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Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2010.

TERUEL EN AGOSTO

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     Cuando llega el mes de agosto, la Ciudad de los Amantes se viste de gala para recibir a numerosos visitantes. La mayoría de los que visitan Teruel en estos días estivales disfrutan del sabor medieval de sus calles y del clima envidiable de sus mañanas y de sus noches.

    Con motivo de la asistencia al curso “Cómo acercar la Literatura a los jóvenes”, organizado por la Universidad de Verano y dirigido por la escritura Espido Freire, he vuelto a la capital de mi provincia. Esta ciudad que conocí a los cuatro años cuando, desde el viaducto, contemplé con alegría y asombro el primer tren.

      Teruel ha cambiado mucho en los últimos años. Sus ciudadanos y ,especialmente, la plataforma social “Teruel Existe” han conseguido que esta capital de provincia sea mejor considerada desde Madrid y, poco a poco, vaya ocupando el puesto que le corresponde en Aragón y en España. De todos modos, aún queda mucho por hacer.

     Uno de los logros de los últimos años ha sido la consolidación de una Universidad que descentraliza la de Zaragoza y se ha convertido en reclamo de numerosos estudiantes de la capital y de la comunidad vecina. El edificio es moderno, funcional y muy acogedor. En el vicerrectorado vamos a reflexionar durante cinco días sobre la Literatura clásica, sobre los símbolos, sobre cómo presentar a nuestros alumnos unas obras literarias adaptadas a la mentalidad del siglo XXI. Es una tarea cada día más ardua. Por eso hay que echarle imaginación al asunto. Espido nos guía con su experiencia como buena comunicadora y excelente escritora. Lo demás lo tendremos que poner en práctica en las aulas. Con entusiasmo, con afán innovador, con inquietud creativa.

     Teruel es un marco ideal para estas jornadas y otra que se han desarrollado en julio y se van a realizar en septiembre. Los cursos de verano ya van por su XXVI edición. La oferta es muy diversa y la respuesta de los estudiantes y docentes muy positiva. Además, la ciudad del mudéjar brinda al visitante arte, historia, cultura y ocio. Todo para que el mes de agosto no sea uno más en la capital. Al filo del crepúsculo hemos comprobado que Teruel está vivo en agosto y que muchos turistas se detienen unos días a gozar de una buena temperatura veraniega y del latido cotidiano de sus calles, plazas y avenidas.

03/08/2010 23:31 josemarco Enlace permanente. ARAGÓN No hay comentarios. Comentar.

ESPIDO FREIRE EN TERUEL

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     Ayer hicimos las maletas y regresamos cada uno a nuestra ciudad, pueblo o lugar de vacación. Y lo hicimos después de compartir cinco días con la escritora Espido Freire y su hermana Mila. El curso Cómo acercar la Literatura a los jóvenes nos ha abierto a todos los participantes - universitarios y docentes - un camino lleno de posibilidades didácticas y comunicativas.

     No conocía personalmente a Espido. Había leído gran parte de sus obras, columnas y artículos. Pero no la conocía como comunicadora, como persona que motiva, aglutina y siembra inquietudes. Porque Espido Freire ha sido el alma de un curso en el que hemos ampliado nuestros conocimientos literarios, hemos trabajado en equipo, hemos presentado proyectos didácticos, hemos explotado el valor de los símbolos, hemos redescubierto a los clásicos y hemos intercambiado experiencias docentes.

    Durante la tarde del jueves la actriz montisonense Inma Isla impartió un taller práctico de expresión corporal - como se muestra en la fotografía adjunta. Durante cuatro horas aprendimos a compartir el espacio, a expresarnos con el cuerpo, a teatralizar situaciones reales y a conocernos mejor. La experiencia ha sido altamente positiva.

     Hemos dejado la Ciudad de los Amantes con la maleta llena de ilusiones y proyectos. Habrá que poner en práctica en el aula tantas y tantas ideas nuevas o, al menos, planteadas de una manera distinta. Hemos conocido a personas inquietas, preocupadas por la educación, enamoradas de la Literatura. Y hemos quedado muy satisfechos de la atención de todas las personas de la Universidad de Teruel.



UN ALTO EN EL CAMINO

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     En ocasiones, y si se dispone de tiempo, viene muy bien alejarse por unas horas de los caminos trillados y lanzarse en busca de lugares nuevos, más o menos recónditos y muy pintorescos.

     El viernes por la tarde, de regreso hacia Valencia desde Teruel, dejamos la autovía mudéjar poco después de Sarrión y nos encaminamos hacia el pueblo turolense de Manzanera. Había oído hablar de este núcleo rural pero nunca me había decidirlo a visitarlo. Me lo imaginaba así. Y no me decepcionó. Este municipio de la comarca de Gúdar-Javalambre aparece casi de repente después de una eminencia montañosa moteada de sabinas y carrascas. Antes de recorrer los diez kilómetros que lo separan de la autovía, dejamos a un lado la estación de Rubielos de Mora y el pequeño pueblo de Albentosa.

    Una vez en el pueblo, me llamaron la atención los vestigios antiguos, casi todos medievales. Se conserva muy bien el Portal de Abajo - en la fotografía -, el Portal de Arriba y el Pilón del Esclavo. Queda un torreón semiderruido de las ruinas de un castillo, testigo mudo de la historia antigua y de las guerras más recientes. De todos modos, me encantó la fisonomía de Manzanera en agosto, el ambiente estival, la vida en las casas, el parque acogedor, la animación en la calle mayor, la preparación de las fiestas. Es el mejor momento del año para Manzanera, como para tantos pueblos de Teruel, castigados por la tremenda emigración de los años sesenta del siglo XX.

    Abandonamos el pueblo al filo del crepúsculo y elegimos una ruta distinta, más agreste, más solitaria. Para volver a la autovía, a la altura de Barracas, tomamos la carretera que se dirige a Alcotas, el último núcleo habitado de la provincia de Teruel. Durante los kilómetros que separan Manzanera de El Toro, ya en Castellón, me recreo en la contemplación de unas sabinas impresionantes, casi centenarias. Toda una riqueza natural y paisajística. Mientras tanto, el coche se desliza por una carretera sinuosa, parcheada, erizada de curvas. Una ruta de mediados del siglo XX. Parece que nos encontremos en otro mundo, en otra época, en otro ambiente. Pero la realidad cambia cuando, a lo lejos, se divisa la cicatriz de la autovía que nos invita a volver al progreso, al vértigo, a la civilización. Desde hoy, Manzanera ya no será un punto en el mapa. Me he prometido volver con más tiempo en otra ocasión.

AGOSTO EN ALIAGA

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     Durante el mes de agosto, Aliaga presenta una fisonomía diferente. La animación de sus calles contrasta con la soledad del resto del año. Porque en Aliaga, al igual que en otros pueblos de Aragón y de España, durante este mes se suceden los reencuentros, las semanas culturales, los actos lúdicos y festivos.

     Agosto se despereza cada mañana y se resiste a ese fluir efímero de los días. Porque a la belleza del entorno se une un clima envidiable, sobre todo por las noches. Los paseos por la vega o el cascajar hasta el camping bajo un cielo tapizado de estrellas son la mejor medicina contra el estrés o el cemento urbano.

    Este mes parece que hay más gente en Aliaga que otros años. Al menos, esa es mi impresión. No sé si será la crisis, el calor agobiante de otras zonas o el atractivo turístico de este pueblo tan pintoresco.

    A todos nos gustaría que se eternizaran ciertos momentos, ciertas vivencias, ciertas celebraciones. Mientras escribo en la biblioteca, compruebo cómo niños, jóvenes y adultos consultan libros, leen la prensa o navegan por la red. Porque la cultura también está presente en Aliaga durante este mes. La Asociación de Jubilados y Pensionistas celebró la semana pasada unas Jornadas Culturales y el barrio de la Aldehuela prepara también unos días festivos y lúdicos. Es el contrapunto de la vida de las ciudades que, durante el próximo fin de semana, se quedarán semivacías.

    De momento, habrá que aprovechar el latido de la tarde, la dulzura del crepúsculo y ese ambiente inusual que a todos nos gustaría se prolongara unos meses más.

HACIA EL PUERTO DE MAJALINOS

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     No había estado todavía en el puerto de Majalinos desde el pavoroso incendio que asoló esta hermosa zona de Teruel hace poco más de un año. En poco menos de hora y media hemos recorrido en bicicleta los veinte kilómetros que separan este puerto de Aliaga. Ha sido un recorrido por una carretera sinuosa y empinada. Ha sido un trayecto que no me ha dejado indiferente. Nos hemos detenido varias veces en algunos recodos del camino. No hemos podido evitar la contemplación de la Muela Cerra, despojada de vegetación, casi huérfana de vida. Eso sí, cubierta de una fina capa de hierba y coronada por algunos pinos que, casi milagrosamente, se salvaron de las llamas de aquellos días de julio de 2009.

     Tenía muchas ganas de llegar a La Cañadilla - barrio pedáneo de Aliaga - y contemplar cómo están después de un año las casas, los cultivos, las huertas, los bancales, los pequeños pinares. Y, como soy optimista por naturaleza, he respirado con alivio cuando he avistado un pequeño núcleo rural pintoresco. Como se observa en la fotografía, La Cañadilla parece que quiere renacer de sus cenizas, de días de desolación, de noches interminables. Curiosamente, en el camino hacia el último recodo que culmina en el puerto de Majalinos, hemos observado que los pinos que se salvaron de la quema son los que están más cerca de núcleos habitados, de campos de cultivo, de pequeños corrales.

     Pero lo más crudo, lo más desolador, es el último kilómetro de ascenso al puerto. Aunque ha desaparecido la ceniza y el olor a quemado, quedan todavía los esqueletos de los pinos, los restos de las sabinas calcinadas, las huellas de los enebros. Todo quedó arrasado. Hay mucha tarea pendiente para el futuro. Me ha sorprendido que ni siquiera hayan cambiado las señales de tráfico. Desde más de mil cuatrocientos metros se puede contemplar Ejulve, la Zoma y gran parte del valle que llega hasta la Venta de La Pintada. Se ven algunos brotes verdes pero eo paisaje, como un ave fénix, tardará aún unos años en recobrar un aspecto aceptable. Afortunadamente, hemos pasado de la desolación a la tristeza. Eso sí, con un pequeño y silencioso alivio.

12/08/2010 19:43 josemarco Enlace permanente. VIAJES No hay comentarios. Comentar.

IMAGEN, IMAGINACIÓN Y TEXTO

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    La biblioteca municipal de Aliaga lleva ya diez años organizando unas actividades culturales y literarias durante la segunda quincena de agosto. Niños, jóvenes y adultos participan activamente en diversos talleres, charlas o conferencias de todo tipo.

     Una de las actividades programadas es un taller de creación literaria que coordina año tras año la poeta Rosa María Ayora. Este año se trataba de escribir en poesía o en prosa a partir de la contemplación de una fotografía o un dibujo. Todos los participantes tuvimos en cuenta la importancia de la imaginación para transformar la imagen en algo sugerente y creativo. En mi fotografía aparecía una visión crepuscular del Monasterio de Rueda (Zaragoza) con su torre erguida y solitaria. A raíz de su contemplación escribí estos versos:

                                              Erguida y empujada por los siglos

                                             surges desde el silencio aureolado

                                             por una soledad suave y fecunda

                                             al filo del ocaso.

     A continuación trabajamos en grupos de tres personas e intentamos crear un camino inverso: del texto a la imagen. A pesar de no ser buenos dibujantes, logramos plasmar en un pequeño dibujo lo que nos sugería este hermoso poema:

                                                            ALAS

                                                Déjame ignorada

                                                como a la amapola,

                                                como al pajarillo,

                                                como a la crisálida.

                                            Hasta que me convierta

                                                en luciérnaga y sean

                                                alas mis palabras.

LOS SECRETOS DEL BUZÓN

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     No me gustan los buzones actuales de las comunidades de vecinos. Parecen pequeños nichos entre cursis y decadentes. Prefiero los de las casas de campo americanas: amplios, independientes, casi solemnes. Tampoco me gustan los buzones como receptáculos pasivos de cartas. Prefería las cartas entregadas en la mano, después de un grito del cartero de Aliaga o las cartas debajo de la puerta durante mi breve estancia en Alcaraz.

    De todos modos, los buzones siempre guardan algún secreto, alguna pequeña sorpresa. Todo ello a pesar de que el corro electrónico y las redes sociales hayan dejado fuera de combate a esas cartas de amor, a esas misivas familiares, a esas epístolas profundas y dilatadas. Pero la cruda realidad es que mi buzón, después de cuatro semanas fuera de Zaragoza, estaba rebosante de cartas de bancos, de recibos y más recibos. Sólo alguna carta me ha interesado de modo especial: los abonos del Real Zaragoza para la próxima temporada liguera con dos acciones de Agapito Iglesias, la felicitación de El Corte Inglés en vísperas de mi cumpleaños, un vale de 12 euros de mi óptica por el mismo motivo y, como sorpresa final, el apunte detallado de mi nómina de julio con un importante y sensible descuento. ¡Qué le vamos a hacer! Todo sea para contribuir a salir de una crisis que no se ha dejado ver durante el verano, al menos en lo que a ocio y consumo se refiere.

    En dos o tres décadas, los buzones irán de capa caída. Todo nos llegará por la red. Quizás así ahorremos algo de papel y contribuyamos a la cada vez más precaria salud del Planeta. Quizás el buzón sólo quede como una nostálgica reliquia. Como esos buzones de las casas de los pueblos, que acogen polvo, agua y algún que otro papel publicitario durante los diez meses que está la casa vacía. Diez meses que en muchos pueblos están comenzando ya. Finales de agosto, regreso a la rutina y vuelta a la ciudad. ¡Menos mal que nos queda la ilusión de los fines de semana!

EL PULSO DE LA CIUDAD

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     La ciudad va recobrando su pulso cotidiano a medida que se acercan los últimos días de este atípico mes de agosto. Pero, al parecer, si paseas por las calles de Zaragoza durante un día cualquiera de esta semana de calor agobiante, compruebas que los establecimientos, las calles, las plazas, las avenidas, quieren renacer de un largo letargo, como si intentaran desperezarse después de una dulce siesta bruscamente interrumpida.

    En las terrazas todavía se habla del verano, de las fiestas de los pueblos, de las horas de playa, del "dolce far niente". Alguno pregunta por el hijo de la vecina, el que acaba de comprarse un coche de alta gama. Tener en lugar de ser. Apariencia en lugar de realidad. En los bancos del paseo, los ancianos aprovechan la sombra de la mañana, antes de que el sol vacíe las avenidas. Piensan ya en el otoño, en ese futuro tan cercano. Hablan del agua del embalse de Yesa, que es algo mejor que la que se bebía antes. Critican a los políticos, sean del partido que sean. Y esperan que la crisis se desvanezca. Pero la mayoría son escépticos e incluso pesimistas.

     Los niños y adolescentes comienzan a llenar las calles de los barrios. Barrios en fiestas, como el de San José. Barrios en vísperas de fiesta, como el de Las Fuentes. Es como si las fiestas de los pueblos se prolongaran. Como si todo el año fuera una fiesta eterna. Es la noria del tiempo. Es la evasión de la rutina, la lucha contracorriente. Todo para eludir esa espada de dámocles que pende de un hilo muy tenue y que marca el inicio de un nuevo curso: madrugar, ajustarse a un horario, organizarse un poco, intentar hacer algo para evitar el cada vez más extendido "ni-ni".

    El pulso de la ciudad se va acelerando poco a poco a medida que el pulso de los pueblos se desvanece, se ralentiza, pierde su intensidad. Contrastes profundos. Sensaciones opuestas. Vuelta a la rutina y a la cotidianeidad.

25/08/2010 22:46 josemarco Enlace permanente. IMPRESIONES No hay comentarios. Comentar.

UNA BUENA INICIATIVA

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     No sé cuáles serán los resultados, pero la iniciativa del ayuntamiento de Castelnou, pueblo turolense del Bajo Aragón situado a orillas del río Martín es, en principio, loable  y digna de tenerse en cuenta.

      Se trata, ni más ni menos, que de una caravana de niños para atraer habitantes a este pequeño pueblo que ronda los 150 y, al mismo tiempo, crear empleo, dinamizar la escuela y - ¡cómo no! - llenar de alegría sus calles.

       Hace 25 años los habitantes de San Juan de Plan organizaron una caravana de mujeres. Este pequeño pueblo del Pirineo de Huesca se dio a conocer a nivel nacional e internacional. Algunas mujeres se casaron con solteros del pueblo y, durante unos años, el turismo se ha incrementado en la comarca. Eso sí, hay que reconocer que algunos se cansaron de la dureza de los inviernos, del clima adverso, de la soledad. Y sólo unos pocos recuerdan con nostalgia esa buena iniciativa.

      La caravana de Castelnou presenta matices muy distintos. Se trata de crear industrias y trabajo estable. Se trata de que las personas que decidan instalarse en el pueblo - el miércoles lo visitaron más de quinientas - lo hagan con un propósito de continuidad y no abandonen la idea a la primera de cambio. Eso es lo difícil, convencer a un urbanita que cambie la ciudad por el pueblo o intentar que una persona de otra cultura se adapte sin problemas al medio rural.

      Eso sí, de momento los ediles de Castelnou pueden estar satisfechos porque este pequeño núcleo rutal turolense ha saltado a los medios. Y mucha gente - curiosos y menos curiosos - se darán una vuelta por las riberas del río Martín, aprovecharán para hacer senderismo y quizás hasta se animen a montar algún pequeño negocio. Todo sea por llevar la alegría infantil a las calles vacías y solitarias de este pintoresco rincón.

MONTALBÁN, LUGAR DE ENCUENTRO

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     Siempre hay un motivo para viajar a Montalbán, esta villa turolense situada a orillas del río Martín, que comparte con Utrillas la capitalidad de la comarca de las Cuencas Mineras. Hoy se clausura un fin de semana intenso, unos días marcados por el ruido de los motores, la presencia variopinta de visitantes y las tiendas de campaña esparcidas por el verde césped del campo de fútbol.

     Porque desde hace ya diecisiete años, Montalbán celebra una concentración motera que, según nos decían ayer los organizadores - Motoclub Despiste - cada año va a más. No sólo por la cantidad de participantes sino por la mejora en la organización, en la acogida y en los servicios.

     Ayer, sábado, hacia las ocho de la tarde, cientos de motoristas se concentraron en la zona de acampada y recorrieron las calles más emblemáticas de este pueblo, que ofrece al visitante rincones pintorescos, entre los que destaca su iglesia-fortaleza, que se eleva hacia el cielo y se puede contemplar desde cualquier rincón de la villa.

     Este encuentro se convierte cada año en un reencuentro. La mayoría de los moteros repiten la experiencia. Muchos se desplazan en grupo y hacen un alto en el camino para conocer esta zona de Teruel. En el recorrido por las calles se pueden contemplar motocicletas de todo tipo. Hay premios para lo exótico, lo original, lo creativo, lo antiguo, lo audaz,... Un fin de seman completo para los amantes de las dos ruedas y para los que aprovechan para volver a ver a sus amigos o visitar una zona que, entre otros atractivos, tiene un importante Parque Cultural.

29/08/2010 10:00 josemarco Enlace permanente. PUEBLOS No hay comentarios. Comentar.

ADIÓS, CANTERA, ADIÓS

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     A pocas horas de cerrarse el plazo estival de fichajes, ya se ha confirmado lo que muchos nos temíamos y se veía venir: la cesión con opción de compra del joven canterano aragonés Raúl Goni a un equipo de segunda división B, el Real Madrid-Castilla, filial del todopoderoso Real Madrid.

     Es verdad que los dirigentes y técnicos del club maño - capitaneados por Agapito, liderados por Prieto y Herrera y aconsejados por Gay - le quitarán hierro al asunto y acabarán convirtiéndolo en una mera anécdota. Pero muchos aficionados lo vemos desde otro punto de vista: desde la perspectiva del progresivo desmantelamiento de la cantera en beneficio de fichajes casi anónimos, de cesiones de segunda categoría y de nombres exóticos.

     Espero que el tiempo se vuelva en contra de esta política del "agapitismo", que comenzó por la marcha de Cani, la venta forzosa de Zapater, el ninguneo de Longás y el olvido de tantos jóvenes que están militando en categorías inferiores a nivel nacional. Un agapito que, haciendo alarde de una dudosa generosidad, nos ha regalado dos acciones de un euro a los socios y ha presentado la campaña 2010-2011 con el lema "Tú nos haces más fuertes".

    Pero no sé si se da cuenta de que un club se trabaja desde la base, se refuerza desde abajo, y más en estos tiempos de crisis. Lo que no es de recibo es el paso efímero por el club de jugadores y jugadores foráneos de dudosa calidad y de escaso compromiso. Se podrían poner varios ejemplos-

    Sólo un último deseo para el joven Raúl Goni: Que triunfe en el filial de la capital, que convenza a los técnicos y que, con un poco de suerte, llegue a triunfar en el primer equipo. ¿Será un nuevo caso Arbeloa? Ojalá. A muchos se les caería la cara de vergüenza por no haber confiado en él. Adiós, Raúl, adiós.



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