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Se muestran los artículos pertenecientes a Octubre de 2009.

EL ARTE DE LA PALABRA

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     Son muchos los poetas que se han dedicado también al arte de la pintura.  Pero son pocos los que han logrado fundir en una única expresión la imagen y la palabra, la expresión visual y la estética literaria. Uno de ellos es el poeta leonés Juan Carlos Mestre (Villafranca del Bierzo, 1957), que acaba de obtener el Premio Nacional de Poesía por su libro La casa roja.

     En su ya dilatada trayectoria, Juan Carlos Mestre ha escrito numerosos poemarios llenos de sensibilidad, preñados de simbolismo y de sugerencias. "El poeta - ha afirmado el escritor al recibir el galardón - llega con su palabra a buscar la sonrisa de sus antepasados a quienes debe la voz y han hecho el camino antes".

     El siguiente fragmento en prosa poética nos acerca al lenguaje metafórico, cincelado y original de este poeta leonés, que sigue el camino abierto por tantos otros creadores de la comarca del Bierzo:

 

     Alguien anda diciendo que en las afueras de la ciudad hay una casa roja. Una casa donde los cardenales negros sacrifican papagayos a la voz del diluvio. El diluvio tiene las barbas blancas como el sauce de la jurisprudencia un domingo de bodas. Los predicadores aman la tempestad y golpean con sus Biblias de nácar la erección de los guardiamarinas. Las familias beben alcohol, se santiguan, recolectan insectos. El niño de la lámina se masturba plácidamente con la transparencia. La rosa de Jericó huele a vainilla. Alguien anda diciendo que en las afueras de la ciudad hay una casa roja. Una casa cuya ilusión está llena de peces, el pez de San Pedro, la conciencia del delfín encerrada en el aro de la bahía desierta. Lorenzo de Médicis tenía una casa roja, las maniquís de Bizancio tenían una casa roja. Mi corazón es una casa roja con escamas de vidrio, mi corazón es la caseta de los bañistas cuya eternidad es breve como columna de lágrimas. El minotauro hace rodar sus ojos por el acantilado de las estrellas, la herida del anochecer hace su nido en la arena. Yo hablo con alas, yo hablo con humo de lo ardido y lava de diamante. La geometría bebe veneno, en el canto de los pájaros suena la armonía del baile de los muertos. En la casa roja hay una mesa blanca, en la mesa blanca hay una caja de plata con la nada del sábado. La intemperie gime contra los muros, la tristeza gime contra los mármoles. El profeta tuvo una casa de papiro a la orilla del lago, la muchacha del ghetto vivió en la casa de las preguntas. Mi mano izquierda luce un anillo de agua, en el camafeo de la supersticiosa brilla el mercurio de la temperatura. Lo que canto es lumbre, caballos lo que canto contra la aritmética y los números. Alguien anda diciendo que en las afueras de la ciudad hay una casa roja, una casa bajo el índice del cielo y el negro nenúfar de la amante devota. El muchacho con ojos de ebonita ama la enfermedad y el rubí de los reyes. Las mujeres hermosas sueñan con acuarelas, sueñan con garzas y volúmenes y súbitos prodigios sobre las alfombras de lana. Yo vivo extraviado entre dos rosas de sangre, la que tiñe la calamidad de impaciente belleza, la que tiñe la aurora con su astro eucarístico. Mi voluntad tiene la cólera del orfebre, mi capricho tiene el óxido de una frente de hierro. Nadie cruza los bosques malignos, nadie sobre la yerba de la muerte escucha el desconsolado discurso de las ceremonias asiduas. Yo veo el arco iris, yo veo la patria de los músicos y el olivo de los evangelios. Mi casa es una casa roja bajo la fibra de un rayo, mi casa es la visión y la beldad de una isla. Aquí cabe la gala del mandarín y la escrupulosa usura de las edades antiguas. Esta casa mira al norte hacia las lagunas de helechos, esta casa mira al sudeste azotada por el aliento de los que piden limosna.

LATIDOS COTIDIANOS (1)

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     A pesar de que el fin de semana ha sido corto, - en lo que a cambio de ritmo y de actividad se refiere - veintiuna horas fuera de la ciudad han sido suficientes para llenar los pulmones de aire incontaminado, para contemplar con detención los primeros colores del otoño y para embeberte en un silencio crepuscular con la luna llena como mudo testigo.

     Has viajado de nuevo a la sierra, al valle que te vio nacer, a la casa de tus antepasados. Y has recordado con dificultad vivencias casi olvidadas de tu infancia. Te has imaginado el pueblo de los años sesenta, con sus calles animadas por el ir y venir de niños, jóvenes y ancianos. Te has asomado a la ventana del solanar y has contemplado la torre de la iglesia, iluminada como un faro perdido en alta mar. Hacia el norte, has adivinado la silueta inconfundible del castillo, de esa fortaleza sanjuanista que se desmorona año tras año.

      El domingo ha amanecido con todo su esplendor. El clima no parecía otoñal, aunque la hierba de los campos se haya vestido del blanco de una suave rosada. Un sol radiante inunda un valle surcado por el rumoroso Guadalope. Los chopos centenarios se resisten a vestirse de amarillo. Las laderas de las montañas muestran todavía la humedad de la lluvia que ha caído hace una semana. Una lluvia escasa, intermitente, necesaria. Pocos frutales muestran su habitual lozanía. Se nota el progresivo abandono de los campos, de la fecunda huerta, de la cada vez menos atractiva agricultura.

     Regresas a la ciudad después de este breve paréntesis. El sol de la tarde te ciega por momentos. Los pueblos de La Val se quedan vacíos. Un vacío de meses. Un vacío casi perpetuo. Por el espejo retrovisor contemplas un rebaño de ovejas. Apuran las últimas horas de un fin de semana fugaz, engañosamente otoñal, casi veraniego. Bebes agua cristalina de una fuente cercana. Un cartel informa de que es agua no potable. Nadie hace caso de este inútil anuncio. Ojalá todas las aguas que bebemos fueran como esta. La noche te recibe a la entrada de la ciudad. Tráfico denso. Semáforos por doquier. La radio anuncia las noticias de la semana que va a comenzar: reducción de plantilla en la Opel, oposición a las obras del tranvía, preámbulo de las fiestas del Pilar,... Pero tú te quedas con el latido del valle que te vio nacer. Un latido fugaz, un eco que permanecerá en tu interior hasta el próximo viaje, hasta un nuevo fin de semana.

 

LATIDOS COTIDIANOS (2)

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     Hoy la ciudad se ha despertado con otro aire, con otro talante. No sólo es la cercanía del siempre esperado fin de semana, es la inminencia de las fiestas de Zaragoza, de las fiestas del Pilar. En las calles se respira otro ambiente, los escaparates se engalanan y algunas avenidas - Coso Bajo, calle Mayor, paseo de las Damas - lucen ya el nuevo asfaltado y ese color blanco, casi níveo, de las señales de dirección o aparcamiento. En cambio, otras calles no tan céntricas tendrán que esperar unos días.

     En los aledaños de la plaza de toros el ambiente prefestivo es algo especial: barras de bar provisionales en las puertas de los establecimientos, churrería instalada en el mismo lugar de siempre, colas en las taquillas de la plaza, turistas que se fotografían delante del cartel que anuncia la feria y algún revendedor que intenta hacer su agosto.

     Zaragoza se vestirá de gala durante diez días. Algunos hablan de que son un poco largas las fiestas. Otros desearían se prolongaran hasta Navidad. Hay que reconocer, sin embargo, que los actos más importantes están programados en el centro de la ciudad. Eso sí, cada vez cobra más protagonismo el recinto ferial de Valdespartera y el entorno de la Expo. Hasta el buen tiempo parece que quiere acompañar. Este dulce otoño del que habla Labordeta. Estas tardes apacibles que se dilatan hasta el amanecer.

     Algunos aprovecharemos estos días para alejarnos del jolgorio festivo; otros se sumergirán en la vorágine de actos y celebraciones, especialmente los más jóvenes. Muchos no saben qué actuación elegir o qué concierto seleccionar en su agenda festiva. Porque la crisis sigue rondando en el ambiente y el bolsillo no está para muchos despilfarros. Eso sí, el ayuntamiento ha conseguido algo aparentemente milagroso: más actos con menos presupuesto. ¿Cómo ha sido esto posible? Que se lo pregunten a las autoridades municipales y al concejal de festejos. Y que viva la fiesta.

09/10/2009 13:54 josemarco Enlace permanente. IMPRESIONES No hay comentarios. Comentar.

LATIDOS COTIDIANOS (3)

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    Hacía bastantes años que no te perdías el pregón de las Fiestas del Pilar de Zaragoza. Este año te ha sabido un poco mal porque volvía al balcón del Ayuntamiento el aragonés más carismático, José Antonio Labordeta. Y el polifacético cantautor zaragozano no defraudó, según has podido leer en diversos medios de comunicación. De todos modos, has aprovechado muy bien este fin de semana un poco más largo: viaje a Arros de Nay, pequeña localidad de la región francesa de Aquitania y del departamento de los Pirineos Atlánticos. Y te has desplazado por el Portalet, más agreste, más sinuoso, pero más pintoresco que el Somport. La lluvia ha hecho acto de presencia nada más entrar en el país vecino. Los campos verdes, los montes verdes, la naturaleza más lozana que a este lado de los Pirineos. Y ya en Arros de Nay, la hospitalidad de una familia de amigos, las visitas culturales a la cercana localidad de y el ascenso a una de las colinas más emblemáticas de los Pirineos franceses.

     El regreso a tu ciudad en el día de su fiesta grande, ha venido marcado de contrastes, como era de esperar: filas de turismos por doquier, calles atestadas de gente, la plaza del Pilar a rebosar y niños, jóvenes y no tan jóvenes vestidos de los trajes regionales para inundar de flores la pirámide blanquirroja, que cada año resulta más pequeña. Todavía quedan días de celebración por delante, aunque, en realidad, los días más grandes acaban con la jornada del día trece, más local, más tranquila y menos multitudinaria. No te perderás el Rosario de Cristal e intentarás acercarte a la plaza de los Sitios y a otros lugares emblemáticos del Casco Viejo. Valdespartera te queda demasiado lejos y los conciertos tampoco tienen el gancho de otros años. Eso sí, volverás a Arros de Nay en otra ocasión y te volverás a perder en plena naturaleza, observando la altivez de las montañas, el vuelo airoso de los alimoches y esa lluvia finísima que empapa la tierra y serena el ánimo, tu ánimo y el de los que te acompañan.

12/10/2009 22:13 josemarco Enlace permanente. IMPRESIONES No hay comentarios. Comentar.

LATIDOS COTIDIANOS (4)

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     La semana se desliza plácidamente en Zaragoza. Unos días semifestivos siempre ayudan a sobrellevar las jornadas laborales. Además, aprovechas para realizar algunas actividades que esperaban en tu agenda desde hace varias semanas. Paseas por el centro de la ciudad y compruebas cómo avanzan las obras del polémico tranvía. Decides caminar, porque las principales líneas de autobús están desviadas. Y, además, es bueno de vez en cuando callejear sin prisas, sin agobios, sin la servidumbre del reloj.

     Los establecimientos funcionan a medio gas. La vida ciudadana está adormilada, a la espera de una tarde más bulliciosa y de una noche de verbenas y conciertos. Sólo por los medios de comunicación te enteras de la difícil negociación para que la Opel de Zaragoza no pierda ni un solo puesto de trabajo. A nivel nacional, las aguas del PP valenciano siguen convulsionadas. Por fin comienzan las dimisiones y renuncias - algo casi insólito en este partido. No sé hasta dónde llegará todo esta trama, que casi nadie comprende en esencia. Podría producirse un efecto dominó. Y quizás las consecuencias sean imprevisibles.

          Mientras tanto, te preparas para salir hacia la Plaza de los Sitios, un lugar ya clásico en las fiestas del Pilar. Cerámica y productos aragoneses son un reclamo para zaragozanos y visitantes. Prefieres el jamón de Ejulve y la cecina de Castellote. De vez en cuando, hay que barrer para casa. Después recorrerás el paseo de la Independencia y observarás la cantidad de vendedores ambulantes y artistas callejeros que recalan en Zaragoza por estas fechas. Es una vida dura, nómada. Es como una huida hacia adelante. Aún les quedan unos días de permanencia en Zaragoza. Luego se dirigirán a otra ciudad, o a otro país. Sempre en busca de una difícil supervivencia. Hasta que la vida les sonría, si es que eso ocurre alguna vez.

Y es que la vida está hecha de contrastes: la algarabía y la soledad; la sobreabundancia y la penuria; la seguridad y la inquietud; el despilfarro y la miseria; la euforia y la depresión...

14/10/2009 17:23 josemarco Enlace permanente. IMPRESIONES No hay comentarios. Comentar.

LATIDOS COTIDIANOS (5)

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     El otoño avanza lentamente en esta Zaragoza, hija del cierzo y del Moncayo. Aprovechas las últimas horas de la tarde del jueves para asistir en el salón de actos de FNAC a la presentación del poemario La voz en la memoria, del poeta albaceteño afincado en Zaragoza Ricardo Fernández Moyano. Como anticipa su presentador, el profesor y crítico Alfredo Saldaña, el libro contiene poemas sinceros, afilados como flechas, que llegan directamente al corazón. El poeta de Minaya evoca la pérdida de un ser querido y logra transmitir al lector un sentimiento de nostalgia, de melancolía y de secreta esperanza. Transcribo uno de los poemas, leídos por miembros de la Asociación Literaria Rey Fernando de Aragón:

 

                                                                LUZ EN LAS SOMBRAS

                                       Su inesperada ausencia

                                      dejó al mundo huérfano

                                      de su voz,

                                      pero no de su fuerza.

                                      Permanecerá fresca

                                     como un torrente de ternura

                                     que alentara nuestras huellas.

                                      Y cuando la vida nos pida

                                     reconciliar el alma y su destino,

                                     invadirá alegre los corazones

                                     un relámpago de primavera.

     A pesar del otoño, una brisa primaveral recorre tus entrañas cuando abandonas el salón y caminas por el Coso entre una multitud hechizada por la fiesta y deseosa de un callejeo perpetuo. Piensas, mientras tanto, en los seres queridos ausentes, en las personas solitarias, en los que bucean en la soledad en medio del falso y engañoso bullicio. A pesar del cierzo, la plaza de los Sitios está a rebosar. Poco después, mientras te diriges al barrio San José, atraviesas una de las cunas del botellón zaragozano: el maltrecho parque de Miraflores. Botellas, vasos, inmundicia por doquier. Restos de un consumo incontrolado. Huellas de una madrugada de evasión. Símbolos de una generación desnortada y rebelde. Ya al anochecer, continúas recordando esos versos que te han alejado momentáneamente del bullicio de unas fiestas en las que pesan más las ausencias que el deseo de divertirse porque sí, porque lo señala el calendario.


 

UNA ESCRITORA COMPROMETIDA

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     Por fin, la escritora asturiana Ángeles Caso (Gijón, 1959) ha ganado el prestigioso Premio Planeta. Esta licenciada en Geografía e Historia, curtida en los medios de comunicación ha obtenido, por fin, un premio al que se hizo merecedora hace ya quince años con su novela El peso de las sombras. Pero se cruzó en su camino una vaca sagrada, el casi octogenario Camilo José Cela, que obtuvo su premio con la polémica y sospechosa de plagio La cruz de San Andrés.

     Ángeles caso continuó con sus novelas de fondo histórico y comprometidas con la sociedad que le rodea. Recuerdo la lectura de Un largo silencio, obra en la que tres generaciones de mujeres reviven de distinto modo la posguerra española. La novela con la que acaba de obtener el galardón se titula Contra el viento. En ella narra la historia de una joven de Cabo Verde que, tras años de infortunio en su país, decide emigrar a Europa. Primera escala, Portugal; segunda, España. Pero las cosas no mejoran. La vida, y los hombres de su vida, la maltratan. "Es una novela en la que rindo homenaje a las heroínas del siglo XXI, en ese caso a las mujeres caboverdianas inmigrantes que vienen a nuestras casas a ayudarnos, a cuidar a nuestros hijos y de nosotros para que las mujeres podamos seguir con nuestras vidas", explicó la escritora, que añadió que se trata de "una novela coral, donde intervienen muchísimas mujeres y tiene final feliz".

17/10/2009 17:27 josemarco Enlace permanente. LITERATURA No hay comentarios. Comentar.

DESDE EL FONDO DEL BANQUILLO (3)

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     Los espectadores que hemos acudido esta tarde a la Romareda nos las prometíamos felices cuando, mediada la primera parte, el Zaragoza dominaba claramente en el marcador y, al parecer, funcionaba como un equipo compacto y bien armado. Pero todo ha sido un espejismo cuando, poco después de empezar la segunda parte, Marcelino ha sentado al mejor del encuentro - Ángel Lafita, que regresaba a su casa - y ha sacado a un inoperante Ewerton.

     Pero el partido ha tenido otras claves y otras lecturas. El equipo local no ha empezado bien y el centro del campo estaba a merced de un Racing voluntarioso y peleón. Munitis hacía gala de su veteranía y los delanteros del equipo visitante se escapaban con facilidad por las bandas. Pero, gracias a un genial Pennant y a un inspirado Lafita, subían al marcador dos goles que parecían definitivos. No ha sido así.  Después de un fallo garrafal de Gabi al comienzo de la segunda parte, tras una gran jugada de Ángel Lafita, el equipo se ha venido abajo y ha pecado de exceso se confianza. Así han llegado los dos goles del equipo visitante, el segundo en un fallo incomprensible del portero Carrizo, que es capaz de lo mejor y de lo peor. Tampoco me ha gustado Ponzio y toda la línea defensiva.

     Mucho habrán de cambiar las cosas el próximo domingo si el Zaragoza quiere salir airoso del Camp Nou. Marcelino tendrá que mover mejor las fichas. Habrá que recordarle que tiene a dos internacionales de la cantera en el banquillo, que Goni está pidiendo paso y que hay un goleador en el Zaragoza B que se llama Alex. En fin, resultado agridulce el de esta tarde. Son dos puntos que no se deberían haber perdido nunca y que quizás los echemos de menos en las últimas jornadas. Pero la liga sigue y nos espera el tricampeón. A ver qué estrategia utiliza Marcelino para frenar a ese conjunto que juega y deja jugar, pero que está en otra dimensión.

18/10/2009 20:10 josemarco Enlace permanente. DEPORTES No hay comentarios. Comentar.

BROCHE DE ORO A LAS FIESTAS DEL PILAR

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     Joaquín Carbonell y Eduardo Paz pusieron ayer el broche de oro a las Fiestas del Pilar 2009 con un recital en el que echamos de menos al "abuelo", al polifacético José Antonio Labordeta. Carbonell inició el acto con algunas de las canciones más conocidas de su repertorio, entre ellas la famosa La peseta. Me recordó el joven cantautor de finales de los años setenta en Miravete de la Sierra, en ese acto reivindicativo que se podría volver a repetir treinta años después: "Salvemos Teruel". El cantautor de Alloza ha ganado en madurez y ha mejorado en cadencia e interpretación. Sabe estar sobre el escenario y sabe cómo ganarse al público, que llenaba la plaza del Pilar, y metérselo en el bolsillo. Me supo a poco el tiempo que Carbonell estuvo sobre el escenario. Y eché de menos algunas de sus canciones más emblemáticas como Dejen Pasar.

     Llegó poco después Eduardo Paz, excomponente de La Bullonera y consolidado cantante. Su excelente voz atronó toda la plaza y con la canción con la que el grupo comenzaba los conciertos - Venimos simplemente a trabajar - nos llenó de nostalgia a los que vivimos de cerca los primeros años del grupo. Recordé sus actuaciones multitudinarias en Barcelona - en las Atarazanas y en el Palacio de Deportes -, viajé mentalmente a Jorcas, a aquellos quinces de agosto soleados y tormentosos, a aquella iglesia abarrotada en la que, por fuerza mayor y como una gran excepción, tuvo que celebrarse uno de sus recitales. Recordé a mi hermano Antonio, entusiasmado con el grupo, y a mi primo Luis Vicente, alma de las fiestas de Jorcas y amigo de Labordeta. Y un relámpago de nostalgia recorrió mi interior.

     Mientras tanto, a medida que se acercaban las once de la noche, el público - mayoritariamente adulto, con algún niño como acompañante y pocos, muy pocos, jóvenes y adolescente -, coreaba y bailaba cada una de las canciones. Hasta que llegó la apoteosis con la interpretación de Los de Huesca y de Teruel y El canto a la libertad. Una noche para recordar. Un recital en el que canciones del último cedé "Vayatrés" nos volvieron a recordar viejas reivindicaciones que, lamentablemente, aún existen: el problema del agua, las desigualdades sociales, la emigración, el paro,... Pocas, muy pocas banderas de Aragón y emoción a raudales. Lástima no estuviera el abuelo, el gran José Antonio Labordeta.

 

19/10/2009 17:27 josemarco Enlace permanente. ARAGÓN No hay comentarios. Comentar.

EL ARTE DE ESCRIBIR

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     Mientras escribo estas impresiones en mi ordenador, compruebo que ya escribo con más rapidez a mano que con la pluma, el bolígrafo o el lápiz. Y es que, como les ocurre a la mayoría de los creadores literarios, el bolígrafo o la pluma han dado paso al ordenador, previa etapa en la máquina de escribir. Lamentablemente la escritura manuscrita se va perdiendo a marchas forzadas. Con la irrupción de los teléfonos móviles y del correo electrónico, las nuevas generaciones cada vez usan menos el lápiz o el bolígrafo. Con la llegada de los Tablets PC a las aulas y de la pizarra digital, la caligrafía irá perdiendo terreno y la ortografía se convertirá en algo caduco e incluso obsoleto.

     Esta misma  mañana me he atrevido a poner a mis alumnos de Secundaria un pequeño dictado y muchos se han sorprendido. ¿Es que se está dejando de lado esta práctica? Lo mismo ocurre con las tradicionales redacciones que realizábamos a mano y con pluma estilográfica en el antiguo Bachillerato. Ahora, nuestros alumnos de Secundaria sólo son capaces de hilvanar cuatro o cinco líneas con coherencia y corrección. Por eso los armonizadores de las Pruebas de Acceso a la Universidad insisten tanto en la corrección expresiva, la coherencia de ideas y la correcta ortografía no sólo en la prueba de Lengua Castellana, sino en los demás ejercicios.

     Conservo cartas escritas a mano de mis seres queridos y siguen siendo para mí un tesoro. Ahora ya no recibo misivas manuscritas. Mi buzón está lleno de papeles anónimos y burocráticos de los bancos o de otras entidades. Es verdad que los tiempos han cambiado. Pero sería deseable que ni el libro impreso desapareciera absorbido por el soporte electrónico, ni la escritura a mano quedara como una reliquia de otros tiempos.

UNA DERROTA VERGONZOSA

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     Como aficionado del Real Zaragoza, como socio del Real Zaragoza, sentí anoche mucha tristeza y decepción, cuando los goles del Barcelona iban cayendo como lanzas hasta llegar a la media docena, cuando comprobé la inoperancia de once hombres timoratos, acongojados, casi apáticos.

     El equipo azulgrana pasó anoche como una apisonadora por encima del equipo aragonés. Es verdad que los hombres que dirige Pep Guardiola son - eso dicen - de otra galaxia. Pero eso no justifica una derrota tan humillante, no sólo por el escandaloso número de goles encajados, sino por la apabullante posesión de balón y las continuas jugadas casi sin oposición.

     No sé con qué cuerpo se habrán levantado los jugadores esta mañana, ni con qué estado de ánimo acudirán al entrenamiento. Lo que está claro es que desde el presidente hasta el jugador más joven, pasando por el entrenador y el equipo técnico, deberían hacer una autocrítica urgente y necesaria. ¿Tan difícil es reconocer los errores e intentar enmendarlos?

      Y el primero que tiene que reflexionar es el entrenador, Marcelino García Toral. Debería reflexionar, cambiar de estilo, cambiar a algún jugador indolente y cambiar radicalmente de mentalidad. Porque lo que expresó ayer en la rueda de prensa posterior al partido es intolerable. La ironía y el cinismo deben guardarse para mejor ocasión. No era el momento de echar balones fuera y de defender lo indefendible. Esperemos recapacite el bueno de Marcelino porque, en caso contrario, puede comenzar a tener en contra a parte de la afición y de la prensa. Y nadie quiere volver a la época de Chechu Rojo.

      Esta misma semana se demostrará si lo de ayer fue un accidente o una cruda realidad. Se comprobará si el equipo está dañado psicológicamente. Los dos test serán precisamente en casa, en la Romareda: el miércoles, en partido de copa ante el Málaga y el domingo, en partido de liga contra el Almería. Son equipos del mismo nivel del Real Zaragoza - ¡qué bajo hemos caído! - y pondrán toda la carne en el asador para obtener un resultado positivo, porque también necesitan los puntos. Veremos a ver si cambian las cosas y si el entrenador busca algún revulsivo. Ayer ya se equivocó dejando de inicio a Lafita en el banquillo y volviendo a olvidarse del joven Laguardia.

ODA AL REBOLLÓN

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                         Recatado, discreto, camuflado

                   bajo la verde capa que el otoño

                   viste de dulces ocres y amarillos

                   colmando los sentidos del viajero.

                         Con sangre anaranjada

                   y tu dibujo casi inconfundible,

                   asomas la cabeza engalanada

                   de musgos y despojos vegetales.

                         Te llaman níscalo - aunque tu nombre

                    no está en el diccionario.

                    Pero, los que conocen tu sabor

                    y ese suave rugoso inconfundible,

                    prefieren el agudo y contundente

                    apelativo familiar, cercano.

                          No todos los que buscan tu silueta

                   te tratan con ternura y con cariño.

                   Sólo los que conocen ese frágil

                    y efímero latido tan caduco

                    te acogen con calor de terciopelo

                   en la cesta que colmas como un nido

                   de esa sangre vinosa coagulada.  

27/10/2009 14:27 josemarco Enlace permanente. IMPRESIONES No hay comentarios. Comentar.

EL PASO DEL TIEMPO

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     Cuando el otoño va acelerando su paso, cuando las tardes se tornan crepusculares, cuando el final del año 2009 se adivina en el horizonte, hay personas que no sólo saben captar el tenue latido cotidiano del día a día, sino que consiguen comunicarlo a los demás con sencillez, con naturalidad, con depurado estilo literario.

     Cristina Grande, la escritora de Lanaja, de la que ya me hice eco el 2 de abril de 2009 en estas mismas páginas con motivo de su encuentro-coloquio con los alumnos del instituto "Ramón y Cajal" de Zaragoza, aparece semanalmente en la prensa zaragozana con una columna semanal en el Heraldo. Soy un asiduo lector de las columnas de determinados periódicos porque, a diferencia de los editoriales o de los artículos de opinión, estos breves escritos aglutinan vivencias personales, ecos de actualidad y un peculiar e inconfundible estilo.

     La escritora aragonesa logra cada semana atraer mi atención y consigue que, en numerosas ocasiones, me identifique con su manera de pensar y con su modo de redactar. En la columna de hoy - titulada Agendas - Cristina nos ofrece un peculiar punto de vista - acertadísimo - en segunda persona y reflexiona sobre el papel de las agendas, la dificultad de hacer planes a largo plazo - por motivos evidentes - y las "fechas a recordar", que te producen en ocasiones un escalofrío de nostalgia. Nostalgia del futuro y melancolía otoñal. Simplemente genial.

     Cristina Grande nos remite a este cada vez más ancho mundo de los blogs y de los correos electrónicos. Pero, en definitiva, ella se queda con el latido oculto de esa agenda de 2010, todavía virgen, todavía preñada de incertidumbre, de agridulces ilusiones y de una casi secreta esperanza.

 

POESÍA EN ESCENA

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     Ayer visitamos el Nuevo Teatro Arbolé con los alumnos de segundo de bachillerato. Está situado en el Parque del Agua "Luis Buñuel", dentro del recinto de la Expo y es un local muy adecuado para esta tarea que se propone una compañía que acaba de cumplir su trigésimo aniversario: educar en valores como el respeto, la tolerancia y la solidaridad.

     Una de las actividades educativas que se llevan a cabo en el local es la Campaña de Teatro Escolar. Precisamente ayer tuvimos la oportunidad de escuchar poemas de Antonio Machado y de Federico García Lorca. La cadencia, la entonación, la musicalidad y la hondura sentimental nos sumergieron durante una hora y cuarto en el ambiente poético de principios del siglo XX, una época de regeneración literaria y social.

     Hay que felicitar a los responsables de la compañía por el esfuerzo que realizan para iniciar a los niños y jóvenes en el arte dramático. Hay que valorar también el enfoque didáctico con el que aderezan cada representación. Los espectadores se sienten más cercanos a los actores y se consideran, en cierto modo, parte activa del espectáculo. La representación de ayer tuvo también el valor de seleccionar los poemas más representativos de ambos autores y situarlos en el contexto de la época.



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