a Jeanne, su mujer y compañera. Y afirma en el prólogo que aunque no es un hombre de pluma, Jean-Claude Carrière le ayudó a escribir el libro.

     Cuando habla de la MEMORIA afirma: Cuando yo iba al colegio, en Zaragoza, me sabía de memoria la lista de los reyes godos, la superficie y población de cada Estado europeo y un montón de cosas inútiles. En general, en los colegios se mira con desprecio este tipo de ejercicio mecánico de memoria y a quien lo practica suele llamársele despectivamente memorión. Yo, aunque memorión, no sentía sino desprecio para estas exhibiciones baratas. Pero, a medida que van pasando los años, esta memoria, en un tiempo desdeñada, se nos hace más y más preciosa. Insensiblemente, van amontonándose los recuerdos y un día, de pronto, buscamos en vano el nombre de un amigo o de un pariente. Se nos ha olvidado. A veces, nos desespera no dar con una palabra que sabemos, que tenemos en la punta de la lengua y que nos rehúye obstinadamente.

 

 

     Cuando evoca a su pueblo natal afirma: Se puede decir que en el pueblo en que yo nací (un 22 de febrero de 1900) la Edad Media se prolongó hasta la Primera Guerra Mundial. Era una sociedad aislada e inmóvil, en la que las diferencias de clases estaban bien marcadas. El respeto y la subordinación del pueblo trabajador a los grandes señores, a los terratenientes, profundamente arraigados en las antiguas costumbres, parecían inmutables. La vida se desarrollaba, horizontal y monótona, definitivamente ordenada y dirigida por las campanas de la iglesia del Pilar.

      Y respecto a LA MUERTE y EL SEXO dice: En Calanda tuve yo mi primer contacto con la muerte que, junto con una fe profunda y el despertar del instinto sexual, constituyen las fuerzas vivas de mi adolescencia. Un día, mientras paseaba con mi padre por un olivar, la brisa trajo hasta mí un olor dulzón y repugnante. A unos cien metros, un burro muerto, horriblemente hinchado y picoteado, servía de banquete a una docena de buitres y varios perros. El espectáculo me atraía y me repelía a la vez. Las aves, de tan ahítas, apenas podían levantar el vuelo. Los campesinos, convencidos de que la carroña enriquecía la tierra, no enterraban a los animales.

    Muchas de estas vivencias han quedado plasmadas en sus películas en blanco y negro, con imágenes sorprendentes, sonidos de campanas, sonidos de tambores, animales muertos, miseria por doquier, caciquismo, supremacía del clero, instinto sexual y presencia soterrada de la muerte.

31/07/2013 12:26 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

MARÍA MOLINER

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      En un lugar privilegiado de las atestadas estanterías de mi despacho, se encuentran los dos volúmenes del Diccionario de Uso del Español de la filóloga y lexicógrafa aragonesa María Moliner (Paniza, 1900 - Madrid, 1981). Este diccionario intentaba ser mucho más cercano al hablante que el encorsetado y escueto diccionario de la Real Academia. Y esta mujer emprendedora y tenaz logró con creces culminar una empresa que le supuso esfuerzo, sacrificios y sinsabores.

     Todo esto viene a cuento porque el domingo tuve la oportunidad de ver en el Teatro Principal de Zaragoza la representación de la obra El Diccionario, con un texto inédito de Manuel Calzada y con el papel estelar de la gran actriz Vicky Peña. No me imaginaba que el proceso de elaboración de un diccionario sirviera de guión inspirador a una excelente obra de teatro. Gracias a ella volvía a rememorar mis conocimientos sobre María Moliner, evoqué la dedicatoria de la edición de 1984 - "A mi marido y a mis hijos les dedico esta obra terminada en restitución de la atención que por ella les he robado" - y desempolvé de nuevo sus páginas para leerme su didáctica presentación - en la que recuerda el título original: Diccionario Orgánico y de Uso del Español - y comenta sus intenciones, sus innovaciones y sus peculiaridades.

     La obra teatral nos presenta a una mujer que se enfrenta a circunstancias políticas, familiares y sociales adversas, especialmente durante la guerra civil y en la larga y oscura posguerra, para culminar lo que podemos considerar como una proeza. Esta mujer republicana, pionera universitaria en los inicios del siglo XX, nos ha dejado una estela de tenacidad y de ser capaz de superar las dificultades. No sé si esta obra supondrá un inicio de reconocimiento a su labor en la potenciación del léxico de la lengua española. Lo que me quedó claro al final de la representación es que el tiempo acaba poniendo a cada uno en su sitio, y que la lucha, el trabajo y la constancia pueden obrar milagros a pesar de las crisis económicas o de los vaivenes sociales.

UN GRAN COMPOSITOR DEL SIGLO XVIII

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     La edición de hoy de Heraldo de Aragón comenta en una de sus páginas culturales la recuperación en la catedral de Oviedo de la música olvidada del compositor aragonés Joaquín Lázaro. Me ha sorprendido, al leer su breve biografía, que nació en Aliaga (Teruel) en 1746, que fue infante del Pilar, que se ordenó sacerdote en Zaragoza, que estuvo en Oviedo durante cinco años y que murió prematuramente, con apenas 40 años.

     Es una buena noticia para la música sacra aragonesa que María Sanhuesa, profesora de Musicología de la Universidad de Oviedo, ha recuperado obras casi olvidadas del compositor turolense y ha hecho posible que el grupo Forma Antiqva incorpore la obra de Lázaro a su repertorio. Opina María, cuya familia proviene de Tronchón: "Es un compositor muy interesante. Su música es muy dramática y contrastada; muy teatral: expresa el texto y está llena de contrastes".

     No sé cuántos aragoneses, turolenses y aliaguinos habrán oído hablar de Joaquín Lázaro. Para todos ellos, esta semblanza de la Enciclopedia Aragonesa como recordatorio y como homenaje a este vecino de Aliaga:

(Aliaga, T., 1746 - Mondoñedo, Lugo, 3-IX-1786). Compositor de música sacra aragonés. No sabemos dónde ni de quién recibió su formación musical. Sin duda fue «infante» o niño de coro en alguna catedral, colegiata o iglesia aragonesa. Quizá estudiara incluso en la misma Seo de Zaragoza o en la basílica del Pilar. Lo cierto es que fue nombrado por oposición maestro de capilla de este último templo el 4-V-1771, sustituyendo a Cayetano Echevarría. Tenía entonces veinticinco años de edad y debía de ser a la sazón un músico muy bien formado y del todo cumplido.

Ordenado sacerdote a finales de 1772, recibió el título de racionero el 27 de enero del año siguiente. Pero ya se encontraba bastante quebrantado de salud y tuvo que salir de la capital para «tomar ayres». Cayó de nuevo enfermo en 1774 y 1776. Es evidente que el magisterio del Pilar, con la dirección e instrucción de los «infantes», las importantes funciones litúrgicas y las grandes solemnidades de la prestigiosa basílica, se le hizo cada día más difícil de llevar, por su poca salud. Decidió renunciar «por la tranquilidad de su ánimo y menos trabajo que tendría en el nuevo destino», aunque declaró sentir mucho ausentarse del Pilar, donde le sustituyó Manuel Álvarez. Aceptó entonces el magisterio de la catedral de Mondoñedo, que le fue concedido «sin pretensión suya» a finales de 1777. Después en marzo de 1780, opositó al magisterio de la catedral de Ávila, pero luego se enteró de la vacante de Oviedo, a raíz de la muerte de Pedro Furió, y, retirándose de la oposición abulense, se presentó a la de la capital de Asturias, que ganó en octubre. Más tarde, durante el verano de 1786, volvió a Mondoñedo para pasar una temporada de vacaciones y restablecer su quebrantada salud. Su estado empeoró sin embargo y el desdichado músico falleció, todavía bastante joven (a los cuarenta años de edad), siendo sepultado en la misma catedral mindoniense.

Compositor inspirado y fecundo, nos ha dejado muchas obras religiosas muy notables y a veces de gran extensión. Puede ser considerado como uno de los más eminentes maestros españoles de la segunda mitad del s. xviii. Casi toda su producción se conserva en el archivo musical de la catedral de Oviedo, ya que él mismo, por su testamento, había legado sus obras al cabildo ovetense. Otras composiciones suyas se encuentran en la catedral de Mondoñedo y en la de Jaca. Por fin, un salmo suyo figura también en el Archivo musical del monasterio de Montserrat. Añadamos que una colección de Divertimenti Musicaly del presbítero parmesano Girolamo Sertori, de 1758, contiene la Tersa (sic) Obertura con Violine, Viola, Corni, Oboesi E Basso Del Sigr. Joaquino L., quien debe de ser nuestro artista aragonés, el cual contaba sólo doce años de edad en 1758. Hubiera manifestado entonces una extraordinaria precocidad, lo que podría explicar su enorme producción ulterior.

29/05/2012 18:50 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

UN TROVADOR DEL SIGLO XX

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     Quizás una de las facetas menos conocidas de José Antonio Labordeta sea la de poeta. Eclipsado, tal vez, por su hermano Miguel y solapada su poesía por su relevancia como cantautor, viajero y político, sus excelentes poemas no han llegado a los lectores como sería deseable. Por eso, en el primer aniversario de su fallecimiento, rescato uno de mis poemas preferidos. Como docente, siempre me han llegado muy adentro estos versos que corresponden al libro "Método de lectura":

                                Mientras vosotros estáis con los grafismos

                                contándome la historia de los tiempos

                                escribo en el silencio de las aulas

                                palabras nostálgicas, recuerdos.

 

                                Mientras vosotros habláis de socialismos,

                                de movimiento obrero, de Bismark el guerrero,

                                contemplo los objetos perdidos en el cielo

                                y escribo versos, tiernos versos de amor y regocijo.

 

                                Mientras crecéis para hombres y mujeres

                                y del ojo infantil os cuelga tanta vida,

                                asumo nostálgico este tiempo

                                que apenas si me queda entre mis dedos.

 

                                Mientras vosotros vais,

                                yo vengo.

                                Doloroso es cruzarse en el camino.

19/09/2011 12:05 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

JOAQUÍN COSTA, EL GRAN DESCONOCIDO

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     Tengo entre mis manos la edición facsímil de la breve biografía de Joaquín Costa (Monzón, 1846 - Graus, 1911), escrita en 1918 por Pedro Martínez Baselga y recuperada par los lectores por la Institución "Fernando el Católico", con un jugoso prólogo del erudito Eloy Fernández Clemente.

     Precisamente hoy, 8 de febrero, se cumplen cien años del fallecimiento en Graus de este insigne aragonés, que está enterrado en el panteón de personas ilustres del cementerio zaragozano de Torrero. El título de este pequeño libro, ¿Quién fue Costa", surgió de la pregunta que un niño le hizo a Baselga al contemplar la estatua del economista, político y pensador en su panteón del cementerio. Esta misma pregunta me han planteado la mayoría de mis alumnos de secundaria cuando les he hablado un poco del "león de Graus". La mayoría ignoraban a este aragonés que, junto con Gracián, Goya, Buñuel, Sender e incluso Labordeta, podrían figurar entre los máximos representantes aragoneses tanto a nivel nacional como internacional.

     Lo que ocurre con Joaquín Costa es que no se leen sus obras, reservadas sólo para reducidos ámbitos universitarios. Por eso los jóvenes - y seguramente también los adultos - sólo recuerdan a Costa asociándolo a una calle céntrica o a un colegio o instituto de educación. Esa es la triste realidad, a fecha de hoy. No sé si los actos que comienzan hoy en Graus y que continuarán durante unos meses por Aragón y por alguna ciudad española contribuirán a que Costa deje de ser un desconocido. ¿Nos imaginamos a Goya sin contemplar sus cuadros? ¿O a Gracián sin leer El Criticón? ¿O a Buñuel sin ver sus películas? Pues eso está ocurriendo con la obra de Costa: casi no se edita, no se lee y está poco accesible en las blibliotecas públicas.

    Quiero plasmar unas líneas de la obra de Martínez Baselga como homenaje personal a este aragonés que, a pesar de todo, sigue perviviendo en el tiempo:

     "Costa no era un matón, ni un hombre de mal humor, ni siquiera un taciturno. Era un alma dolorida, porque su vida fue un calvario; tenía un corazón muy grande, sufriendo por todos sin dar importancia a sus propias penas; pero en sus conversaciones con sus íntimos, era chistoso y socarrón...Era muy amigo de los niños, para quienes siempre llevaba caramelos; gran defensor de las mujeres y, sobre todo, de las madres, y entre éstas de las que perdieron sus hijos en Cuba y Filipinas; defensor de pobres y de ricos, si éstos eran justos, y el hombre más afectivo y llorón que he conocido en mi vida".

. FOTOGRAFÍA: Monumento a Joaquín Costa en Zaragoza

UNA PLAZA PARA MARIANO DE CAVIA

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     Han tenido que transcurrir más de ciento cincuenta años de su nacimiento para que el Ayuntamiento de Zaragoza decidiera dar el nombre de Mariano de Cavia a una de las plazas más recoletas del casco histórico de la ciudad. El insigne periodista aragonés - uno de los más destacados intelectuales de finales del siglo XIX y de principios del XX - tiene ya una plaza en la capital de España y también tuvo dedicada una calle en una de las zonas céntricas de la capital aragonesa. Una calle que compartía con el músico y compositor salmantino Tomás Bretón. Don Mariano desapareció durante unos años del callejero zaragozano hasta que ha vuelto a reaparecer en un lugar cercano a su casa natal en la calle Manifestación, como muestra la placa conmemorativa de la fotografía adjunta.

    Mucho se podría escribir de Mariano de Cavia, que se codeó con literatos como Blasco Ibáñez o Miguel de Unamuno, que colaboró en periódicos de la talla de El Imparcial o El Sol, que destacó por su fina ironía, su sabia crítica y su pintoresquismo. Junto con Eusebio Blasco y Luis Royo Villanova, forma el trío de los grandes literatos y periodistas aragoneses de la época de la Restauración y de los primeros años del reinado de Alfonso XIII. Escribió mucho por y para Aragón: Zaragocica, La misa del ateo en El Pilar o Como el de casa, ninguno, son algunos de los artículos que muestran la preocupación por su tierra. Una preocupación que se extendió a la defensa del patrimonio aragonés ya que mostró una decidida postura contra el desmantelamiento del Patio de la Infanta, el derribo de la Torre Nueva o el deterioro progresivo el monasterio de San Juan de la Peña.

    Es una buena noticia se vuelva a dedicar un espacio público de Zaragoza a este intelectual aragonés. Ojalá sea un primer paso para reeditar parte de su obra. Sus artículos, que alguno ha comparado con los del romántico Mariano José de Larra, merecen algo más que el olvidado reposo en una hemeroteca.

 

03/12/2010 17:34 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

LABORDETA Y JORCAS

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     Jorcas es un pequeño pueblo de la provincia de Teruel, situado en plena sierrra turolense y acurrucado en un recodo del camino, a poco más de medio kilómetro de una carretera infame, tercermundista, la que une Camarillas con Allepuz.

     Tengo un aprecio especial a este pueblo, que se queda casi vacío en invierno, pero que en el mes de agosto se llena de hijos y nietos de aquellos que emigraron durante los años sesenta a tierras valencianas. Jorcas revive por un mes su pasado con escuela, con tienda y con un excelente horno de pan.

     José Antonio Labordeta visitó por primera vez Jorcas en 1975. Y, gracias a su amistad con mi primo, Luis Vicente Ariño, siguió acudiendo todos los quinces de agosto a este pequeño núcleo rural para actuar de modo desinteresado ante cientos de vecinos de todas las comarcas e incluso de la capital turolense.

    Me he alegrado esta mañana al encontrar en el Diario de Teruel digital una fotografía en blanco y negro de su primer recital en 1975. Plasmo, además, la pequeña noticia del diario turolense. Casi no falté a ninguna cita con Labordeta. La última vez que actuó en la plaza, ya asfaltada, lo escuché emocionado con mi hijo recién nacido en brazos. Y ya han pasado quince años.

Fidelidad a Jorcas

“Yo no estoy hablando de dinero, hablo de ir a cantar a Jorcas”. Con esa frase cerró José Antonio Labordeta el trato para acudir a la localidad turolense en 1975, donde ofreció un total de 20 conciertos en otros tantos años y todos ellos sin cobrar ni un duro. Le movía una buena causa –los vecinos querían movilizarse para lograr que les llevaran el agua corriente a las casas– y tras un primer año en el que acudió acompañado de su guitarra y de su amigo Luis Granell, llegaron otros muchos gracias a la amistad que surgió con los jorquinos, especialmente con Luis Vicente Ariño, con quien tenía muchos intereses comunes.

LABORDETA Y TERUEL

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     A mediados de la década de los sesenta del siglo pasado, llega a Teruel con la plaza de profesor de instituto bajo el brazo. Allí comienza una nueva etapa en su vida. Allí dinamiza culturalmente el Colegio Menor San Pablo y el Instituto Ibáñez Martín. Allí comienza a componer sus primeras canciones. El paisaje agreste de Teruel, con sus sierras solitarias, sus masadas pintorestas y sus inviernos inclementes, inspira a un Labordeta joven, inquieto y dinámico.

    En el Diario de Teruel digital de hoy aparece un artículo que recuerda la relación entre Teruel y el cantautor recientemente fallecido. Los inserto a continuación, porque creo que vale la pena leerlos y conocerlos. En esta misma edición aparecen do vídeos: uno del propio José Antonio, que recuerda su llegada y sus primeros años en la capital; otro del homenaje de los turolenses el pasado día 23 en la Escalinata del Óvalo, esa escalinata que subió Labordeta cuando llegó en el ya lejano 1964 a una ciudad de provincias que marcaría su futuro.

Teruel forjó a José Antonio Labordeta en un aragonesismo ligado a la tierra y a sus gentes, y Labordeta dejó una impronta en la provincia que todavía hoy se respira por sus pueblos. La etapa que pasó en Teruel capital en el Instituto Ibáñez Martín y en el Colegio San Pablo fue el germen del grito de libertad en que se convirtió su vida a partir de ese momento.

En Teruel nació el Labordeta cantante y el Labordeta escritor, y junto con otros intelectuales como Sanchís Sinisterra y Eloy Fernández Clemente convirtieron a la capital turolense en un reducto de libertad, en la segunda mitad de la década de los 60, en el que era posible hacer una cultura progresista impensable en cualquier otro lugar de España.

Inspirador de la denominada Generación Paulina, a cuyos alumnos inculcó  la dignidad y la coherencia como principios básicos del ser humano, fue junto con Eloy Fernández Clemente quien sembró en la provincia el germen de la revista ‘Andalán’.

Labordeta se fue de Teruel en 1970 pero nunca la abandonó, porque siempre siguió ligado a la provincia a través del amor hacia un territorio que defendió en cuantos foros tuvo la oportunidad de hacerlo, ya fuese sobre un escenario, en sus discos y libros, o en la tribuna del Congreso de los Diputados.

El pasado 23 de septiembre, la Escalinata del Óvalo acogió un sincero homenaje de cientos de turolenses que se reunieron para decirle al ‘abuelo’ lo mucho que lo apreciaban, pero también para cantarle que su espíritu de libertad sigue vivo a través de quienes siguen sus huellas.

25/09/2010 18:01 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

MI ADIÓS A JOSÉ ANTONIO LABORDETA (II)

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     Todos los medios de comunicación - tanto nacionales como, sobre todo, aragoneses - se han hecho eco durante estos días del fallecimiento y del adiós multitudinario a José Antonio Labordeta, "La voz de Aragón". Uno de los artículos que me han llegado más hondo ha sido la columna de la escritora y periodista Cristina Grande en Heraldo de Aragón. La palabra huérfanos ha inspirado el siguiente poema que quiere ser mi modesto homenaje a este aragonés universal.

                                         Nos has dejado huérfanos,

                                         huérfanos de tu voz,

                                         de tu noble presencia,

                                         de tu verdad de acero.

                                         Nos has dejado huérfanos.

                                         Pero el eco profundo

                                         de tu voz sin fronteras

                                         surca las solitarias sierras

                                         turolenses y recorre sin tregua

                                         los ocultos rincones

                                         de este tu Pirineo.

                                         Nos has dejado huérfanos.

                                         Pero nos queda aún

                                         esa esperanza utópica

                                         en un nuevo futuro,

                                         siempre la libertad como bandera

                                         y el azul indomable

                                         de todos los caminos,

                                         testigos silenciosos

                                         de tu huella de luz, canto y palabra.

                                        

UN MAESTRO DEL ENSAYO

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      Ayer falleció en su domicilio de Madrid el escritor granadino Fancisco Ayala después de una dilatada vida. Se nos ha ido un gran novelista y un gran pensador. Pero se nos ha ido, sobre todo, un gran ensayista.  Aunque se han divulgado más sus relatos, especialmente Muertes de perro (1958), El fondo del vaso (1962) o El jardín de las delicias, su obra ensayística es más abundante y, paradójicamente, menos conocida.

     Ayala tuvo como maestro a José Ortega y Gasset y colaboró muy pronto en la Revista de Occidente. Sus ideas fueron siempre liberales y avanzadas para la época en que le tocó vivir. En 1945 escribió el Ensayo sobre la libertad. Le preocupó también la tarea del escritor y su compromiso con la sociedad. Esto lo reflejó en la obra El escritor en la sociedad de masas (1956). Y también opinó con acierto sobre el mundo de la enseñanza y de la educación. Esta inquietud la plasmó en el ensayo La crisis actual de la enseñanza (1958). Pero donde más se prodigó Ayala como ensayista fue en el ámbito literario. Son muchos los ensayos del escritor granadino sobre nuestros literatos ilustres. Podemos destacar, entre otros,  Reflexiones sobre la estructura narrativa (1970), Cervantes y Quevedo (1974) o Galdós y Quevedo (1978).

     No sé qué ensayos de Ayala podrán encontrarse en las librerías. Tal vez en alguna biblioteca se puedan hallar algunos. Mi intención, de todos modos, es leer durante los próximos días Recuerdos y olvidos (2006). Espero encontrar en este libro las experiencias, vivencias e interpretaciones de un intelectual, desde la atalaya privilegiada de sus cien años y con la trayectoria dilatada que abarca casi todo el siglo XX. Creo que será el mejor homenaje a este gran narrador y ensayista.

04/11/2009 18:58 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

HOMENAJE A VICENTE BLASCO IBÁÑEZ

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     Aguilar del Alfambra es un pintoresco pueblo turolense, situado en plena sierra, en la comarca de la capital. El pueblo, afectado por la emigración de los años sesenta, al igual que todos los de su entorno, intenta recuperarse en verano y, para ello, programa numerosas actividades lúdicas y culturales. Una de estas iniciativas ha consistido en organizar una exposición dedicada al escritor valenciano Vicente Blasco Ibáñez. Muchos se preguntarán el porqué. La razón es muy sencilla: el escritor naturalista (1867-1928) era oriundo de Aguilar del Alfambra. Su padre, Gaspar Blasco, nació en esta localidad y emigró con su familia a la capital del Turia, abriendo una tienda en la calle de la Jabonería Nueva. La fortuna les sonrió y ello permitió que su hijo Vicente llegara a ser abogado.
     Esta exposición dedicada a Blasco Ibáñez ha sido organizada por la Plataforma Aguilar Natural y por el Ayuntamiento de Aguilar del Alfambra. Han colaborado también la Asociación Amigos de Vicente Blasco Ibáñez y la Biblioteca Tomás Navarro Tomás. El lunes por la tarde tuve la oportunidad de visitar la muestra y recordé lo que ya conocía de la vida del escritor y conocí otros aspectos de una vida breve pero intensa. Evoqué entre otros detalles un episodio de su novela "Arroz y Tartana". El autor nos muestra cómo los hijos de las familias numerosas de Aragón encontraban su acomodo en Valencia, primero perdidos entre el gentío que llenaba la plaza del Mercado y, más tarde, trabajando como aprendices en alguna de las tiendas que llenaban los aledaños. En su novela, Blasco Ibáñez no hacía sino rememorar la propia historia de su familia. Era la de su padre, Gaspar Blasco, que fue uno de esos muchachos que aprendieron el oficio de comerciante iniciándose como aprendiz en una tienda de la plaza del Mercado.
     Completamos la visita a Aguilar con una breve estancia en la plaza dedicada al escritor, unas fotografías de la casa donde nació su padre y un paseo por este lugar acogedor, familiar y recoleto.

19/08/2009 18:59 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

LABORDETA PRESENTA SUS MEMORIAS

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     Apenas pude acceder ayer tarde a la sala Ámbito Cultural del Corte Inglés de Zaragoza, abarrotada de público. A las siete y media en punto, entró José Antonio Labordeta en el recinto, acompañado de sus familiares y amigos. Lo vi mucho más animado que hace tres meses en el teatro Principal. Lo vi con mucho mejor aspecto y con su inimitable sonrisa. Me alegró volver a ver al "abuelo" acompañado de los suyos y apoyado por los incondicionales.

     El motivo del acto era la presentación en su tierra - después de haberlo hecho ya en Madrid y en Barcelona - de su último libro Memorias de un beduino en el Congreso. En esta obra, que voy a leer con mucho interés durante los próximos días, Labordeta evoca sus ocho años de diputado en la cámara baja e incide en los momentos más importantes. Habla también de los políticos más relevantes con lo que se codeó e  intenta dejar bien a la mayoría. Labordeta no puede dejar de recordar el día aciago del inicio de la guerra de Irak con participación española, su entrevista con el Rey y su despedida como parlamentario. Es un rosario de vivencias, un viaje personal y un rememoración para la historia.

     El cantautor aragonés estaba flanqueado por los escritores Miguel Mena y José Luis Melero. Ambos glosaron con brevedad la figura de José Antonio e hicieron hincapié en la sinceridad y riqueza de sus memorias. El acto fue breve, intenso, emotivo, testimonial. A Labordeta se le sigue queriendo y valorando en su tierra. Y José Antonio sigue encontrando motivos para continuar escribiendo y componiendo, mientras la salud se lo permita. Ayer no pude saludarle personalmente ni llevarme un ejemplar con su firma. Esperaré a otra ocasión para hablar con él. Tal vez en la próxima Feria del Libro. Hoy le sigo recordando porque cumple setenta y cuatro años. Y continúa en la brecha con ilusión y esperanza.

10/03/2009 19:16 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

HOMENAJE A LABORDETA III

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      Del acto-homenaje a José Antonio Labordeta del pasado día 26 me ha quedado una sensación agridulce. Comprobé con satisfacción cómo, por una vez, se reconocía públicamente la labor de este aragonés por su tierra. Pero, al mismo tiempo, advertí que se acercaba el final de un ciclo, que el abuelo comenzaba a ser abuelo de verdad, que el tiempo pasa para todos y deja su huella, que la vida está hecha de altibajos y de emociones contenidas.

     Eché de menos a ese José Antonio enérgico, cantando Aragón con su guitarra o acompañando con la percusión la irrepetible Albada. Eché de menos su canción dedicada a La vieja o la inolvidable Rosa, rosae. No pude escuchar de su propia voz algunos de sus profundos y rotundos poemas. Por eso me marché con ese agrio sabor de boca.

     Una de las canciones que retumbó en el Principal esa noche fue Somos. Luis Alegre, primero, y Carbonell y Eduardo Paz, después, me llenaron de emoción con estas palabras, que quedarán grabadas en mi memoria para siempres. Las escribo para los que no conozcan la canción, que es un verdadero poema y una muestra explícita de nuestras señas de identidad como aragoneses:

 

Somos
como esos viejos árboles
batidos por el viento
que azotan desde el mar.
Hemos
perdido compañeros,
paisajes y esperanzas
en nuestro caminar.
Vamos
hundiendo en las palabras
las huellas de los labios
para poder besar
Tiempos,
futuros y anhelados,
de manos contra manos
izando la igualdad.

Somos
como la humilde adoba
que cubre contra el tiempo
la sombra del hogar.
Hemos
perdido nuestra historia,
canciones y caminos
en duro batallar.
Vamos
a echar nuevas raíces
por campos y veredas
para poder andar
Tiempos
que traigan en su entraña
esa gran utopía
que es la fraternidad.

Somos
igual que nuestra tierra
suaves como la arcilla
duros del roquedal.
Hemos
atravesado el tiempo
dejando en los secanos
nuestra lucha total.
Vamos
a hacer con el futuro
un canto a la esperanza
y poder encontrar
Tiempos
cubiertos con las manos
los rostros y los labios
que sueñan libertad.

Somos
como esos viejos árboles.

HOMENAJE A LABORDETA II

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     Son muchos los ecos de la noche del miércoles en el Teatro Principal de Zaragoza. Son muchos los retazos de dos horas intensas y emotivas. Hoy quiero plasmar, como un modesto homenaje más,  un pequeño comentario sobre la canción que interpretó Rosana, Banderas Rotas, que en el 2001 dio título a un libro autobiográfico del cantautor aragonés.

’Una de las canciones que más amo, que más me gusta, y que cuando la canto sé que hay muchos oyentes uniéndose a mi propio desconcierto se titula como he decidido que lo haga este libro y dice:
 
  He puesto sobre mi mesa todas las banderas rotas
  Las que nos rompió la vida
  la lluvia y la ventolera
  de nuestra dura derrota.’
 
  Lúcido, escéptico, socarrón, melancólico y un tanto ácrata, José Antonio Labordeta ha estado siempre en la lucha política, que ha convertido en su reivindicación personal y coherente por la vida.
 
  Profesor de instituto, poeta, novelista, cantautor comprometido con la democracia y Aragón, sigue echándole arresto a la vida, cantando en los rincones diminutos del país, defendiendo como si fuese un niño las ideas que le vienen de largo y que sigue creyendo compatibles con el vino merlot y la gallina trufada de Graus.
 
  “Banderas rotas” son las memorias o, mejor, “cuasimemorias” como prefiere el autor, de un ser humano, nacidas a veces en el corazón y otras en el cerebro. El currículo estrambótico de una generación idealista que vivió el salvaje conflicto de la guerra civil y la interminable posguerra, y se ocupó de menesteres “inútiles” como derrocar una dictadura y llevar a cabo el largo peregrinar de la democracia.
 
  Un viaje ligero de equipaje, con su mochila a cuestas, con sólo lo imprescindible: lo que queda del pasado, el valor del presente y la utopía del futuro.

28/11/2008 17:07 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

EMOTIVO HOMENAJE A LABORDETA I

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     Ayer, en un Teatro Principal abarrotado, el cantautor, profesor y poeta José Antonio Labordeta recibió un cálido homenaje con motivo de la publicación del libro José Antonio Labordeta: creación, compromiso y memoria, coeditado por Rolde de Estudios Aragoneses y la Sociedad General de Autores y Editores.

     Compañeros, amigos, cantautores, alumnos y admiradores de José Antonio llenaron de emoción dos horas de cariño y gratitud hacia una de las personas que mejor ha representado a Aragón en las últimas décadas.

     Mientras escuchaba algunas de las canciones del abuelo - La Albada, Somos, Canto a la libertad - , recordaba sus conciertos en los primeros años de la transición: en Barcelona, en Zaragoza y, sobre todo, en Jorcas. Labordeta visitaba este pequeño pueblo turolense todos los años para las fiestas de la Virgen de Agosto. A la plaza acudían personas de toda la comarca, de Teruel y de Valencia. José Antonio nos hacía vibrar cada año con sus melodías y desgranaba sus letras con su peculiar ironía y socarronería. Para mí, Labordeta siempre será un mito. Más tarde lo descubrí como poeta y como narrador. Admiro la profundidad de sus poemas y el aliento existencial de sus obras.

     Del acto de ayer noche, me quedo con unas palabras del propio cantautor que confesó emocionado que Aragón y Zaragoza están recobrando el pulso cultural y que hay que animar a las generaciones jóvenes a romper la barrera del provincianismo y a avanzar por el camino de la creación en libertad.

     * Fotografía de Labordeta en sus primeros años de profesor. (Del blog de INDE)

    

27/11/2008 08:33 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

TRAS LAS HUELLAS DE MACHADO

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El pasado sábado tuve la oportunidad de visitar la Casa-Museo del poeta Antonio Machado en Segovia. Me cautivó ese pequeño rincón, apartado del bullicio de la ciudad castellana. En una modesta pensión permaneció el profesor sevillano desde 1919 hasta 1932. Su estancia fue más dilatada que en Soria, aunque las vivencias del poeta durante estos años no hayan sido tan intensas, o sean menos conocidas que las de tierras sorianas.

Gracias al esfuerzo de un grupo de artistas y hombres de letras, los admiradores de Machado pueden contemplar la habitación que ocupó el poeta y visitar lo que se puede considerar como un pequeño museo. Una copia del busto que Emiliano Barral esculpió en 1920 y un panel de cerámica, obra de Julián López Parras, dan la bienvenida al viajero. La visita a esta casa nos acerca emocionalmente a una época ya lejana con sus peculiares formas de vida y con sus inquietudes intelectuales y culturales. Destaca, sobre todo, la actividad de Antonio Machado como cofundador de la Universidad Popular Segoviana. Eso sí, uno echa de menos algún recuerdo más de sus amores con Guiomar, el amor secreto del poeta.

Me da la impresión de que muy pocas personas conocen este lugar. Quizás algunos ni siquiera sepan que Machado permaneció en Segovia durante casi trece años. Gracias a la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce muchos estudiantes pueden acercarse a Segovia y visitar esta Casa-Museo, además del Acueducto o el Alcázar. Para los más interesados en conocer esta etapa del escritor andaluz, les recomendaría el libro de Pilar de Valderrama, Sí, soy Guiomar, memorias de mi vida. (Barcelona, Plaza Janés, 1981)

(Fotografía: Casa donde vivió Machado en la calle de los Desamparados de Segovia - años 40-)

OCTAVIO PAZ, MAESTRO DEL ENSAYO

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     Tal día como hoy, hace diez años, falleció Octavio Paz (Mexico, 1914), uno de los grandes intelectuales del siglo XX. Paz cultivó la poesía y el ensayo, pero fue en este último género donde brilló con luz propia, en la misma senda de Borges o de Alfonso Reyes. Obras como El laberinto de la soledad, El arco y la lira, Postdata o Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe, encumbran al Nobel mejicano (premio que obtuvo en 1990) a los lugares preferentes de los ensayistas contemporáneos.

     No sé por qué, últimamente prefiero la lectura de un ensayo a la de una novela. Eso sí, intento compaginar ambos géneros, sin dejar de lado la poesía y el teatro. Pero el ensayo me resulta más profundo, más crítico, más comprometido, más creativo, más personal. Eso es lo que les intento inculcar a mis alumnos de bachillerato cuando comentamos algún texto ensayístico, casi siempre breve o acotado.

      En un estudio sobre Octavio Paz de Patricio Eufraccio Solano, profesor de la Universidad Autónoma de México, afirma lo siguiente del ensayo:    

El ensayo es para mí la más completa de las manifestaciones literarias, puesto que permite la conjunción en su discurso de la sensibilidad de la poesía y la reflexión crítica de la razón. Hay en él un culto, acaso un reencuentro o reconciliación, con lo Sapiens del Hommo Spiritualis que somos. Escribir y leer un ensayo es entrar y posesionarse de la mente sensible, crítica y comprometida que forma el ser humano del escritor y, al mismo tiempo, es permitir la entrada y posesión de nuestro ser por el ensayista.

Como en ningún otro de los géneros literarios, el ensayo es fusión entre los seres que se encuentran a través del discurso. Jamás será igual la vida después de encontrarse con los ensayos de Borges o de Alfonso Reyes, de Germán Arciniegas o del propio Octavio Paz. La vida cambia para siempre después de leer un texto ensayístico de alguno de estos seres. Sé que los poetas dicen que algo así sucede con la poesía y quizá es cierto que el alma se libera entre los versos, pero en el ensayo sucede algo más que una liberación momentánea, se produce una necesidad de libertad permanente, una perenne búsqueda de la esencia del ser; una sed inagotable por el deleite que producen el comprender y el interpretar: por el saber. El sentido del ser encuentra en el ensayo la posibilidad de comprensión y a él se sujeta.

Tiene el ensayo otra virtud: no pretende ser verdad colectiva; le basta con ser verdad individualizada. Después de todo, en el mundo no hay más que individuos.

Los ensayos de Octavio Paz son una de las verdades individuales de este mundo. Reconocerse en ellas nos permite saber que los individuos de distintas latitudes y épocas han sido y son constantes en su búsqueda del ser. Que han estado aquí y, espero, continuarán estando, con la irrenunciable tarea de comprendernos.

 

 

19/04/2008 13:10 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

UN ACADÉMICO ENTUSIASTA DE LA LENGUA

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     Hoy ha visitado el Instituto Ramón y Cajal de Zaragoza el lingüista salmantino José Antonio Pascual Rodríguez. Este ilustre académico compagina sus clases en una universidad madrileña con una encomiable labor investigadora en pro de una lengua más rica y más universal. Con un excelente equipo de colaboradores está preparando el Diccionario Histórico del Español, una obra que exige constancia, perseverancia y amor a la palabra. Porque José Antonio es un amante de las cosas bien hechas y un entusiasta de la lengua.

     Ante un receptivo grupo de cien alumnos de bachillerato, el académico salmantino ha intentado contagiar a los asistentes de ese deseo de mejorar las cosas, de la inquietud por hablar bien, de una valoración de la ortografía como compromiso colectivo, de un esmero por usar correctamente la lengua hablada y escrita. Desde su experiencia como docente y como persona de cultura renacentista, ha hecho referencia a la cada vez más frecuente queja programática, esa actitud casi contagiosa que consiste en estar enfadado con todo y contra todo. Por eso José Antonio ha transmitido a los jóvenes, serenidad, visión de futuro y optimismo vital. Lástima que el tiempo haya impedido seguir disfrutando de la sabiduría expresiva de este lexicólogo, que dedica muchos de sus afanes a la Real Academia Española.

     Hoy hemos conocido de primera mano la labor de un académico gracias al programa Invitación a la Lectura, que va ya por su vigésimo segunda edición en Aragón. Este año se han incorporado al mismo seis académicos de distintas disciplinas. El abanico cultural sigue abierto y parece que continúa dando sus frutos. Numerosos alumnos de secundaria y bachillerato disfrutan año tras año leyendo novela, poesía, o teatro. Eso sí, la presencia de los autores es un estímulo para despertar en ellos este hábito cultural e incluso animarles a iniciarse en la labor creativa. El reto está ahí y algunos ya lo han conseguido.

10/12/2007 22:27 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

FRANCISCO CANDEL, EL ESCRITOR DEL PROLETARIADO

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     En este mes de noviembre, caduco, otoñal y crepuscular se nos ha ido un hombre de letras comprometido con Cataluña, su tierra de adopción - emigró desde Casas Altas, en el Rincón de Ademuz, a los dos años - y compometido con las personas de su entorno. Paco, o Francesc, ha sido considerado como el cronista de la inimigración en Cataluña. Desde su primera novela Donde la ciudad pierde su nombre, hasta las últimas páginas de sus memorias, este escritor autodidacta nos ha dejado una huella cultural y un rico poso social a todos los que hemos seguido su trayectoria y hemos leído sus artículos. Ha plasmado su lucha por la vida barojiana en novelas como Hay una juventud que aguarda y ha seguido la estela de Plá en sus relatos de viajes, preñados de humanidad.

    Como homenaje a este escritor, quizás poco conocido fuera de Cataluña, plasmo el artículo "El escritor del proletariado", publicado en "El País" el 11 de septiembre de 2005, con motivo de su ochenta cumpleaños:

     A los 80 años, es autor de referencia en la novela social. Se considera catalán y valenciano. Contrario a lo patriotero y a la guerra. Sigue viviendo en la Zona Franca de Barcelona, como un personaje más de los que retrató en sus libros sobre el paisaje de la inmigración en la posguerra.     Si tú llegas al barrio de Candel, Francisco Candel, en la Zona Franca de Barcelona, y lo haces con tiempo suficiente como para entrar en un bar a pedir agua o café o cerveza o vino y le preguntas al camarero si por casualidad ha oído hablar de Candel, de Francisco Candel, probablemente te responderá como le respondía a Candel cualquiera de los personas de sus libros más célebres, empezando por aquel que le dio más fama y controversia, Donde la ciudad cambia su nombre (1957), una fabulación basada en la realidad con la que Barcelona estrenó la exposición pública de sus peores arrabales. Te responderá el camarero: “¿El Candel? Por ahí anda ése, por ahí debe de andar”. Candel se adelantó a los antropólogos modernos, y enseñó las vergüenzas de la ciudad con el propio lenguaje de sus protagonistas; no inventó nada, se limitó a reflejar todo tal como lo vio, utilizando, además, un lenguaje inédito entonces, o acaso vivo tan sólo en algunos de los libros de Tomás Salvador o de Camilo José Cela… 

    Muchos años más tarde, Manuel Vázquez Montalbán recordó así aquel libro: Era “el retrato del salvaje crecimiento urbano para absorber las riadas de la inmigración interior. Aún pueden verse hoy los escenarios de aquella derrota social y arquitectónica en la Barcelona fea del extrarradio o en lo que queda de la Barceloneta o del ya casi deconstruido Barrio Chino”… La crudeza de aquella historia hizo que Candel fuera famoso más allá de los barrios, pero sobre todo en los barrios cuya vida desentrañaba. Y los habitantes cuyas vidas describía se pusieron tan furiosos, porque ahí aparecían con sus nombres y con sus apodos, que Candel tuvo que irse buscando refugios e incluso nuevas historias con las que aclarar las que le pusieron en el disparadero. Así nació otro libro suyo, ¡Dios, la que se armó! (1964), que fue una crónica, igualmente descarnada, pero más matizada, de lo que pasaba en los barrios extremos de Barcelona y cómo algunos de sus habitantes le quisieron linchar…

     Escribió muchos más libros Candel, y aquí, en esta conversación, habla de algunos, pero aquél le dio tanta notoriedad que ese título, Donde la ciudad cambia su nombre, habrá servido para titular tantos artículos como los Cien años de soledad o la Crónica de una muerte anunciada de Gabriel García Márquez… Entre los otros libros que escribió Candel hay uno que ha circulado menos, pero que fue una biblia para los empezaron a escribir en los años sesenta. Se tituló Hay una juventud que aguarda (1956), y explicaba la ambición imposible de un joven de origen proletario que tocaba a las puertas de las grandes editoriales con el objetivo verdaderamente osado de hacerse artista…    

     Décadas después, aquel Candel que dio tanto que hablar entre los suyos, y fuera de sus ámbitos, sigue  viviendo en la misma zona que fue objeto de sus primeros libros, encima del bar donde se encogen de hombros como en sus novelas para decirte dónde está la persona que buscas; acompañado de Joana, una mujer que le ayuda en estos años de la vejez, y de un periquito al que llama Raúl y que se pasea entre nosotros como si también conociera las reglas de la casa, Candel vive los 80 años, recién cumplidos, exhibiendo el mismo escepticismo con que sus personajes se buscaban la vida.

     Su figura es la de siempre, la de un hombre enjuto que, sentado en su silla de leer, parece aún más flaco, más esencial, más tímido; tiene su barba de tantos años totalmente cana y su mano es una fina capa de piel suave con la que te asegura un recibimiento cálido. Cuando ya te sientas ante él, y abres la máquina para grabarle lo que diga, te dan ganas de contarle tú a él qué has visto en la calle para que él vuelva a escribir de lo que va oyendo. Pues eso ha sido su literatura: oír lo que pasa para contarlo. Pero ahora está ahí, encerrado en ese palomar desde el que mira sus barrios; de vez en cuando sale, cuando le vimos acababa de almorzar con Jordi Pujol, que se hizo amigo suyo, pero su vida ya es aquí dentro, en una casa de lo que entonces era la Barcelona que perdía su nombre. 

 

FERNANDO FERNÁN GÓMEZ, UN ICONO DE LA CULTURA

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     Esta tarde nos ha dejado, en silencio, el actor, director y escritor Fernando Fernán Gómez. Este Académico de la Lengua y premio Príncipe de Asturias de las Artes compaginó su amor al cine y al teatro con su pasión por los libros. Siempre que podía devoraba los libros y se empapaba de sus argumentos y peripecias. Su imaginación y creatividad brillaban en todos los ámbitos de la cultura. Desde su debú en el escenario con la obra Los ladrones somos gente honrada, de Enrique Jardial Poncela, hasta su última gran interpretación en la película de Antonio Hernández En la ciudad sin límites, Fernán Gómez nos deja imágenes imborrables, interpretaciones únicas y escritos llenos de maestría.

    Recuerdo su interpretación de El pícaro, de El abuelo o del maestro liberal en La lengua de las mariposas. Pero también recuerdo su novela El viaje a ninguna parte, con tintes autobiográficos y pinceladas costumbristas no exentas de crítica. Su presencia en la pantalla o en los escenarios fue un soplo de aires fresco en la época de la censura. Como director, me quedo con Las bicicletas son para el verano, un drama que se sitúa en la estela de Antonio Buero Vallejo. Quiero plasmar como homenaje a este icono de la cultura de la segunda mitad del siglo XX un fragmento del artículo El abrazo de la lectura, publicado en El País el 23 de abril de 1994, con motivo del Día del Libro. Es un homenaje al libro y a todos los amantes de la lectura.

     El libro se abre ante nosotros como se abre de piernas la amante entregada y posesiva. Como abren los brazos para acogernos el amigo y el familiar. En mi prehistoria se abrieron para mí los brazos diminutos, débiles y sucios de los primeros cuentos de calleja. Ya entre ellos se observaban diferencias sociales. Los más baratos cabían en la palma de la mano, su letra era casi ilegible y tenían las mejillas manchadas de tiznones como de carbón o de tinta de escribir palotes, curvas y garrotes. No parecían pensados para que los leyeran los niños, sino las abuelitas, deshojándose, al borde de la cuna. En cambio, los más caros, en octavo, se leían con facilidad y tenían letras de oro en la portada.

     Vinieron después los libros de aventuras. Cuando aún no se ha llegado a la adolescencia, cuando aún no nos han amaestrado y no nos han inyectado en el cerebro la suficiente cantidad de resignación, nos asombra dolorosamente la monotonía de la existencia. ¿Cómo es posible -se pregunta el niño-, haber pasado ocho años padeciendo esta sórdida repetición cotidiana? Los libros de aventuras, con su mentira piadosa, le abren las puertas de la esperanza.

     Los libros escondidos. Los libros secretos. Hay que tenerlos debajo de los libros de texto. Leerlos cuando no nos ven nuestros mayores o los profesores, en el colegio. Son libros de aventuras, novelas folletinescas, policíacas. Y muy pocos años después -no años, meses-, novelas pornográficas. Qué inefable placer me proporcionan esas lecturas. Aldous Huxley dijo: "una orgía real nunca excita tanto como un libro pornográfico". Y con esto no intento sugerir a nadie que abandone las orgías (…)

      Aparecieron después los que algunos consideran enemigos del libro: el cine, la radio, la televisión... son, es cierto, otros medios de difusión de la poesía, y también de la música y de las artes plásticas. Pero, aunque enemigos en cierto aspecto, es difícil que derroten al libro, ni creo que pongan en ello interés, El libro les lleva la ventaja de la corporeidad, de la cercanía. El libro lo tengo, lo poseo, puedo incluso darle achares, no mirarlo, no leerlo y, sin embargo, conservarlo. No es efímero. Puedo también tenerlo en las manos, acariciarle el lomo como a un perro amigo, hojearlo, sobarlo, puedo besar algunos de sus renglones si me han conmovido. Tanto si es un libro lujoso, encuadernado en suave piel, como si es un libro popular, de los que se doblan y se pliegan sumisos para ser leídos en la cama, con los que uno puede acostarse sin muchas dificultades (...)

     Echo una mirada a la biblioteca. Cuántos libros en ella que ha devorado el olvido. Y cuántos que ya no podré leer. Quiero decirles a esos libros que no leeré nunca, que no se sientan despreciados. Si sé que no los leeré, es porque estoy en esa edad en la que al tiempo se le ve volar como a un gorrión asustado, en la que se nos escapa como agua en un cesto, en la que huye como algunos queridos recuerdos. Pero, al decir adiós, que un libro me abra sus brazos y repose sobre mi pecho.

 

UNA VIDA DEDICADA A LA JOTA

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     Ayer se presentó en FNAC de Zaragoza el documental "José Iranzo, el Pastor de Andorra" dedicado a este veterano jotero aragonés. Es una buena grabación de cuarenta y cinco minutos, dirigida por José Miguel Iranzo, con el guión del cantautor y periodista Joaquín Carbonell.  A sus 93 años, José Iranzo Bielsa todavía conserva su sonora y aguda voz y aún sale al campo con sus queridas ovejas.

     En esta película se puede comprobar la progresión de este humilde jotero que, ya a los ocho años, se dedicaba al pastoreo. Después de la guerra, realizó la mili en Zaragoza y allí comenzó su fama de cantador. Luego se sucedieron los viajes por Aragón, España, Europa y América. José inicia el aprendizaje de la vida y adopta una filosofía muy peculiar. Siempre ha sido una persona independiente, al margen de ideologías y, sobre todo, con un talante alegre y optimista.

     Lo conocí personalmente en unas fiestas de Jorcas (Teruel) un 15 de agosto, en la década de los ochenta. Se mostró sencillo, cordial, dicharachero. Ya lo veía muy mayor. Nunca me hubiera imaginado tal longevidad. Es una suerte para todos los aragoneses tenerlo aún entre nosotros. Cuando se vaya, su voz quedará para la posteridad. Y estas imágenes en blanco y negro permanecerán en la retina de los que amamos la jota como una expresión profunda del corazón, como un desgarro interior, como un aliento vital, como un suspiro del alma.

EL ADIÓS DE LABORDETA

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     Ayer en el Congreso de los Diputados, José Antonio Labordeta realizó su última intervención formal en la tribuna de oradores con motivo del debate sobre el estado de la nación. En marzo abandonará su escaño de parlamentario y se retirará - como dijo ayer - a sus cuarteles de invierno. Porque José Antonio, a pesar del peso de los años, no se jubila nunca. Seguirá con sus canciones, con sus libros, con sus proyectos, con sus sueños. Desde su retiro en Villanúa- donde compuso el famoso Canto a la libertad en los años setenta - continuará escribiendo, componiendo, pensando. Y nos regalará el inapreciable tesoro de su experiencia.

     Al finalizar la sesión, Labordeta le regaló al presidente del gobierno un ejemplar de su novela En el remolino, ese relato inquietante, compuesto en 1973 en Teruel, y recuperado con éxito por la editorial Anagrama. Han sido ocho años de desgaste, de lucha, de reivindicaciones. Han sido ocho años en los que su atronadora voz ha resonado en el hemiciclo como la voz de Aragón, como la única voz de Aragón. ¿Dónde están el resto de los diputados aragoneses? ¿Tan poca fuerza tienen en sus respectivos partidos? Porque, excepto las intervenciones del "abuelo", muy poco eco ha tenido Aragón en Madrid durante estos últimos años. Ni siquiera la Exposición de 2008 mereció unos minutos del presidente o de algunos portavoces.

     A pesar de todo, José Antonio se retira satisfecho, con la conciencia tranquila. Ha cumplido con creces su papel como representate electo en el Congreso y ha planteado muchos problemas de Aragón que, de otro modo, habrían quedado olvidados. La pregunta es obvia: ¿Quién le relevará en su labor? ¿Quién se erigirá durante la próxima legislatura en portavoz de esta pequeña y semiolvidada autonomía? De momento, quedan ocho meses para que alguien piense en cubrir este hueco tan difícil. Los votantes también tendrán la palabra. A Labordeta le ha llegado la hora de descansar, de dedicarse a su familia y de continuar con lo que más le gusta: componer, escribir y hablar con sus amigos de su querido Aragón.

UN TUROLENSE ILUSTRE

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     Albalate, Urrea de Gaén, Aguaviva. Estos pueblos bajoaragoneses de la provincia de Teruel fueron testigos silenciosos de los primeros años de Alfonso Zapater Gil, periodista, escritor, autor teatral, novillero... que nos dejó el miércoles pasado de manera inesperada y al pie del cañón.

      Conocí a este ilustre aragonés en la redacción de Heraldo, a mediados de los años ochenta. Fui a ofrecerle mi colaboración desinteresada tanto en temas aragoneses como en motivos literarios. Me recibió con mucha cordialidad y me escuchó atentamente. Hablamos de varios temas, la mayoría relacionados con la provincias de Teruel: el futuro de las Cuencas Mineras, la despoblación de los pequeños núcleos rurales, las minas a cielo abierto, el reciente cierre de la Térmica de Aliaga sin alternativa alguna para el pueblo... Pocos años después, coincidí con Alfonso en algún acto de presentación de alguna de sus obras. Recuerdo de modo especial la puesta de largo de la excelente serie documental Aragón, pueblo a pueblo. Todo un regalo para los que amamos esta tierra y para los que nos visitan año tras año.

     Pero Alfonso no sólo destacó como un excelente periodista. Le atrajo la tauromaquia, y llegó a ser novillero. Escribió poemas desde muy joven, admiró la jota aragonesa siguiendo la tradición paterna, escribió obras de teatro que se representaron con éxito por todo Aragón por el grupo "La Taguara", dirigido por su mujer, Pilar Delgado. Pero, sobre todo, fue un fiel y atento observador y comentarista de la actualidad. Decía la verdad sin tapujos. Criticaba lo criticable y realizaba una sana autocrítica. Los párrafos de sus artículos fluían con naturalidad, con maestría, con un estilo inconfundible.

     Nos ha dejado un turolense ilustre, pero nos queda su extensa y excelente obra. La lectura de sus libros y artículos será el mejor homenaje que podemos hacer a este aragonés polifacético, inquieto y luchador.

03/06/2007 12:44 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

OFICIO DE JUBILADO

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           Desde hace más de tres décadas siento admiración por José Antonio Labordeta. Es una persona cabal, sincera, tenaz y polifacética. Han pasado muchos años desde su estancia en Teruel como profesor en un Instituto de Enseñanza Media. Pero José Antonio sigue aún en la brecha. A pesar de los años, a pesar de los achaques, a pesar de la indiferencia de unos y de la crispación de otros.

            Ayer, en su artículo semanal en El Periódico de Aragón, en la sección “La muga de los tambores”, Labordeta reflexionaba sobre su cercana y definitiva jubilación, cuando a sus 73 años, en el 2008, acabe su segunda etapa en el  escaño del Congreso de los Diputados. ¿Qué hará cuando se jubile? Me imagino que seguirá con su actividad creativa. No me imagino a José Antonio brazo sobre brazo en un banco de un parque. Lleva ya siete años “jubilado” oficialmente y sigue demostrando que su presencia en las Cortes es eficaz, que su voz sigue resonando contra la intolerancia, que su experiencia sigue siendo muy válida.

            Labordeta contempla el mundo desde la privilegiada atalaya de la vida. Y reflexiona con nostalgia, ironía y escepticismo sobre el presente, sobre el pasado y, sobre todo, sobre un futuro incierto y estremecedor. Este es su Oficio de jubilado. Un jubilado con talante emprendedor, con curiosidad intelectual, con espíritu joven. El abuelo sueña en una sociedad más justa, más libre, menos egoísta. En su haber figuran numerosos logros por Aragón. Como poeta, como novelista, como cantautor, como viajero, como profesor, como político, como ciudadano de a pie. Que disfrute de su activa jubilación. Y que sea lo más dilatada posible.

20/02/2007 14:13 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

RAMÓN Y CAJAL, MAESTRO DE INTELECTUALES

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    La proximidad de mi domicilio al Centro de Historia de Zaragoza me ha permitido visitar con detención la Exposición dedicada a don Santiago Ramón y Cajal, con motivo del centenario de la obtención del Premio Nobel de Fisiología y Medicina, compartido con el italiano Camilo Golgi. De esta excelente muesta, me quedo de momento con la vocación de escritor del científico e investigador de Petilla de Aragón.

     Porque don Santiago fue un buen literato y  podría haber sido un gran escritor. Pero no pudo dedicar mucho tiempo a la creación. Nos ha dejado, sin embargo, algunas obras dignas de tenerse en cuenta. En 1886 escibe Cuentos de vacaciones. En estos relatos da muestras de su maestría en la redacción y de su fluidez de estilo, en la línea de los narradores de la época. Nada más iniciarse el siglo XX publica Mi infancia y juventud, primera parte de sus Memorias. En esta obra rememora sus primeros años en Valpamas, Larrés, Luna,...y su estancia como estudiante de Medicina en Zaragoza. Es una obra amena y bien redactada, que se anticipa al Sender de Crónica del Alba, aunque sin llegar a la maestría y estilo del novelista de Alcolea de Cinca. En 1917 publica la segunda parte de sus Memorias, Historia de mi labor científica.

     Pero será en 1921 cuando Cajal revele lo mejor de sí como literato, con la publicación de Charlas de Café. El científico aragonés plasma en este libro, subtitulado Pensamientos, anécdotas y confidencias, una serie de reflexiones, divagaciones, fantasías y comentarios sobre el mundo que le rodea. Todo ello, fruto de su observación, sus lecturas y su gran curiosidad intelectual.  En el prólogo de la edición de 1999, su sobrina María Ángeles cita al propio don Santiago, que afirma para justificar su dedicación a la literatura: "El hombre que se dedica a la ciencia, al laboratorio, no tiene necesidad de ser un cartujo. Todo lo contrario, es necesario, para no anquilosarse y aliviar la tensión nerviosa acumulada en el trabajo, dejar vagar la imaginación por los amenos vergeles de la literatura, arte, costumbrismo, etc., aunque desempeñemos en ellos un modesto papel, y para ello, nada mejor que relacionarse con toda clase de personas siendo asiduo de tertulias de cafés, peñas y casinos".

     En mayo de 1934, cinco meses antes de su muerte, Ramón y Cajal da a luz su última obra de creación, El mundo visto a los ochenta años. En este ensayo don Ramón contempla el mundo en la alborada del siglo XX desde la atalaya privilegiada de su experiencia. Es una visión profunda, inquietante y, en ocasiones, premonitoria. En una breve Introducción afirma el autor, en la línea de dos de sus maestros, Gracián y Schopenhauer: "El tiempo empuja tan solapadamente con el fluir sempiterno de los días, que apenas reparamos en que, distanciados de los contemporáneos, nos encontramos solos en plena supervivencia".

18/02/2007 12:45 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

EL BI-REY DEL PAR

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   Me ha sorprendido mucho la noticia. Me imagino que como a muchos aragoneses de a pie. En algunos aspectos admiro a José Ángel Biel. Reconozco su esfuerzo por Aragón, especialmente por la provincia de Teruel. Pero lo que no me cabe en la cabeza es que este veterano político - que me imagino estará completando los últimos años de su carrera, a no ser que quiera emular a Fraga - haya decidido, con el visto bueno de su partido, presentarse al mismo tiempo a las elecciones de mayo de 2007 como cabeza de lista de dos candidaturas distintas: la presidencia del gobierno de Aragón y la alcaldía de Zaragoza.

   ¿Se imaginan que el líder del PAR saliera elegido en las dos candidaturas? ¿A cuál renunciaría? ¿En quién delegaría como segundo en la lista? Son muchas las preguntas que vienen a mi mente en este día tan lejano y cercano a la vez de las elecciones de mayo. Me sigue sorprendiendo, sin embargo, que todavía a principios del siglo XXI haya personas que se crean indispensables y que se erijan en portavoces de todas las reivindicaciones.

   Todavía hay más noticias en este lejano inicio de precampaña: el PAR estará abierto a cualquier pacto, sea con izquierdas o con derechas. ¿Qué les parece? ¡Qué bonito es ser partido bisagra! La experiencia nos dice - y ellos lo saben - que deciden más ellos que sus propios aliados. No sé cómo le irá al PAR en mayo. De momento no me parece buen indicio la presencia de un birrey. Como si el Partido Aragonés no tuviera más personas con carácter, carisma, espíritu emprendedor y dotes de liderazgo. ¡Una lástima!

HOMENAJE A RAMÓN FECED

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    El pasado 20 de septiembre se rindió homenaje en Madrid al insigne turolense don Ramón Feced. Este ilustre personaje, nacido en Aliaga en 1894 y fallecido en Madrid en 1959, llegó a ocupar la cartera del Ministerio de Agricultura durante el gobierno de Lerroux en 1933, en plena Segunda República. Ocupó este cargo durante casi un mes y luego ejerció como Director General de Industria.

   El consistorio de Aliaga tiene intención de recuperar la figura de Ramón Feced Gresa que contribuyó notablemente al desarrollo social del municipio con la explotación minera del carbón. Por ello, el alcalde José López Guillén tiene intención de proponer en un pleno que se dedique una plaza de este pueblo turolense a una personalidad tan relevante en la época de la Segunda República.

   Todavía se conserva la casa donde nació este ministro, ya que sigue habitada por sus herederos, que visitan con frecuencia la Villa de Aliaga.

   Sería deseable llegara a buen término esta inquietud y se le rindiera un merecido homenaje a don Ramón en su pueblo natal. Un ejemplo a seguir en la lucha contra el olvido o la indiferencia.

DAVID CIVERA

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   Este joven turolense - sí, de Teruel - sigue estando en la cresta de la ola un año más, un verano más. Y sus admiradores/as no sólo son quinceañeras ni quinceañeros. Tiene prendado al público de todas las edades. Y si no que se lo pregunten a los que han escuchado la canción "El orgullo y la visa" de su último disco "Ni el primero ni el último". Sigue fiel a su estilo y va creciendo como persona y como cantante. Con tesón, con perseverancia, sin ayudas artificiales, sin "Operaciones Triunfo", sin grandes apoyos. Desde su aparición en el programa "Lluvia de estrellas" en 1997 y su meritorio sexto puesto en el Festival de Eurovisión de 2001, Civera ha sabido crear su propia personalidad artística.

   Javier está encantado con David. No sólo porque es turolense. Pero también opina que ya es hora de que reconozcan a alguien de Teruel por su talento. Y que triunfe en y desde su tierra. Este verano está arrasando. Se lo merece.

04/09/2006 14:07 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

JOSÉ MANUEL BLECUA

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     José Manuel Blecua, hijo del ilustre José Manuel Blecua Tejeiro, ha ingresado hoy como nuevo miembro de la Real Academia Española, ocupando el sillón "h" ocupando el sillón vacante del fallecido Emilio Lorenzo. El filólogo aragonés, Catedrático de Lengua Española en la Universidad Autónoma de Barcelona, ha pospuesto dos años su incorporación porque se hallaba coordinando desde el 2004 el año del "Quijote". Ahora está preparando con Juan Alcina una nueva edición de la Gramática Española. Su capacidad de trabajo es encomiable y su labor en la Academia será, sin duda alguna, muy útil.

     En una reciente entrevista opinaba así de la situación de nuestra lengua y del futuro del libro y de la lectura:

      -Ahora hay que fomentar la lectura. Pero eso exige una base teórica y unos profesores que enseñen a leer. Para formentarla se necesita paz en las casas, que no siempre la hay, y también se debe asumir una rivalidad que antes no existía, como la televisión. Los niños aprenden un montón de léxico a través de los medios audiovisuales, eso está claro. Pero ahora existe una presencia muy fuerte de este medio. Los coches llevan DVD y los más pequeños pueden ponerse películas en su habitación. La sociedad ha cambiado, pero es necesario un esfuerzo para que el libro se constituya en vehículo de conocimiento. Es necesario para afrontar los problemas actuales, como la libertad y el respeto mutuo. Y eso sólo lo da los libros.

     Toda una propuesta ambiciosa para profesores, padres y alumnos. Esperemos que no se equivoque y que las aguas vuelvan a su cauce.

26/06/2006 17:08 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

EMILIO GASTÓN

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           El primer Justicia de Aragón de la democracia, el ilustre aragonés, inconformista, rebelde y heterodoxo nos ha deleitado esta tarde en el Instituto “Ramón y Cajal” con sus dotes de rapsoda y su profundo y arraigado talante poético.

            Y es que Emilio Gastón es todo corazón, con el alma a flor de piel y la amabilidad por bandera. Hay que recdordar que es, junto a Miguel Labordeta, uno de los contribuyentes a la aportación épica de la generación de poetas aragoneses que por los años 50 y 60 constituyó la O.P.I. (Oficina Poética Internacional) del zaragozano Café Niké.

            Nos ha hablado de la importancia de la poesía, ahora que está tan marginada en las aulas y en la sociedad. Y nos ha recitado poemas de García Lorca, de Alberti, de Miguel Labordeta y de su propia antología personal.

            Quiero reflejar dos breves fragmentos que José Antonio Labordeta escribió en 1990 como epílogo del libro: “Emilio Gastón, Antología Poética”:

             “Navegamos juntos en la endeble nave de “Andalán” y nos reímos, hasta desbocar, con los colegas de este órgano informativo que aparecía como podía contra viento y marea. Y él, prócer-poeta, fundó el P.S.A. – aquella cosa más de poetas que de próceres – y hasta salió Diputado y se embarcó en lo de la Constitución, que es como un poema épico pero muy aburrido”. 

            “Cuando se leen o escuchan – su modo de recitar es muy personal – los versos de este Emilio Gastón desgarradura, se te pone una cosa a contrapelo en lo más infinito de tu alma mientras él, con el ingenio de su barba florida, te cuenta los más dramas posibles del pobre ser humano”.

21/06/2006 23:26 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

DON ANTONIO BELTRÁN

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Me entero por los medios de comunicación del fallecimiento del profesor don Antonio Beltrán. A pesar de su avanzada edad, no me esperaba esta noticia, ya que desconocía su progresivo deterioro final y conocía, en cambio, su asombrosa vitalidad. Aunque lo seguía por sus colaboraciones periódicas en la prensa sobre tradiciones aragonesas, arqueología, folklore o gastronomía, lo conocí personalmente en el Centro de Profesores de La Almunia en un cursillo sobre las raíces tradicionales del folklore aragonés. Me sedujo su personalidad amable, humilde y espontánea. Pero me atrajo sobre todo su talante intelectual, su erudición y su saber enciclopédico. Desde entonces, le he seguido más de cerca y he leído con más interés sus libros y artículos. Sorprende tanta dedicación y tanto entusiasmo. Don Antonio era un joven de noventa años. Todavía se levantaba todas las mañanas con el afán de aprender algo nuevo, de transmitir algo importante.

No me enteré del homenaje que se le tributó el 10 de abril en el Teatro Principal, porque estaba fuera de Zaragoza. Ayer contemplé un pequeño reportaje en la Televisión Aragonesa y comprobé su irreversible deterioro físico. Aunque se nos va una gran persona y un gran intelectual aragonés, es mucho lo que nos deja y ojalá alguien tome el relevo. Un relevo difícil pero no imposible. De todos modos, sus escritos son la mejor herencia para los que le hemos admirado.

30/04/2006 13:34 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

AYALA CUMPLE CIEN AÑOS

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            Cien años son muchos años. Un siglo es un período aparentemente dilatado pero efímero y breve en el marco de la historia. Cifra redonda, fecha redonda a la que sólo unos privilegiados, como el escritor Francisco Ayala, han logrado llegar en aceptables condiciones físicas y mentales. Ayala recibe hoy un merecido homenaje en la Biblioteca Nacional. El escritor granadino evocará durante estos días su largo peregrinaje por Argentina, Puerto Rico, Chicago y Nueva York. El autor de El jardín de las delicias sigue con un admirable talante no exento de escepticismo y continúa con su juvenil curiosidad intelectual. Se dedica a vivir con intensidad un presente que se le escapa de las manos y no quiere pensar en el mañana. Para él no existe un futuro planificado, soñado o idealizado. Ha cumplido con creces sus aspiraciones y se dispone a dar el salto definitivo. Mientras tanto, le ilusiona que surjan nuevos lectores, personas inquietas y preocupadas por la cultura. Y no ve nada claro el mundo del porvenir. Prefiere recordar. Y compartir.

Una buena oportunidad para leer o releer su obra. Tengo en mis manos Recuerdos y olvidos y espero conocer mejor a este gran ensayista, crítico y autor de relatos breves y de gran densidad intelectual.
16/03/2006 18:30 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

FRANCISCO PRADILLA

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Pocos aragoneses conocen la obra de este pintor de Villanueva de Gállego, que vivió en la segunda mitad del siglo XIX y las dos primeras décadas del siglo XX. A algunos zaragozanos les debe sonar una calle dedicada al artista y, tal vez el nombre del colegio de su pueblo natal. Sin embargo, Pradilla fue un pintor famoso en su época y destacó por sus cuadros al óleo, aunque manejó con acierto casi todas las técnicas y temáticas. Reflejó en sus cuadros desde el costumbrismo hasta la mitología y triunfó sobre todo en el tema histórico con el cuadro Juana la Loca, conservado en el Museo del Prado, del que llegó a ser director.

Durante un mes y medio se va a poder visitar en la oficina de Cajalón del Coso de Zaragoza parte de la obra de este pintor ingenioso, original y, sobre todo, muy tenaz. Intentó ser eclecticista y, al mismo tiempo, pintar de un modo distinto. Y destacó tanto en España como en Italia. La historia del arte no ha sido demasiado justa con él, eclipsado por otros pintores, sobre todo por su paisano Goya. Pero su brillantez y su estilo realista le hacen acreedor a este homenaje y a ser admirado por los que valoramos el arte como espejo de una época y como interpretación más o menos ingeniosa de la realidad. El comisario Wifredo Rincón ha acertado con la organización de esta muestra antológica.

SANTIAGO RAMÓN Y CAJAL

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Ha llegado a mis manos una cuidada y excelente reedición de la obra de Ramón y Cajal Los tónicos de la voluntad. Este científico universal releja en plena juventud, a finales del siglo XIX, la precaria situación de la labor investigadora en España y propugna un impulso desde dentro, es decir, desde el sacrificio, la voluntad y la constancia (palabras tan en desuso hoy día). Es un ensayo claro, coherente y bien documentado. Cajal, en el centenario de la obtención del Nobel de Medicina, se acerca a sus lectores con una obra que no ha perdido actualidad. Es una guía para el actual investigador universitario y un impulso para aquellos que, a pesar de los medios e innovaciones, han perdido la ilusión por el trabajo y la satisfacción por la obra bien hecha.

02/03/2006 14:45 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

FRAY LUIS DE ALIAGA

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En una recopilación de artículos de Azorín, publicada por A. Cruz Rueda  y que se puede consultar en la página web: www.cervantesvirtual.com, aparece un sugerente artículo del escritor alicantino en el que recuerda a un contemporáneo suyo, que conoció en el Ateneo de Valencia y que no es otro que un aliaguense: Don Pedro Feced y Valero. Este intelectual turolense publica en el diario Las Provincias el 13 de diciembre de 1947 un artículo titulado El Quijote de Avellaneda en el que argumenta y defiende que el supuesto autor de esta obra fue Fray Luis de Aliaga, y que éste nació en la villa de Aliaga, en el centro de la provincia de Teruel.

¿Qué razones aduce para mantener esta hipótesis? El uso de aragonesismos en El Quijote de Avellaneda  algunos muy usados en la comarca de Aliaga como la sustitución del adverbio "cuando" por el localismo "a la que". Otra razón que aduce Feced es que muchos frailes, al profesar, adoptaban el nombre de su lugar de origen, de ahí lo de Fray Luis de Aliaga. También añade don Pedro para relacionar al autor con esta obra apócrifa que en Aliaga hay un hermoso valle, regado por el Guadalope, llamado Val de Avellano (De ahí lo de Avellaneda) y que una de las masías de la localidad se llama Torre de los Clérigos que se puede asociar fácilmente a la condición de eclesiástico del presunto autor.

¿Conjeturas? ¿Suposiciones? Tal vez. De todos modos, se abre un camino a la investigación sobre este fraile, confesor del rey e intelectual relevante en su época.

 

MARIANO CARDERERA

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Me encanta pasear por Zaragoza y observar con detención los rótulos de las calles. Me fijo de modo especial en aquéllos que representan a personajes famosos de la cultura. Hoy mismo me ha sorprendido gratamente encontrar en el barrio de Delicias una bocacalle de la avenida de Madrid dedicada a Mariano Carderera, gran pedagogo aragonés del siglo XIX. Por razones académicas, conocía más a Valentín Carderera, con el cual quizás guardaba Mariano algún parentesco - ¿cuál? -. Pero el rótulo de una modesta calle zaragozana me ha abierto los ojos y he comprobado en la Gran Enciclopedia Aragonesa que don Mariano escribió en numerosos libros de pedagogía como la Guía del maestro de primera enseñanza (1852). Fue un incansable impulsor  de la divulgación de la enseñanza en España y fue el fundador de la Escuela normal de Huesca. Como docente, me ha alegrado conocer algo de este pionero en la pedagogía al que los manuales suelen olvidar y al que podríamos acudir a menudo para renovarnos en la difícil tarea de enseñar.

11/01/2006 18:10 josemarco Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

ANTONIO BELTRÁN

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Es admirable la vitalidad y la lucidez intelectual de este aragonés de Sariñena. Sus libros, conferencias y artículos periodísticos rezuman cultura y conocimiento de nuestra tierra. Su especialidad es la arqueología y, por extensión, todo lo relacionado con el folclore, leyendas y tradiciones. Lo que más admiro de esta persona es que, a sus casi noventa años, mantenga ese espíritu inquieto y esa mente despierta, tal como se manifiesta en sus últimos escritos. Lo conocí hace unos diez años en un cursillo sobre folclore aragonés en el Centro de Profesores de la Almunia. Además de su capacidad intelectual, me cautivó su sencillez y apretura de espíritu. Todo un ejemplo para los jóvenes investigadores y para las nuevas generaciones.

25/10/2005 09:46 Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

ANA MARÍA MATUTE

entrevista[1].jpg"El mejor regalo es estar viva". Estas son algunas de las palabras que sorprenden gratamente a los lectores de los medios de comunicación y, especialmente, a los amantes de la buena literatura. Así se siente la escritora catalana a sus 80 años: "más feliz que nunca". Admiro su vitalidad y su actividad literaria, viajando desde Santander a Huelva para impartir conferencias en las universidades de verano.
Personalmente prefiero sus primeras obras: más realistas, más críticas, más íntimas. Leí en mi época de estudiante "Fiesta al Noroeste" y "Los hijos muertos". No me han entusiasmado tanto sus buceos en la Edad Media, como "Olvidado rey Gudú", aunque admiro su capacidad de invención y su extraordinaria fantasía. Está preparando su próxima novela: "Paraíso inhabitado". Y sueña, y es feliz, y apura con pasión de escritora el verano de sus ochenta años.¡Qué envidia!
26/07/2005 11:52 Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.

EL PASTOR DE ANDORRA

Pastor de Andorra 2.jpgCreo que todos conocéis a José Iranzo, que a sus 90 años muy bien llevados, acaba de grabar una recopilación de sus jotas más valiosas e importantes para que queden para la posteridad. Este andorrano, que compagina todavía su actividad jotera con el cuidado de sus mil ovejas, destaca por su carácter sencillo y campechano. Es una persona disciplinada, austera, a la que no se le ha subido la fama a la cabeza.
Le conocí personalmente en Jorcas, a mediados de los años 80, cuando actuaba temporalmente con la rondalla Alegría de Alcorisa. Y me cautivó su entereza, su espontaneidad y las ganas de vivir que hoy todavía contagia. Ayer la prensa nos hablaba de la grabación de este disco, con la colaboración del cantautor Joaquín Carbonell. Es algo que quedará para la posteridad. A mí me quedará también, como a los que lo conocen personalmente, esa simpatía de hombre de pueblo, en el sentido más positivo de la palabra.
25/07/2005 19:02 Enlace permanente. PERSONAJES ILUSTRES No hay comentarios. Comentar.


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